Proyecciones del crecimiento de la CEPAL para Bolivia y el dato del INE


Por Abraham Pérez Alandia *-.


El informe económico publicado por la CEPAL, titulado como: “Estudio Económico de América Latina y el Caribe 2018” fue objeto de consideraciones y polémicas entre conservadores y renovadores pensamientos económicos e interpretaciones de interés corporativo. Entre las ideas conservadoras están los economistas de formación y concepción ortodoxa, voceros de profecías auto-cumplidas que, hace 13 años intentan alarmar a la población con capciosas interpretaciones, cual pitonisas y lectores de bolas de cristal que proyectan tormentosos tiempos, se equivocaron de lugar; esas profecías eran para la economía argentina, no para la boliviana. En el lado de las ideas renovadoras, se encuentran los equipos que toman las decisiones de la política económica, con márgenes importantes de soberanía, pensamientos y acciones heterodoxas que no requieren de presiones ni condicionamientos internacionales o de instituciones como el FMI. Pero, al punto, ¿Qué dice el informe de la CEPAL?

  • El panorama de la economía mundial está proyectado para 2018 a una tasa de 3,3%, se mantiene la proyección del informe de abril. Sin embargo, dice el informe, al haber aumentado la incertidumbre sobre la dinámica de crecimiento futuro, se esperan menores tasas de crecimiento para 2019 y 2020. Las incertidumbres consideradas tienen que ver con las anunciadas guerras comerciales entre potencias economías y los inconsistentes anuncios que realiza el mandatario norteamericano.
  • El resultado de los análisis de la CEPAL, llegó a la necesidad de hacer ajustes a las proyecciones que publicaron en el mes de abril del presente año. Estos ajustes se refieren a la región y a cada uno de los países integrantes de la misma.
  • El informe afirma que en el 2018 el crecimiento del PIB de América Latina y el Caribe será del 1,5%, porcentaje que significa un ajuste a la baja de siete décimas con respecto a las proyecciones publicadas en abril, que era del 2,2%. Este dato del 1,5% es resultado de revisiones a la baja de países de importante tamaño en la región como la Argentina, el Brasil y Venezuela.
  • Por el contrario la evaluación del desempeño específico del resto de países les permitió encontrar grandes diferencias, aspecto que llevo a realizar ajustes positivos, las proyecciones correspondientes a Bolivia (Estado Plurinacional de), Chile, Colombia, el Paraguay y el Perú fueron ajustados al alza, afirma el informe que, dicho ajuste tiene como principal fundamento la mejora de sus términos de intercambio, en tanto que en otros casos las previsiones de crecimiento se mantienen o disminuyen levemente.
  • En el caso del ajuste para Bolivia fue de tres décimas al alza, de 4% en abril al 4,3% en el informe de agosto.

A pesar de que la CEPAL, suele ser cauto en sus proyecciones, seguramente por las limitaciones en el levantamiento de la información, poco personal y movilidad en los países, a diferencia de los institutos de estadística instalados en cada uno de ellos, las proyecciones de sus informes se aproximan, en menos, a lo que posteriormente acurre con el dato concreto.

Por su parte, la información que emite el Instituto Nacional de Estadística (INE) para el primer trimestre del 2018 afirma que la economía creció en 4,44% y la proyección para el periodo es mayor a este índice. A este dato se añade el siguiente análisis: “4,44% sumados a los crecimientos del tercer (4,3%) y cuarto trimestre (5,2%) de 2017 hacen potencial el pago del segundo aguinaldo este año, según el Gobierno”. Este sencillo análisis, nada complejo, fácil de entender, levanto los ánimos acalorados de los analistas ortodoxos, que no habrían leído, tan fácil conclusión en sus bolas de cristal y que causa total contradicción a sus profecías auto-cumplidas. ¡Pena por ellos y por sus bolas!

Estos profetas cuestionaron los datos de una institución técnica y sofisticadamente instalada, manchando su prestigio institucional y profesional ganado en mucho tiempo, como es el INE. Semejante atrevimiento que hizo emitir temerarias declaraciones de exfuncionarios públicos que en sus tiempos no pudieron alcanzar los resultados económicos que se alcanzan en los últimos 13 años. Porque en sus tiempos, de gobernantes, ellos tomaban decisiones que el FMI se los permitía. Pero, su osadía, no llego a cuestionar los datos de la CEPAL, siendo que son “meritocráticos”, de acuerdo a la calificación que les otorga una fundación política internacional de ideas euro-centristas.

Volviendo a los datos expuestos tanto por la CEPAL como por el INE, una reacción lógica fue la de nuestros, también ortodoxos empresarios privados, quienes, a través de la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia (CEPB), pusieron en duda los datos del INE y pidieron al gobierno explique la metodología que emplean, aunque ya antes advirtieron que el pago del segundo aguinaldo pondrá en riesgo de cierre a varias empresas. Temores infundados y falsas consideraciones, las estadísticas muestran todo lo contrario, (véase gráfico).

El último reporte de la Fundación para el Desarrollo Empresarial (Fundempresa), da cuenta que 12.793 empresas se crearon en Bolivia en el primer semestre del año, con lo que la Base Empresarial Vigente del Registro de Comercio subió a 308.622. Al cierre de 2017 existían 295.829 empresas activas. En el 2006, la base empresarial del país contaba con solo 23.081 empresas.

Los empresarios no se pronunciaron respectos a las proyecciones de la CEPAL, ni las recomendaciones que hace este organismo, como: concentrar las inversiones en mercado interno, aumentar la remuneración a los trabajadores para dinamizar la demanda efectiva, y otros. Los empresarios bolivianos necesitan adquirir el “animal spirit” keynesiano.

Por otro lado, las aclaraciones del gobierno fueron pertinentes y esclarecedoras, el ministro de economía afirmo que:

Los datos del PIB son transparentes, consistentes y respaldados por organismos internacionales, como el Fondo Monetario Internacional (FMI), Banco Mundial (BM), la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) y por el sector empresarial, que eleva sus informes al INE para trabajar los indicadores.

“Todo lo que nosotros hacemos también está validado por los organismos internacionales. Dos veces cada año viene una misión del Fondo Monetario Internacional (FMI) que recopila información y después la contrastan con la información que tenemos, ellos validan nuestros números”, afirmó el ministro de Economía, Mario Guillén, en declaraciones al programa Todo A Pulmón de Cadena A y agregó que hubo muestras de confianza y fiabilidad con los datos.

¿En quién creer? Es un dilema fácil de resolver: la credibilidad viene de los resultados obtenidos por las políticas económicas que se proponen y se ejecutan, no por los títulos que se tienen. Obsérvese el caso argentino y comparece con el boliviano.


*            Docente investigador titular del IIE-UMSA, miembro de la “Red Boliviana de Economía Crítica”


 

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