diciembre 7, 2019

Vivienda Social y su verdadero potencial

por: José Daniel Llorenti Rocha

El potencial de los Créditos de Vivienda de Interés Social con cero de aporte inicial es una estrategia que tiene dos ángulos de análisis, digamos el primero en términos socio-económicos y otro en términos políticos. En este artículo sólo haremos hincapié en el primer tipo de análisis.

Como medida socio-económica tiene por objetivo impulsar o mejor dicho re-impulsar al sector de la construcción que es uno de los sectores que más creció en los últimos años. Sólo para la presente gestión se tiene previsto que llegue a un crecimiento del 8,5% convirtiéndose en el sector de la economía que más crecerá superando a los establecimientos financieros que crecerán a un 6,1% y muy por encima de los minerales que sólo llegarán a 1,5%. El 2005 el 38,2% de la población boliviana era categorizada como extremadamente pobre y más del 50% vivía bajo el umbral de la pobreza, asimismo, el mismo año, el 10% más rico del país tenía 128 veces más recursos que el 10% más pobre del país y Bolivia tenía una índice de Gini –que mide la desigualdad en el país- de 0,60, lo que representaba uno de los más altos de la región.

En la actualidad, la extrema pobreza ha descendido 20 puntos porcentuales hasta llegar al 18,8%, la distribución entre ricos y pobres ha cambiado de 128 veces a solamente 46 veces y el índice de Gini se redujo a 0,48, lo que nos permite deducir que muchas de estas personas han pasado a engordar las clases medias urbanas, empero, estos sujetos carecen de un capital inicial o de una cuota inicial para acceder a viviendas, razón por la cual este tipo de créditos tiene un público meta altísimo.

A esto último, es de suma importancia añadir que según el Censo 2012, Bolivia tuvo una ralentización en su crecimiento demográfico. En 1992 el 41% de la población boliviana se encontraba por debajo de los 14 años y el 2001 el 38,85%, ahora esta cifra se redujo hasta llegar al 31%, hay un envejecimiento muy leve en la población nacional. Las personas de 20 a 24 son uno de los grupos etarios más amplios de toda la población nacional y si agregamos las personas que se encuentran entre los 25 y los 34 años más quiere decir que el 45% de la población boliviana se encuentra entre los 20 y los 34 años.

Este sector etario y de esta nueva clase media joven, es sin lugar a dudas, la más beneficiada con este tipo de créditos, y es también, un sector de la población que carece –en su mayoría- de una cuota inicial para acceder a créditos de vivienda, pero que tiene capacidad de pago. Un dato que complementa esto es que el año 2005 existía en el país 1.900 depósitos financieros. En la actualidad, 9 años después, hay aproximadamente 8.700 depósitos en el sistema financiero, de los cuales el 87% pertenecen a cuentas con menos de 3.500 Bs, lo que demuestra que hay mayor capacidad de ahorro en el país porque existe mayor capacidad adquisitiva, y para finalizar esto hay que resaltar que la Mora Financiera hasta febrero del presente año es de apenas 1,7%, es decir, una de las más bajas de la región, la gente que accede a créditos paga a tiempo sus deudas.

Según predicciones de organismos internacionales, el siguiente año sería un año difícil para la economía mundial, y si partimos del axioma que es la demanda interna el motor de la economía en el país, se tiene aquí un impulso muy grande para continuar con crecimientos anuales superiores al 5% y demostrando que el Modelo Económico boliviano es resistente a las contingencias del capitalismo mundial. Este tipo de créditos viene a cumplir el sueño de una vivienda propia para las personas que no pueden acceder, pero también viene como un impulso para continuar creciendo económicamente.


* Comunicador Social

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