El chasco del neoliberalismo en la Argentina


Por Abraham Pérez Alandia *-. 


El peor castigo que se le puede dar al economista ortodoxo es que, otra vez, fracase el mercado, después de haber recomendado y ejecutado, medidas impuestas por el pragmatismo neoliberal y los acuerdos con el FMI. Gobiernos, economistas y FMI, estos son los protagonistas que esconden las cabeza, después de haber provocado la crisis social y económica en la Argentina, Grecia, Brasil, etc. El neoliberalismo, cual ave fénix desplumada, vuelve para hacer las mismas atrocidades de siempre.

Por su parte, los que manejan los medios, tal mucho saber y poco entender, tampoco pueden explicar las causas y los efectos de esta crisis. Por pantallas, micrófonos y prensa escrita, desfilan economistas y psicólogos, esforzándose para explicar los resultados de las medidas y las posibles consecuencias que sufrirá la población que no tiene recursos para refugiarse en el dólar, caracterizando la depresión colectiva de la población, principalmente de los perdedores. Porque los ganadores, ocultan sus regocijos cínicos, al contabilizar sus pingues ganancias, provenientes de la especulación.

Indicadores que van dando cuenta del irracional manejo de la economía, nos permiten visualizar el dramático momento por el que están pasando las clases populares, veamos algunos de estos:

La moneda nacional, el Peso argentino, cada día pierde la confianza de la población, disminuyendo las funciones que debe cumplir el dinero al interior del territorio nacional, perdiendo, totalmente, su capacidad de ser depósito de valor y medio de intercambio. Consecuencia de la acelerada depreciación, ver gráfico 1.

Incremento en el precio del dólar y pérdida del valor del peso argentino de pendiente vertical en los últimos días de agosto y primeros de septiembre, resultado de su política cambiaria y de una de las condiciones que le puso el FMI, la flexibilidad cambiaria. En un sistema de flexibilidad del tipo de cambio, quien decide el precio del dólar es el mercado. El mercado, a su vez, está dominado por los que tienen la capacidad de recursos líquidos y la información. Grupos minoritarios con potencial financiero, tuvieron la información por anticipado, sobre los cínicos anuncios del presidente, como: ¡voy a pedir al FMI, adelanto de los desembolsos!; ¡vamos a soportar incrementos en la pobreza!; ¡la culpa es del gobierno anterior!; ¡nuestro compromiso de déficit cero con el FMI será cumplido!; etc. Aquellos que ya sabían estos anuncios estaban en las ventanillas del Banco Central para adquirir dólares antes de que este trepara como se ve en el gráfico 1. Millones de dólares adquiridos por estos especuladores, ¿Dónde se fueron? ¿Qué paraísos fiscales recibieron esos recursos? ¿Cuántos argentinos están condenados a volver a la pobreza?

El cinismo del gobierno llega al extremo de tomar una medida tardía e inútil, subir la tasa de interés de referencia, dizque para recuperar la confianza en el peso argentino, del alto 40% al extremadamente alto 60%. El objetivo de recuperar la confianza en la moneda local no se logró en absoluto, ver gráfico 2.

El gráfico 2 nos muestra que: el 30.08.2018, el BCRA incrementó su Tasa de Política Monetaria a 60% en respuesta a la coyuntura cambiaria actual y para evitar un posible impacto sobre la inflación doméstica. La decisión ¿Frenó aunque sea transitoriamente la depreciación del Peso? La respuesta es ¡no! Nadie ni nada podrá evitar el camino a la recesión de la economía argentina. Es ingenuo pensar que el neoliberalismo lleve por un camino de éxito económico a los países donde ha intervenido el FMI.

El Acuerdo con el FMI compromete a un severo ajuste fiscal para los próximos tres años. Periodo en el que se agudizaría la situación económica y social de nuestro vecino, cuyas consecuencias las sufrirán los sectores populares, trabajadores y asalariados que no tienen los suficientes pesos como para comprarse dólares y resguardar sus ahorros.

A propósito de los anuncios del presidente Macri, en analista Carlos Aznárez, opina lo siguiente:

“…cada uno de sus discursos, imitando a Donald Trump, no tiene pelos en la lengua para mezclar afirmaciones brutales sin ningún tipo de sutilezas (‘va a aumentar la pobreza’, como dijo este lunes), pasando por su consabida muletilla de que estamos mal por culpa de ‘la herencia del gobierno anterior…’”.

Los analistas afirman que: “En junio de 2018 la actividad económica registró una caída por tercera vez consecutiva. De persistir esta caída el próximo mes ingresaría a una recesión (oficial) lo cual comprometería seriamente su plan de ajuste fiscal. Las actividades más afectadas fueron Agricultura, industria manufacturera, comercio y transporte”. Ver gráfico 3.

“La economía Argentina se ha desacelerado por tercera vez consecutiva en junio y podría encaminarse a una recesión (oficialmente dos bimestres continuos de contracción) lo que comprometería seriamente la intención del gobierno de estabilizar los mercados financieros y cambiarios. El plan de ajuste fiscal acordado con el FMI en junio podría ser difícil de alcanzar en el corto plazo”.

Julio Gambina, colega argentino, considera que: “la ausencia de un plan productivo” es el causante de este descalabro económico y social en la Argentina, afirma que, si se quiere resolver los problemas causados por el neoliberalismo argentino: “Se trata de pensar en otro modelo productivo y de desarrollo privilegiando la satisfacción de necesidades sociales por encima de una lógica relativa a las ganancias de los inversores”.

Ni el gobierno ilegal del Brasil, ni el gobierno legal de la Argentina tiene planes de desarrollo y crecimiento para sus economías, porque confían dogmáticamente en el mercado. A propósito de estas dos economías el analista Sader, opina lo siguiente:

Emir Sader caracteriza a los gobiernos neoliberales de la Argentina y el Brasil como gemelos con las siguientes expresiones; “…Gobiernos gemelos, los de Argentina y de Brasil, siguieron los mismos guiones. Superar a gobiernos populistas, que habían hecho gastar a sus países más de lo que podían – ‘Vivir encima de sus posibilidades’, como les gusta repetir -, restablecer el equilibrio en las cuentas públicas, controlar la inflación. Y listo, las economías retomarían sus cauces normales, orientadas por los equilibrios mágicos del mercado”.

Desde nuestras trincheras de lucha antineoliberal y antiimperialista nos solidarizamos con nuestros amigos y compañeros argentinos. la lucha continua y no debemos parar hasta que conquistemos nuestras soberanías políticas, económicas y sociales. ¡un abrazo a todos nuestros compañeros luchadores sociales!


*         Docente investigador titular del IIE-UMSA, miembro de la “Red Boliviana de Economía Crítica”.


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