Interpretación del ensayo de Zavaleta: 4 conceptos de democracia

La democracia como movimiento general de la época, como representación, como problema de la teoría del conocimiento y, finalmente, como autodeterminación de las masas en el pensamiento del intelectual desaparecido René Zavaleta, es analizada por el autor del artículo

En las siguientes páginas nos proponemos hacer una interpretación resumida de uno de los textos escritos por Zavaleta durante su exilio en México. La democracia como movimiento general de la época, como representación, como problema de la teoría del conocimiento y, finalmente, como autodeterminación de las masas. Según el autor, todas estas son ideas que no pueden separarse del concepto moderno de democracia y que al mismo tiempo explican ciertas generalidades políticas del modo de producción capitalista.

La libertad como requisito existencial de la época

¿Es posible hablar de explotación sin la “voluntaria” venta de uno mismo al mercado laboral? La respuesta es negativa, puesto que si un trabajador fuera obligado impositivamente a realizar su trabajo estaríamos hablando más concretamente de esclavitud o de servidumbre. Es por ello que Zavaleta nos recuerda que Marx escribió en el primer tomo de El Capital que, “el capital sólo surge allí donde el poseedor de los medios de producción y de vida encuentra en el mercado al obrero libre como vendedor de fuerza de trabajo”.

Las repercusiones de esta condición en la existencia del fenómeno capitalista son estructurales. Implican que un régimen burgués no puede darse sin reconocer la libertad “formal” a todas las demás clases que coexisten en él y a todos los individuos. Debe hacerlo de forma general, puesto que, “no se es libre sino entre hombres libres y, en último término, uno sólo se es relativamente libre si la libertad no es un hecho que comprende a todos lo hombres del escenario al que uno refiere su existencia” 1

Esto adquiere mayor pertinencia cuando se analiza que las situaciones de esclavitud moderna que se siguieron conociendo hasta principios del siglo XXI en las haciendas del oriente boliviano o en el mejor de los casos de relaciones de servidumbre que existen en otras zonas, guardan una directa relación con el carácter atrasado del capitalismo de nuestro país, o mejor dicho, de su carácter abigarrado. Así, algunos modos de producción que existen aún en Bolivia no tiene a la libertad individual como requisito de su reproducción.

No se trata, sin embargo, de una libertad definitiva. Como hecho material depende de condiciones materiales y el grado de libertad que confiera el régimen burgués dependerá de las necesidades de la base económica para reproducirse, del grado de explotación necesario para la acumulación del capital. Los derechos laborales no se ganan de una vez y para siempre. En Europa, la paulatina pérdida de las conquistas de su clase obrera en estos últimos años debería ser un ejemplo elocuente de lo condicionada que se encuentra la democracia por las relaciones de producción. 2

Se podría decir, a forma de resumen, que el capitalismo nos presta una libertad que luego nos vemos obligados a vender, a veces en peores o mejores condiciones de cambio. Una verdadera “gran estafa histórica”. No obstante, esta libertad es un requisito de la democracia de está época.

Los límites de la representación en el Estado (cualquiera)

El siguiente problema a analizar es el de la representación de los diferentes sectores y clases de la sociedad civil en el Estado. El problema de la democracia representativa no expresada en números sino en cualidad.

Es algo que depende de la unidad que haya construido el Estado, de la forma en la que haya logrado dar la impresión de haber incorporado los intereses de todas las clases (o la mayoría) a los intereses de la clase dominante. En un término que Poulantzas llamaría “hegemonía”.

Zavaleta trabajó esta idea en uno de los conceptos más fundamentales que le legara a las ciencias sociales en Bolivia. En el concepto de “Estado aparente”. Aquel Estado que no puede articular a los diferentes sectores que componen a su sociedad y que, por lo tanto, excluye o suprime a los más dominados. Una ponencia del vicepresidente Álvaro García Linera titulada “Del Estado aparente al Estado integral” es más explícita al señalar esta situación característica de la Bolivia de principios de este siglo y cómo el naciente Estado Plurinacional incorpora a estos sectores históricamente excluidos del poder político. Algo aún por consumarse, en vista de la coyuntura TIPNIS.

Pero otro de los méritos de Zavaleta es el de poder relacionar la suerte de las clases con las de la nación. Así, señala al final de este acápite que, “en cualquier forma, la incapacidad de auto representarse es característica de los pueblos que no se han convertido en naciones” 3 Bolivia fue hasta hace poco un país donde la clase política y la sociedad oficial sólo abrían sus puertas a ciertas riquezas, pieles y apellidos. 4

No obstante, Zavaleta advierte que existe un límite para el grado en que el Estado puede representar a los distintos sectores de su sociedad civil. Partiendo del hecho de que el Estado es, entre otras muchas cosas, una forma de dominación de una clase por otra y, por lo tanto, una forma de dictadura de una clase sobre otra, la representación igualitaria no es posible en el capitalismo ni tampoco en el socialismo. Existe un límite para la democracia representativa 5

El conocimiento como método de dominación del Estado

“El ser dominante tiene consecuencias en materia de conocimiento de la sociedad” 6. Zavaleta trabajó intensamente este tema, por lo que lo que tenemos que decir acá es poco en relación a lo que de verdad se escribió. Lo que interesa aclarar acá es que la democracia permite al Estado informarse de los movimientos de la sociedad y así adecuar a toda la superestructura a ciertos movimientos de la base económica. Es un método de conocimiento del Estado.

Después de todo, el Estado es conservador de acuerdo a esta perspectiva y su principal rol es el de mantener las cosas tal como están. Algo que resulta problemático si se toma en cuenta que la sociedad está en constante movimiento y que las contradicciones de clase la hacen en extremo dinámica. “El estado es ciego. En vez de conocer e internalizarse en la sociedad (…) se inclina a la pompa secular de su aparición que es la violencia legítima” 7

Entonces las mediaciones se hacen imprescindibles para sostener la dominación de la sociedad. Estas mediaciones van más allá de los partidos y se amplían hasta las dirigencias sindicales y otras formas de organización dentro de la sociedad civil que informan al Estado de las demandas, posiciones políticas y situaciones de los diferentes sectores. Estas mediaciones son posibles en mayor medida en regímenes democráticos.

Una situación posible llama la atención acá. Es la situación del Estado autoritario donde la democracia se suspende y el poder es ciego, por lo que se debe recurrir a la violencia como principal forma de dominación en vista de que el Estado no sabe lo que sucede ahí abajo. Por ello se habla de las dictaduras militares como momentos de crisis y de dominación no estable. El Estado no dispone de los mediadores (al menos no de todos) para saber lo que sucede. Aunque cada Estado tiene sus propias estrategias para relacionarse con sus mediadores.

La democracia cómo método de la sociedad civil

Finalmente está la democracia como autodeterminación de las masas. Se habla aquí de la capacidad que tiene la masa de producir efectos políticos en el Estado, de imprimir su voluntad e iniciativa en la materialidad de la realidad social o superestructura. “El principio de la autodeterminación de la masa está hablando de la grandeza de la especie. No se necesita repetirlo: el hombre no acepta la proposición de lo externo (…) sino cuando ha invertido en ello” 8

Pero esta capacidad no esta condicionada por el número de personas que componen la masa para hacerse escuchar por el Estado (puesto que “la masa” se refiere más a la capacidad que tienen una colectividad, así reducida, de producir “efecto estatal”) sino más bien por su ubicación neurálgica en la sociedad u otros factores que le permiten incidir en el Estado.

Esta autodeterminación es, además, una negación del Estado, puesto que este tiene la función de mantener el orden, a diferencia de la masa, que puede controvertirlo y que ella misma expresa lo dinámico en la superestructura de una formación económico – social. La masa es el sujeto de las contradicciones del modo de producción capitalista, de las necesidades básicas no satisfechas, de la diferencia entre salario real y nominal, en otras palabras, de los desequilibrios y desigualdades que produce el capitalismo, de las contradicciones de clase que estimulan la movilización de las masas.

“La historia de las masas es siempre una historia que se hace contra el Estado, de suerte que aquí hablamos de estructuras de rebelión y no de formas de pertenecimiento. Todo Estado en último término niega a la masa, aunque la exprese o quiera expresar, porque quiere insistir en su ser que es el de ser Estado” 9.

No obstante, se debe advertir lo siguiente. La autodeterminación es un momento en que las masas adquieren la capacidad de convertir su acción en “efecto estatal”, pero dicho momento no quiere decir un evento democrático en sí mismo. Zavaleta no idealizaba al “pueblo” o a las “masas” y admitía que estas pueden llevar en su interior determinaciones no democráticas a un momento democrático como lo hizo el pueblo alemán al apoyar el régimen fascista, al expresar en efecto estatal un prejuicio popular que albergaban dentro de sí desde hace siglos: el antisemitismo.

