abril 25, 2019

Golpe certero a charlas de paz con el ELN

BOGOTA -. El gobierno colombiano levantó la suspensión de las órdenes de arresto contra los 10 negociadores de paz del grupo guerrillero ELN que están en Cuba, y dejó al borde del abismo las conversaciones políticas con esa organización.

La decisión la tomó el presidente, Iván Duque, tras sostener una reunión de varias horas con asesores y militares, y en retaliación al atentado con coche-bomba atribuido al ELN contra la principal academia policial del país, que dejó sin vida a 21 personas y heridas a otras 68.

“He ordenado el levantamiento de la suspensión de las órdenes de captura a los 10 miembros del ELN que integraban la delegación de este grupo en Cuba y he revocado la resolución que creaba las condiciones que permitan su permanencia en ese país”, precisó el mandatario en alocución.

La orden también reactiva las circulares rojas de detención inmediata emitidas por Interpol contra ese puñado de rebeldes, que desde hace meses aguardaban en La Habana a que Bogotá reactivará los suspendidos diálogos de paz.

Duque agradeció a Cuba por su “solidaridad”, pero reclamó de su gobierno “hacer efectivas las capturas de los terroristas que se encuentran en su territorio y entregarlos a las autoridades policiales colombianas”.

Y fue más allá al advertir que su país denunciará “a cualquier Estado que brinde respaldo o permita la presencia de miembros de este grupo en su territorio”.

El señalamiento iba dirigido a Cuba, que prestó su territorio para las charlas de paz, y a Venezuela, que según versiones de políticos y de algunas autoridades locales permite el traspaso de guerrilleros del ELN a su territorio.

Aunque el mandatario no dio por concluido los suspendidos diálogos de paz con el Ejército de Liberación Nacional (ELN), su decisión es una suerte de disparo al corazón de esas charlas y pone en la mira de la guerra a ese grupo guerrillero.

La mesa de paz con los rebeldes empezó en el gobierno de Juan Manuel Santos (2010-2018) y a lo largo de unos dos años de discusiones, primero en Quito y luego en La Habana, no tuvo mayores avances.

Tras la llegada al poder de Duque, en agosto pasado, esos acercamientos fueron enviados al congelador, luego de la exigencia planteada por Bogotá a los rebeldes de poner fin a sus ataques, liberar a los secuestrados en su poder y acabar con ese delito.

“Para toda Colombia hoy es claro que el ELN no tiene ninguna genuina voluntad de paz”, resaltó esta noche el mandatario, que dijo ser consciente de sus actos.

“Estas decisiones traen implicaciones y desafíos para toda Colombia, pero a los colombianos nunca nos ha tocado fácil y siempre hemos superado los obstáculos. Esta no será la excepción y no nos vamos a dejar intimidar por el terrorismo”, afirmó.

Be the first to comment

Leave a Reply

%d bloggers like this: