diciembre 9, 2019

Respuesta a una izquierda despistada

Tenemos a la mano dos artículos de Raúl Prada que merecen una consideración y una rectificación puntual. Un artículo, publicado el 15 de los corrientes (Cambio, pag. 21), titula “Diferencias con la izquierda tradicional”. El segundo lleva por título “Caracterizaciones de la izquierda tradicional”. En el primero, apenas en la primera frase demuestra la ligereza con la que trata el tema. Afirma: “Podemos hablar de una izquierda colonial en tanto que se ha dado en la historia política de Bolivia unaizquierda que no se ocupó para nada (…) de la dominación del colonialismo”, etc. Se ve que no conoce nada, o, peor, ignora los trabajos de los marxistas que desde la década de los años veinte del siglo pasado se ocuparon del tema. José Antonio Arze, Arturo Urquiditienen varios trabajos que los mencionaremos.

De la misma tanda de izquierdistas marxistas era Abelardo Villalpando cuyo trabajo publicado en Potosí ( junio, 1939), “La cuestión del indio”, fue reproducido por nosotros en Marxismo Militante Nº 16, 1995. Fíjese lo que escribía Villalpando, – varias veces Rectorde la Universidad Tomás Frías, Diputado en 1938, Senador por el PIR en 1940 y luego otra vez Senador del Partido Comunista con la UDP en 1978- : “De la solución del problema indígena depende, en realidad,el futuro de Bolivia. Se trata de la gran mayoría nacional que, malgrado la explotación que ha venido y viene soportando, a lo largo de más de cuatro centurias, tiene derecho a vivir bien; y sobre todo a intervenir en forma activa dentro de los ritmos de la vida nacional”. (sub. por nos). Por lo visto los teóricos que han aparecido después de “los 500 años” no han inventado nada nuevo. Ni siquiera el suma q’amaña o el sumaj kausay (vivir bien en aymara y quechua respectivamente), son cosa nueva en la terminología del tema. A propósito, otro intelectual marxista, Gualberto Pedrazas, militante del PCB, potosino como Villalpando es, que se sepa, el primero en proponer una grafía quechua para la alfabetización en lengua materna. El manual titula Ñan (El Camino). En referencia a esto de la alfabetización en lengua materna hay que recordar que José Antonio Arze miembro de la Comisión de la Reforma Educacional (1954-55) junto a otros representantes de la Confederación de Maestros Urbanos, propuso la alfabetizaciónde los originarios en su idioma nativo. El nacionalismo imperante rechazó la idea arguyendo que para la “incorporporación del indio a la vida nacional había que castellanizarlo”.

Lo que hay que dejar bien sentado es que los auténticos izquierdistas, los marxistas, nunca desligaron la solución de la cuestión nacional de la perspectiva histórica de los pueblos indígenas, o como se los llama ahora originarios, a que no queden estancados en un sistema semifeudal y capitalista ya que “el indio encontró en los criollos de la emancipación nuevos “encomenderos” vestidos a la republicana”. Continúa Villalpando: “en el debate del problema indígena y agrario, el único punto de vista aceptable, el único planteamiento posible es el socialista” MM, Nº 16, p. 13. Esto tiene que ver con la perspectiva histórica de la construcción de una nueva sociedad, en la única en la que los originarios serán realmente libres y no pasibles de ser víctimas de la explotación del hombre por el hombre. En este sentido hay una frase de una gran penetración futurista: “La propiedad comunitaria podría servir de campo de experimentación. El espíritu y tradición comunistas del indio, aplicadas a la técnica, darían magníficos resultados.” (ibid. p. 25). García Linera está muy próximo a esto cuando descubre, a partir de un Marx bien leído, “las potencialidades comunistas” de la comunidad andina, del ayllu.

Para concluir esta parte hay que subrayar el enfoque clasista de los marxistas, pues la emancipación del trabajo, la emancipación de toda la sociedad, la superación de la alienación que crea el trabajo bajo las condiciones capitalistas – propiedad privada de los medios de producción y consiguientes relaciones de producción explotadoras y apropiación privada de la riqueza generada por el trabajo colectivo – sólo es posible con la Revolución Socialista, que empieza por la emancipación del proletariado. Proletariado en el sentido lato del término.

Vamos a mencionar sin mayores comentarios otros aportes de izquierdistas bolivianos a la cuestión nacional y colonial. Ahí están los trabajos de Tristán Maroff y Alipio Valencia Vega a finales de la década del treintay comienzos del 40que, pertenecientes en su juventud a la orientación trotskista, hicieron aportes que no se pueden ignorar. Ya casi sólo en un orden enumerativo mencionamos a Arturo Urquidi, que junto a Marcel Cohen en 1939, lanza su “Etnografía Boliviana”. También de Urquidi en 1941, “La comunidad indígena. Precedentes sociológicos y vicisitudes históricas”. J.A. Arze tiene varios trabajos, pero uno indicativo de la concepción marxista del tema está en el folleto “Hacia la Unidad de las izquierda bolivianas”, 1939. Otra vez Villalpando en la revista predecesora de Marxismo Militante, “Nuestra Causa” No 2, Potosí, 1949, “Acerca del colonialismo”.

El trabajo pionero, probablemente más elaborado sobre el tema, pertenece Jorge Ovando Sanz: “Sobre el problema nacional y colonial en Bolivia” publicado en 1962, pero premiado por la alcaldía de Cochabamba en 1959. Aconsejo a Prada leer directamente los textos de Ovando que menciono, pero para la brevedad le sugiero lea el artículo homenaje publicado en Marxismo Militante Nº 30, 2001, escrito por Roberto Arnez. Allí se comenta la concepción íntegra de Ovando que, desplegando la concepción marxista leninista sobre la cuestión nacional, plantea sólidamente las reivindicaciones, derechos y perspectivas de una verdadera política para los pueblos originarios.

Hombre de izquierda marxista, uno de los fundadores del Partido Comunista, Ovando ha hecho otros aportes como: “La ley agraria fundamental y el luminoso destino de los pueblos indígenas” (1988), una defensa de la Ley agraria fundamental de la Confederación Sindical única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTB). En 1993 escribe “Cercos de ayer y de hoy”, donde denuncia la verdadera causa de la sobre vivencia del colonialismo interno, es decir la opresión que ejerce la nación boliviana (blanca y de derecha) a las nacionalidades (ahora en la CPE, naciones) y étnias, en un Estado multinacional, plurilingüe y multicultural como es Bolivia. En su enfoque socialista y con una clara metodología dialéctica, sin epistemes platonianos, Ovando dice: “Sin resolver previamente la contradicción externa del pueblo de Bolivia con el imperialismo yanqui…no es posible resolver las contradicciones nacionales interiores…sin que esto quiera decir que la lucha por las contradicciones interiores no esté en función de la lucha por la solución de la contradicción exterior”. Más claro agua acerca de la lucha unitaria de todo el pueblo boliviano, empezando por las clases revolucionarias y para hacer avanzar el Proceso de Cambio, del que algunos están defeccionando.

*     Dirigente del Partido Comunista de Bolivia

Be the first to comment

Leave a Reply

%d bloggers like this: