noviembre 14, 2019

Venezuela y PDVSA, ¿sanción o sensación?


por: Martín Hernández Bracho


El Imperio norteamericano declaró sancionar a la empresa estatal venezolana PDVSA por comercializar con Irán. Esta injerencia económica es una estrategia mas como la usada en el bloqueo económico a Cuba sobre sus relaciones con terceros países. Cada nación tiene la soberanía de comercializar con quien desee, pero Estados Unidos no quiera ni desea comprenderlo. 

El Imperio norteamericano, mejor dicho, la Secretaria de Estado del Gobierno Norteamericano, esperó a que el presidente de esa república saliera de viaje para lanzar una noticia sensacionalista al mundo.

Ésta ya vieja manera de manipular políticamente al mundo, les permite probar ¿qué pasa? y poder rectificar lo anunciado sí es necesario, un subsecretario (Steinberg), habla en nombre de la Secretaria y del Presidente, si el mundo reacciona adversamente, se desconoce la declaración, se dice que fue una irresponsabilidad del funcionario, se ordena su despido, se piden disculpas y ellos asumen que no pasó nada.

La sensacionalista declaración dice: “Todas estas empresas han participado en actividades relacionadas con el suministro de productos petrolíferos refinados a Irán, incluyendo el suministro directo de gasolina y productos relacionados…”, “… En consecuencia, las sanciones que se han seleccionado son diferentes para cada entidad, van desde la prohibición de ciertos tipos de asistencia gubernamental a las sanciones más amplias en las transacciones inmobiliarias con personas de EE.UU. En algunos casos, nuestra intención ha sido la de cerrar las actividades de las empresas objetivo, en otros nuestra intención es disuasoria….”, “… Por ejemplo, en el caso de PDVSA, las sanciones que se han impuesto son: cortar el acceso de PDVSA a contratos gubernamentales con EE.UU., el financiamiento a la exportación – importación y las licencias para las tecnologías de control. Estas sanciones no impedirán la venta de PDVSA de petróleo a Estados Unidos o en otros mercados, y las sanciones no afectan a las operaciones de las filiales de PDVSA.”, “… Al imponer estas sanciones, estamos enviando un claro mensaje a las empresas de todo el mundo: ayudar a facilitar los esfuerzos de Irán para evadir sanciones de EE.UU. se enfrentará a consecuencias importantes…”, “…También trabajamos diligentemente con nuestros socios extranjeros con el fin de instarlos a desarrollar sus propias medidas de sanción…”, “… la Unión Europea, Japón, Corea del Sur, Canadá, Noruega, Suiza y Australia han impuesto también fuertes sanciones en forma autónoma contra Irán…”

Esta declaración, de quien se cree dueño del mundo, no es más que una bravuconada o lo que en Venezuela conocemos como “perro que no ladra, no muerde” o aquel que dice querer pelear y reta al contrincante: “quítame esa pajita del hombro” . Es como si le dijéramos a un niño o niña, estás castigado(a) vamos para el parque u otro lugar de diversión. De la misma manera y sólo para dar la sensación al mundo de que siguen siendo los dueños, nos dijeron a los venezolanos: Están sancionados, no pueden contratar con nosotros ni los vamos a financiar, pero les seguimos comprando y pueden seguir vendiéndole nuestra industria.

Fijémonos bien gritan al mundo sancionemos a Pavesa, pero la intención es disuasoria. Para PDVSA ¿cuál fue la sanción? Si no tiene contratos con el gobierno de Estados Unidos y desde 2001, no necesitamos financiamiento del Impor-export Bank y por lo de las licencias para las tecnologías de control, hemos demostrado que no dependemos de ellas, se negaron unilateralmente a cumplir los contratos para suministros de piezas para los F-16, prohibieron a otros países vendernos equipos y sencillamente los creamos en nuestro país y lo que fue necesario lo compramos en otros mercados.

