agosto 20, 2019

Luces y sombras del proceso de cambio

Los intentos de estigmatizar a Evo han sido la base de la campaña organizada contra su gobierno y contra el proceso. Es el momento de subrayar que los estigmas fueron y son sólo pretextos. Si Evo hubiera sido empresario y académico e incluso no hubiera sido aymara, igual habrían estado contra él y hubieran complotado para defenestrarlo del gobierno.

Debemos de tratar de escribir con mucha cautela y al mismo tiempo con la mayor objetividad posible acerca de la marcha del proceso de cambios en nuestro país. Este se inició auspiciosamente en enero de 2006, hace casi seis años y después de una inédita victoria electoral. La protagonizó Evo Morales Ayma, un hombre procedente de las filas del trabajo y de origen indígena. Hay una suerte de feliz concurrencia de varios factores en este éxito electoral: factores sociales, nacional-étnicos, políticos e internacionales.

En lo social podemos hablar del establecimiento de un bloque histórico espontáneo del que participan campesinos, obreros, capas medias, intelectualidad progresista y revolucionaria y una pequeña burguesía radicalizada. Es innegable que los pueblos indígenas- aymara, quechua, guaraní y otros – votaron bajó una consigna que prendió muy fuerte: “votemos por nosotros mismos”. Los acompañaron miles de mestizos y citadinos del mismo origen, emparentados étnica y culturalmente con el candidato principal. La izquierda en la mayor parte de sus expresiones y fracciones partidarias y, en primer lugar, la izquierda marxista y revolucionaria no sólo participó activamente, sino que se sintió política e ideológicamente – y lo era – coautora de la formación del bloque y luego del triunfo.

A nivel internacional, la candidatura de Evo y el Movimiento al Socialismo (MAS), casi con unanimidad tuvo la inmediata la adhesión y el respaldo de las fuerzas progresistas, revolucionarias y antineoliberales. Algunos países pusieron todo su potencial político en esto que se hizo más firme en cuanto, el imperialismo y la derecha internacional, arreciaban la consabida campaña contra un candidato que no les era grato desde ningún punto de vista. El momento internacional también favoreció a Evo y se hacía realidad la consigna de ¡Ahora es cuando!

La derecha y el imperialismo ya antes habían iniciado campañas mediáticas tratando de desacreditar o desvalorizar la figura de Evo. Lo primero era por su oficio (campesino cocacultor); lo segundo porque no tenía formación académica. Sus universidades fueron, parafraseando a Gorki, la vida, la actividad práctica incluida el quehacer sindical y la política. Pero ambos estigmas quedaron totalmente desdibujados, sobre todo el de su falta de formación académica. Su inteligencia natural le ayudó a ponerse a tono con las necesidades. Paradójicamente es el presidente boliviano que ha recibido más títulos Honoris Causa de universidades, extranjeras y nacionales.

Los intentos de estigmatizar a Evo han sido la base de la campaña organizada contra su gobierno y contra el proceso. Es el momento de subrayar que los estigmas fueron y son sólo pretextos. Si Evo hubiera sido empresario y académico e incluso no hubiera sido aymara, igual habrían estado contra él y hubieran complotado para defenestrarlo del gobierno. Rafael Correa del Ecuador es, como dicen los castellanos,”un culito blanco”, economista y doctorado en una universidad de los EE UU; Hugo Chávez es militar y hasta fue educado en las escuelas militares en la lucha antiguerrillera, pero igual a ambos quisieron pasarlos a mejor vida. Esto se revela con absoluta claridad que son las acciones de gobierno, el tipo de política exterior, la orientación política y finalmente la orientación ideológica la que determina la reacción imperial y de la derecha frente a un gobernante. Evo Morales, se diga lo que se diga, preside un gobierno con marcados rasgos antiimperialistas, antioligárquicos, anticapitalistas y su preocupación principal son los hasta ahora marginados y pobres. Es también un hombre que explicita su orientación ideológica principal. Muchas veces ha expresado ser contrario al capitalismo ser antiimperialista y hasta se ha autocalificado marxista leninista, como lo hizo en una reunión de la OEA.

El imperialismo ha dictado el fin de los gobiernos progresistas, democráticos de izquierda, revolucionarios y de orientación socialista. Por cualquiera de los anteriores rasgos, Bolivia y el gobierno de Morales están en la mirilla del imperialismo. ¿Qué es lo que ha hecho el gobierno de lo Evo Morales que no es del agrado imperial? Hablemos en primer de hechos políticos. La sorda resistencia reaccionaria e imperial se expresó directa y abiertamente en acciones que reflejaban sus torvas intenciones en varias oportunidades y ocasiones. En los primeros tiempos se destacaron dos frentes abiertos y vinculados por el enemigo. Uno de los frentes aparentaba moverse en un terreno legalque con frecuencia era desmentido por los desbordes. Se trató de la batalla para obstaculizar la aprobación de la nueva Constitución Política. Se utilizó como nunca el aparato mediático para producir ruido que ocultaba el fondo del cambio constitucional. Se creó un ambiente de hostilidad, de discriminación, particularmente contra los y, sobre todo, las representantes de pueblos indígenas. Hubo claras expresiones hasta racistas. A la luz pública empezaron a actuar escuadras prohijadas por los comités cívicos. Aprovecharon un tema en apariencia inocente pero logró inflamar los ánimos a nivel nacional. El pedido, de una opinión pública local muy bien trabajada, era que la sede de los poderes públicos (gobierno central, el poder legislativo y en consecuencia otros) retornaran a Sucre, en efecto, la capital constitucional de Bolivia. Los ánimos exaltados se tradujeron en una suerte de asonada que produjo grandes trastornos y hasta trató de impedir el funcionamiento de la Asamblea Constituyente. No podemos omitir que hubo agresiones individuales hasta con el intento de linchar a asambleístas o quemar sus domicilios. Los incidentes culminaron con la muerte de dos personas que murieron baleadas por la espalda. Después se estableció que pertenecían o estaban vinculadas al MAS. Pero lo más demostrativo del carácter fascista y racista fue la humillación infligida a un conjunto de campesinos, desnudados y arrodillados ante un agrupación escuadrista.

La conspiración tuvo otra faceta muy grave y que incluía planes de desatar una guerra civil que enfrentara regiones y produjera una secesión del país. Para ello organizaron un comando encabezado por un boliviano-húngaro, Eduardo Rózsa Flores. El peculiar personaje venía de haber servido al separatismo croata y kosovar. El financiamiento, la protección, las facilidades materiales, etc. estuvieron a cargo de elementos de la reacción, particularmente cruceña y, obvio, de la CIA que operaba a través de organizaciones supuestamente defensoras de los derechos humanos, etc. El descubrimiento de los vínculos de la conspiración con el embajador estadounidense Philip Goldberg determinó su expulsión.

Es medio de este clima, parcialmente descrito, que ha venido desarrollándose el proceso de cambio. En la segunda parte nos referiremos a los avances, a las dificultades a los errores y falencias y al significado y propósitos del 1º Encuentro Plurinacional para profundizar el Cambio.

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