El pueblo puede equivocarse, pero esto depende del grado de democratización social al que haya estado expuesto. Un pueblo que no tiene a la libertad como prejuicio popular y como hábito social puede llevar contenidos no democráticos y hasta fascistas a un momento democrático de autodeterminación. 10 Democrático porque en este momento se controvierte el orden al plasmar una determinación dinámica de la superestructura en la parte más conservadora de esta misma: el Estado.

Conclusión

 

Estos cuatro conceptos de democracia que Zavaleta desarrolla en su ensayo nos proporcionan indicadores a partir de los cuales se puede evaluar la eficiencia política del Estado boliviano en su particularidad, y del Estado capitalista en su regularidad.

El grado en el que el Estado boliviano pueda hacer de la idea de la libertad un prejuicio popular, una idea general e incuestionable, indica el grado de desarrollo del modo de producción capitalista o de la presencia de otros modos de producción que pueden prescindir de esta idea, tal como aquellos que hacen uso del trabajo basado en un régimen de servidumbre y otras de esclavitud, como las haciendas del Oriente boliviano hasta hace tan poco. (La democracia considerada como movimiento general de la época)

El grado en que un Estado pueda incorporar los intereses de los distintos sectores de su sociedad en su ser nos indica no sólo de su capacidad de construir hegemonía, sino también del grado de homogeneidad de su formación social. Una formación social abigarrada como la boliviana tiene mayores dificultades para incorporar a dichos sectores en su ser estatal, aún más allá del parlamento. Tiende a ser un Estado aparente (La democracia como representación)

La forma en la que un Estado se relaciona con los mediadores políticos determina si se trata de un Estado democrático o no y, además, también indica sobre la estabilidad de dicho Estado para controlar a la sociedad y para leerla. Un Estado autoritario que suprime a los mediadores políticos (partidos, sindicatos, etc.) es un Estado en crisis que opera a ciegas, que no puede percibir los cambios de la sociedad civil porque no tiene mediadores capaces de informarle de tales cambios. (La democracia como problema de la teoría del conocimiento)

Finalmente, las masas pueden llegar a un momento de autodeterminación en el cual imprimen su signo político en el Estado. Dicho momento es democrático por referirse a la movilización de las masas hasta que estas logran plasmar su determinación en la superestructura, sobre todo en la parte más conservadora de ella, que es el Estado. No obstante, dicho momento también puede tener datos no democráticos si es que la masa no tiene a la libertad como prejuicio popular, es decir, si esta masa no ha vivido un proceso de democratización social. (La democracia como autodeterminación de las masas)

Notas

1          El Capital I

2          “Pero el grado de su libertad (del hombre en la superestructura) no es algo constante sino que es algo que se gana que se disputa y se pierde, una medida en movimiento, algo que se disuelve siempre si no se lo conquista de nuevo como por primera vez”. La democracia considerada como movimiento general de la época. 4 conceptos de democracia. El Estado en América Latina. Los amigos del libro.

3          La democracia como representación. 4 conceptos de democracia. El Estado en América Latina. Los amigos del libro.

4          La teoría del capital étnico, expuesta por Álvaro García Linera en La Potencia Plebeya.

5          “Ningún sistema, capitalista o socialista, puede evitar en una proporción absoluta la idea de la democracia representativa en tanto que tampoco podrá evitar el carácter de dictadura que es el concretum del Estado”. La democracia como representación. 4 conceptos de democracia. El Estado en América Latina. Los amigos del libro.

6          La democracia como problema de la teoría del conocimiento. 4 conceptos de democracia. El Estado en América Latina. Los amigos del libro.

7          La democracia como problema de la teoría del conocimiento. 4 conceptos de democracia. El Estado en América Latina. Los amigos del libro.

8          La democracia como autorepresentación de las masas. 4 conceptos de democracia. El Estado en América Latina. Los amigos del libro.

9          La democracia como autorepresentación de las masas. 4 conceptos de democracia. El Estado en América Latina. Los amigos del libro.

10       “La sociedad civil, por tanto, es portadora tanto de tradiciones democráticas como de tradiciones no democráticas y a veces es portadora de tradiciones no democráticas incluso a un acto de autodeterminación, es decir, en un instante democrático”. La democracia como autorepresentación de las masas. 4 conceptos de democracia. El Estado en América Latina. Los amigos del libro.

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