Ahora bien, lo que realmente si hacemos y seguiremos haciendo, es venderle a quienes nosotros decidamos y lo seguiremos haciendo, sencillamente no hay sanción, lo que hay es una noticia sensacionalista, con referencia, a la velada amenaza que nos hacen, ahí sí es verdad que se pelaron hermanos, desde esta gloriosa y combativa patria les digo: no hay quien pueda, con nuestra Venezuela no hay quien pueda.

Ahora Venezuela, los venezolanos y PDVSA somos: irrevocablemente libres e independientes y fundamentamos nuestro patrimonio moral y nuestros valores de libertad, igualdad, justicia y paz internacional, en la Doctrina de Simón Bolívar, el Libertador.

No es la primera vez que nosotros los venezolanos enfrentamos a un imperio, quiero recordar en este artículo que finalizada la campaña de Apure, el Rey del Imperio Español, Fernando VII, le escribió a su Mariscal Pablo Morillo: reprochándole no haber podido derrotar a “aquélla gavilla de salvajes poco numerosa”, a lo que Morillo le contestó: “Dadme un Páez, Majestad, y mil lanceros del Apure y pondré Europa a vuestros pies”.

Ahora la República Bolivariana de Venezuela, cuenta con un Chávez y millones de lanceros que haremos poner a los pies de los seres humanos del mundo, al imperio que se cree todo poderoso, que ataca a pueblos inocentes, que destruye nuestra atmósfera, se consume el 75% de la energía que se produce mundialmente, que contamina nuestras aguas, que asesina niñas, niños y jóvenes y piensa que somos“una gavilla de salvajes”, como dijo el imperio español.

El Imperio pretende apoderarse del petróleo, del agua, del aire, del gas, de la comida de los pueblos de la tierra, para garantizar su existencia a costa de la vida del planeta.

Diversificación de exportación

La República Bolivariana de Venezuela, dando un paso adelante, comenzó un proceso de apertura en la explotación y comercialización de nuestro petróleo, para de esta forma garantizar a los pueblos América Latina y del mundo, su desarrollo, su seguridad social, el respeto, la soberanía, la libertad y la formación de un nuevo tipo de hombres y mujeres capaces de defenderse de las atrocidades que promueve el capitalismo.

Claramente nuestro Ministro de Energía y Petróleo, Rafael Ramírez, explicó en declaraciones dadas a los medios de comunicación lo siguiente: “Gracias a esos procesos de expansión se exporta crudo y derivados a naciones como China, Japón e India: En el tema del suministro hemos tenido la política de diversificar nuestros mercados. De hecho, hoy día tenemos un nivel de dependencia mínimo de los Estados Unidos en materia petrolera. Nosotros hoy día estamos vendiendo petróleo en todo el planeta tierra. Estamos llegando hasta el extremo oriente con más de 400.000 barriles de petróleo. A China, Japón, India estamos enviando petróleo… para Suramérica se están despachando, diariamente, cerca de 545.000 barriles de crudo…”. “…somos una empresa y un país que está preparado para cualquier situación. Nosotros tenemos la fortaleza suficiente para decirle a nuestro pueblo que tenga la seguridad que sabemos manejar esta situación y cualquier situación que se pretenda imponer sobre nuestro país. Nuestro pueblo debe tener la certeza que el Gobierno Bolivariano jamás renunciará a los principios de soberanía, dignidad y los principios establecidos en nuestra constitución…”.

Así el imperio, que se niega a ver que el mundo ya no es el de hace muchos años, pretende seguir manipulando a los pueblos como lo hicieron sus antepasados con guiones elaborados en aquellos años, que ahora no les funcionan porque los pueblos del mundo están claros, saben lo que desean, lo que necesitan y luchan por lograrlo.

Realmente el imperio trata de generar con este tipo de declaraciones en los medios de comunicación del mundo, la sensación de que el imperio manda, es duro, regaña a los desobedientes y sobre todo que está en capacidad de sancionar al que se libera, debemos entender los pueblos de la tierra que ahora utilizan la información como arma de guerra, la manipulan y tergiversan para así manejar voluntades e incitar a mucha gente a traicionar sus principios y sus patrias.

*     Militante chavista venezolano

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