abril 25, 2019

Las illas de la Revolución Cultural

“Alasita, Universo de Deseos” es una investigación de Nelson Martínez Espinoza co auspiciada por la Fundación Cultural del Banco Central de Bolivia y el Museo Nacional de Etnografía y Folclore con el objetivo de contar con un estudio descriptivo y etnográfico de la Feria de Alasitas. Según el autor la palabra Alasita, viene del idioma aymara, cuyo significado es “cómprame”. La fiesta de “Alasita: ritualidad al iqiqu (ekeko) y a la illa” es una manifestación tradicional de la época prehispánica, que a través de los años a perdurado manifestándose en la fiesta de la chhalaqasiña, hoy Alasita.

La esencia de alasita se funda a partir de la creencia en la illa (miniaturas) y el iqiqu (ekeko) como portadores de fecundidad, fertilidad y reproducción, lo que hoy en día se reinterpreta como prosperidad y abundancia de lo deseado.

Durante la colonia y el proceso que se conoció como extirpación de idolatrías, el ritual al iqiqu (ekeko) y a la illa, se practicaba de manera clandestina. La iglesia católica intentó erradicar su culto, sin mayor éxito, aunque la imagen del Ekeko sufrió ciertos cambios: fue vestido y sus rasgos cambiaron a los de un mestizo.

Sin embargo, en el siglo XVIII después del rompimiento del cerco a la ciudad de La Paz (1781) resurge y se “oficializa” la feria convirtiéndose en una celebración pública, pero cambiándose la fecha de celebración del 21 de diciembre al 20 de octubre, y posteriormente al 24 de enero; ésta celebración adquirió también nuevas connotaciones, del intercambio se pasó a la compra y venta.

En el siglo XIX esta fiesta ritual se convierte en una feria que mantiene la esencia, pero con diferentes representaciones. En este periodo las y los artesanos productores de miniaturas, fortalecen la creencia y el significado de que las miniaturas adquiridas serán las portadoras de prosperidad y harán realidad los deseos.

Este patrimonio cultural inmaterial, representa un ritual cíclico de carácter intercultural entre la identidad andina y la identidad mestiza, pues la presencia de artesanos y artesanas provenientes del área rural dialogan con otros grupos sociales urbanos promoviendo un encuentro intercultural, generando espacios de diálogo y de intercambio de conocimientos y de experiencias ligada a la diversidad cultural.

Esta celebración ofrecida al Ekeko, deidad venerada desde siglos antes de la conquista se piensa que se originó entre los habitantes de la cultura Tiwanaku. Tras la conquista por los aymaras y luego por los incas, adoptaron la deidad, y la convirtieron en símbolo de la fertilidad y la buena suerte.

Se ha postulado ante la UNESCO la Alasita para que sea considerada como patrimonio de la humanidad junto a la danza del pujllay e ichapekenepiesta, estas postulaciones serán evaluadas en la próxima 7º sesión, que se llevara a cabo en noviembre de 2012.

En ese marco, las “illas” para fortalecer la Revolución Cultural este año son: Ley de promoción artístico cultural para promocionar, estimular e incentivar la participación privada y pública en el financiamiento de proyectos artístico culturales por medio de parte del pago de sus impuestos; Ley de patrimonio cultural para normar y regular la custodia, conservación, registro, catalogación, promoción y revitalización de todo el patrimonio material e inmaterial del Estado Plurinacional; Ley del audiovisual para corregir el sistema impositivo, integrar la cadena de producción, distribución y cuota de pantalla, y habilitar el fondo de fomento del cine para promover e incentivar la producción audiovisual; Ley de turismo para normar, promover y promocionar la actividad productiva del sector turístico e incentivar el desarrollo económico indígena originario campesino, municipal, regional, departamental y nacional.; Ley de despatriarcalización para garantizar el proceso y despatriarcalización en todos los niveles de gobierno, a fin de superar las situaciones de opresión, exclusión, explotación y violencia contra las mujeres.

Be the first to comment

Leave a Reply

%d bloggers like this: