noviembre 19, 2018

Períodos de conflictividad amazónica

La historia política de la Amazonía es conflictiva hasta la era contemporánea y se puede afirmar que aún es el escenario de diferentes tipos de conflictos y tensiones geopolíticas, aunque ya no solamente desde actores estatales. Si bien los primeros antagonismos se dieron entre imperios y Estados, ahora involucran también a grupos armados irregulares así como a diferentes ramas del crimen organizado, particularmente al narcotráfico.


Por Bryan Katari *-.


Paul R. Hensel y Michael E. Allison apuntan que fronteras con un legado colonial son mucho menos estables que aquellas sin uno y mucho más si las mismas fueron controladas por diferentes imperios. Esto parecería confirmarse, sobre todo tomando en cuenta que la actual distribución territorial entre los países amazónicos responde a jugadas previas hechas por portugueses cintra españoles. No obstante, como veremos más adelante, las guerras entre Estados amazónicos no se dieron principalmente a causa de demarcaciones fronterizas, que fueron definidas por una gran cantidad de tratados, es decir, por la vía diplomática.

Philip Le Billon afirma, por otra parte, que aquellos Estados ricos en recursos naturales son más proclives a sufrir conflictos armados de carácter civil así como también inter-estatal. Como dijimos, la Amazonía es una región rebosante al extremo de todo tipo de recursos naturales que hacen muy probable que se convierta en el escenario de futuras disputas geopolíticas y de otros tipos. Y como veremos, las principales guerras entre Estados amazónicos se dan en consonancia con el boom de ciertas materias primas en el mercado mundial.

  1. Primer periodo de conflictividad (1494 -1777)

Es una tierra codiciada, como dijimos, y justamente por ello, siempre ha estado sujeta a luchas por ratificar su propiedad. Tan tempranamente como 1494, sólo unos años después de que se iniciara el proceso de colonización de nuestro continente, portugueses y españoles ya establecían sus respectivas áreas de influencia mediante el Tratado de Tordesillas, que fue ignorado por los primeros, hasta extenderse desde una pequeña porción del noreste hasta ocupar, actualmente, cerca del 50% del territorio sudamericano.

Al Tratado de Tordesillas le siguió el infructuoso Tratado de Madrid en 1759, que pone en práctica el principio de Uti Possidetis en un contexto donde ahora también se contaba con la presencia de los reinos de Gran Bretaña, Francia y Holanda, atraídos por las prometedoras tierras amazónicas y caribeñas para producir algodón, azúcar y café mientras iniciaban otra gran y sombría rama del comercio: la trata de esclavos.

El Tratado no fue respetado por los bandeirantes portugueses, en busca de oro y nuevas tierras y en 1763 se firma el Tratado de Paris, que nuevamente es dejado de lado, hasta el definitivo Tratado de San Idelfonso, de 1777, firmado y aplicado cuando los portugueses ya habían logrado extender su espacio efectivo hacia el sur hasta marcar las fronteras de una gran parte de lo que corresponde actualmente a la República Federativa de Brasil.

  1. Segundo periodo de conflictividad (1826 – 1920)

Como es sabido, la lucha por determinar que parte de la Amazonía le corresponde a quién no termina sino que se intensifica durante el siglo XIX, en consonancia con el establecimiento de soberanías efectivas de los Estados del modelo westfaliano recién independizados.

Es llamativo, sin embargo, que la delimitación de fronteras entre los países de la Amazonía no se da principalmente por medio de guerras, sino por la firma de tratados donde Brasil logra legalizar efectivamente lo que ocupó en los hechos, tal como afirmaba el Barón Del Río Branco, uno de los exponentes más influyentes de la geopolítica del Brasil

Así, Brasil firma Tratados con todos sus vecinos hasta finales del siglo XX, resaltando las guerras, por otra parte, entre la Gran Colombia y Perú en 1828 y 1829, antes de que Ecuador y Venezuela se separaran efectivamente de aquel territorio fundado por Bolivar.

Una vez independizado Ecuador, se desata una guerra entre este país y Nueva Granada, por la soberanía de las tres provincias amazónicas  de Pasto, Popayán y Buenaventura en 1832. Luego del Fracaso de la Confederación Perú – Boliviana ambos países entran en guerra entre 1831 y 1848, hasta que Ballivían logra ingresar hasta Lima y se firma un Tratado en base al principio del Uti Possidetis.

Perú y Colombia no llegan a entrar en guerra hasta el siguiente siglo, pero si se dan escaramuzas y conflictos aislados entre estos países por la región del río Putumayo, impulsadas por la extracción de caucho y goma un par de décadas antes de que la goma entrara en auge en la industria capitalista mundial.

En realidad, la definición de las fronteras entre estos países amazónicos y sobre todo entre ellos y Brasil no concluye hasta finales del siglo XX. No obstante, es notable la ausencia de guerras en un sentido estricto hasta finales del siglo XIX. Es decir, aunque la delimitación fronteriza de estos Estados se extiende hasta casi nuestros días, en realidad, esta se dio sobre todo mediante mecanismos diplomáticos donde Brasil tuvo siempre  la iniciativa.

La conflictividad de este periodo, es por lo tanto, una de muy baja intensidad, donde los encuentros armados se producen sin la actuación directa de los ejércitos regulares entre países amazónicos sino entre poblaciones fronterizas que luego desembocan en la firma de tratados.

Se inaugura con el auge de la goma en el mercado internacional. La Amazonía, rica en diferentes variedades de la especia Hevea, es arrastrada por la demanda de las industrias del calzado y el automóvil hasta despertar la colonización efectiva de sus propias amazonias de los estados de Colombia, Perú y Bolivia, que entran en conflicto rápidamente con Brasil. La causa: el control de territorios con abundantes ejemplares de hevea.

La guerra más importante de este periodo es, así, la Guerra del Acre, que involucra a Brasil y Bolivia y, hasta cierto punto, a Perú, y que culmina con la firma del Tratado de Petrópolis en 1903.

Este Tratado oficializa la soberanía brasilera sobre una vasta parte de la Amazonía que comparte aún hoy con Perú y Bolivia. Esta triple frontera, donde actualmente se encuentra Bolpebra, no es el escenario del último conflicto amazónico.

  1. Tercer periodo de conflictividad (1920 – 1941)

Le sigue la guerra Perú – Colombia por los territorios del Putumayo y el Trapecio Amazónico en 1932 y la Guerra Perú – Ecuador de 1941, que termina a favor de Perú.

Acá existe una coincidencia entre los dos auges de la goma en el mercado mundial, 1880 – 1920 y 1938 – 1945, con las tres guerras mencionadas que involucran a Brasil, Bolivia, Perú, Colombia y Ecuador. Esto confirma, de alguna manera, la teoría expuesta por Le Billonrespecto a la vulnerabilidad de Estados ricos en recursos naturales para sufrir diferentes tipos de conflicto.


*              Filósofo.


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