agosto 20, 2019

Compromiso humanista de una frase: “Volveré y seré millones”

por: Norma Ríos

Todos conocemos las célebres palabras que se le atribuyen a Tupaj Katari, expresión que habría enunciado antes de morir: “Volveré y seré millones”. Pero esta frase también ha sido atribuida a otros personajes de la historia como Espartaco y Eva Perón. El primero un esclavo tracio que dirigió una rebelión contra la República Romana en suelo itálico entre los años 73 a.C. y 71 a.C. La segunda, política argentina que impulsó una serie de políticas a favor de las mujeres y de los sectores populares de su país. Estos dos personajes compartirían con Katari tres atributos generales: Ser protagonistas de procesos de transformaciones identificados con las aspiraciones de las clases explotadas; haber sufrido una muerte temprana y, quizá el más importante; que los procesos a los cuales se los vincula habrían quedado inconclusos. La articulación de estos elementos suele brindar las condiciones para el nacimiento de mitos.

Hay versiones que sostienen que a ninguno de ellos le pertenecería esta frase. Ni los documentos del juicio a Katari ni otras fuentes primarias que relatan sus últimas horas de vida registran que estas palabras le pertenecieran. No obstante, en el fondo no importa si alguno de ellos lo dijo o no, lo que realmente importa es el alcance que ha llegado a tener y el uso político que se ha hecho de ellas. En el caso particular de Bolivia tanto la imagen como la frase atribuida a Katari se han convertido en un mito simbólico para las luchas indígenas del país, en especial para las de la zona andina.

El mito de “volveré y seré millones” es utilizada para explicar momentos históricos de nuestro país como el bloqueo de caminos del año 2000, la guerra del gas del 2003 y la creación del Estado Plurinacional. Estos momentos son entendidos como el retorno de Katari representado en la lucha unificada de la masa o multitud indígena. Como ejemplo de esta visión Felipe Quispe sostiene: “’Volver’ está cumpliéndose, pues Tupaj Katari estaba en retirada pero ahora vuelve encarnado y empuñando el fusil en las nuevas generaciones emergentes”.

La leyenda, también tiene que ver con la reconstrucción del cuerpo descuartizado de Katari. La vuelta implica la rearticulación de su cuerpo representado en el movimiento indígena y los movimientos sociales. Katari estaría vivo en cada uno de los miembros de estos movimientos. La importancia de la unidad del cuerpo del líder indígena es tal que, en el año 2006 se llevó a cabo un acto simbólico de reconstrucción que también fue asumido como un ritual político. Según el sociólogo Pablo Mamani ésta representó la “inauguración de la otra historia” en la cual los indígenas se habrían liberado de la dominación colonial para lograr una “re-construcción de la cartografía social y territorial” del país.

En la actualidad el mito se ha convertido en un símbolo estatal, en más de una ocasión el Presidente sostuvo que lo que dijo Tupaj Katari se ha cumplido. Por ejemplo cuando señaló que “ahora somos millones” refiriéndose a la cantidad de votos obtenidos en las elecciones del 2008. Otro momento de referencia a la frase fue durante el lanzamiento del satélite donde expresó: “Siento que ahora desde el espacio Tupaj Katari será nuestra luz, será como millones. Por fin el pueblo boliviano será liberado de la incomunicación”.

La histórica frase “volveré y seré millones” ha sido objeto de reapropiación y reinterpretación en varios momentos de la historia del país y no dudemos que lo seguirá siendo, pues ahí radica su valor, potencia y eficacia. Un mito no es algo que se descarte en contraste con una supuesta verdad, sino que es una fuerza que participa en la producción de verdades.

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