octubre 19, 2018

Quiborax maltrataba a los trabajadores y se excedía en el uso de precursores químicos

La Paz  (Urgentebo).- La empresa chilena Quiborax, cuando operaba en el salar de Uyuni (Potosí), tuvo denuncias de maltrato a sus trabajadores y de uso excesivo de precursores químicos, además avasallaba concesiones mineras de compañías pequeñas bolivianas, afirmó este miércoles la ex ministra de Comunicación y gerente Ejecutiva de la Empresa Pública Editorial del Estado, Amanda Dávila.

“Cuando trabajaba en Presencia llegaron denuncias sobre la empresa Quiborax, en torno a una actividad absolutamente ilegal y que maltrataba no solamente a los trabajadores sino a quienes también tenían concesiones legítimas, que eran bolivianos. (…) Incluso habían denuncias sobre un uso excesivo de precursores”, indicó Dávila en entrevista con el portal Urgentebo.

Asimismo, señaló que estas denuncias eran minimizadas por los gobiernos anteriores a la gestión del ex presidente Carlos Mesa. Por ello dijo que el ex mandatario tomó una medida acertada al revertir las concesiones de la transnacional.

“Quiborax siempre ha estado en el imaginario de esa época, en la prensa, como una empresa que cometía abusos contra los bolivianos y también iba más allá de las concesiones que tenía, de los contratos que se había hecho, y por lo tanto eran susceptible a ser expulsada como finalmente alguien se atrevió a hacer, en esa época fue el entonces presidente Mesa”, enfatizo.

Ayer, Dávila escribió en su cuenta de tuiter, que Mesa no debería ir a la cárcel por el caso Quiborax, puesto que en su administración actuó en defensa del país, en contra una compañía chilena mafiosa.

En tal sentido, la ex autoridad del Ejecutivo manifestó que ese escrito responde a un principio de respaldar las acciones que tiene que ver con la recuperación de los recursos del país y aclaró que no defiende al expresidente como persona ni como exgobernante.

“Yo defiendo el principio de la nacionalización. Todo gobierno y todo Estado que haya adoptado una política de nacionalización de los recursos, en favor de los intereses de la nación, es un Estado y un gobierno que uno debería defender desde la posición política que tiene”, acotó.

Quiborax, empresa encargada de producir ácido bórico y manufactura agroquímica, operó en Uyuni desde hace más de 16 años y fue expulsada del país en 2004, durante el gobierno de Carlos Mesa.

Por esta medida, la transnacional demandó a la nación ante el arbitraje internacional. En este contexto, en mayo de la presente gestión el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI) dio su sentencia definitiva y conminó al Estado boliviano a resarcir económicamente a la empresa Chile. Por ello el Gobierno central pagó a Quiborax la suma de $us 42,6 millones.

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