mayo 25, 2019

Las acciones israelíes durante La Marcha del Retorno palestina pueden constituir crímenes de guerra

Una comisión de investigación tiene en cuenta las alegaciones israelíes de que las protestas en la valla de separación encubrían actividades terroristas de los grupos armados palestinos. Sin embargo, constata que, pese a algunos actos de violencia significativa, las manifestaciones eran de carácter civil y con objetivos políticos claramente definidos.

La Comisión Independiente de las Naciones Unidas encargada de investigar las protestas en territorio palestino acontecidas durante el año pasado, concluyó que “tiene motivos razonables” para creer que los soldados israelíes “cometieron violaciones de las normas internacionales de derechos humanos” que pueden llegar a constituir crímenes de guerra.

Así se manifestaba este jueves en Ginebra el presidente de la Comisión de Investigación, el argentino Santiago Cantón, sobre los acontecimientos iniciados el 30 de marzo, cuando los líderes palestinos convocaron una serie de protestas contra la ocupación israelí conocida popularmente como La Gran Marcha del Retorno.

“Lo principal que encontramos en esta investigación es que hay razones suficientes para establecer que hubo violaciones a los derechos humanos o al derecho internacional humanitario; y que estos hechos pueden constituir, para una corte, crímenes de lesa humanidad o crímenes de guerra, pero para eso hace falta una mayor investigación por parte de una corte criminal”, destacó Cantón.

Cantón señaló que Israel tiene la responsabilidad de investigar con la máxima celeridad los crímenes relacionados con las protestas, de forma “imparcial e independiente” y de acuerdo a las normas internacionales, para establecer si se cometieron crímenes de guerra o de lesa humanidad.

La investigación fue solicitada por el Consejo de Derechos Humanos mediante una resolución adoptada el pasado 18 de mayo, y abarcó un periodo de tiempo comprendido desde el inicio entre el inicio de las protestas el 30 de marzo hasta el 31 de diciembre de 2018.

Niños, médicos y periodistas entre los muertos

La Comisión investigó todos los asesinatos cometidos en la valla de separación entre Gaza e Israel durante las protestas y estableció que fallecieron 189 palestinos durante este período, 183 de ellos por las fuerzas de seguridad israelíes con munición real.

Entre las víctimas mortales 35 eran niños, 3 eran paramédicos claramente identificados y otras 2 fueron periodistas también explícitamente expuestos.

Otras de las integrantes de la Comisión, Sara Hossain, indicó que no hay ningún tipo de justificación “para matar y herir a periodistas, médicos y personas que no representan una amenaza inminente de muerte o lesiones graves para quienes están alrededor de ellas” y calificó como alarmante “el hecho de que niños, niñas y personas discapacitadas sean blanco de ataques”.

Asimismo, 6106 palestinos resultaron heridos con munición real por las fuerzas del orden israelíes. Otros 3098 palestinos fueron lesionados por pedazos de balas, balas de metal recubiertas de goma o por los golpes causados por las latas de gases lacrimógenos.

Uso de cometas y globos incendiarios

Por el lado israelí resultaron heridos cuatro soldados y uno de ellos falleció, pero fuera de los lugares de protesta.

La Comisión tuvo en cuenta la alegación israelí de que las protestas en la valla de separación encubrían “actividades terroristas” de los grupos armados palestinos. Sin embargo, constató que, pese a algunos actos de violencia significativa, “las manifestaciones eran de carácter civil y con objetivos políticos claramente definidos”.

Igualmente, descubrió que algunos miembros del Comité organizador de las protestas, que incluye a representantes de Hamás, alentaron a los manifestantes “al uso indiscriminado de cometas y globos incendiarios”, una situación que “causó temor entre la población civil y daños materiales significativos en el sur de Israel”.

Hamas, la autoridad de facto en Gaza, no pudo impedir esos actos, destacó la Comisión.

Rendición de cuentas y responsables

El Consejo de Derechos Humanos también pidió a la Comisión que centrara su investigación en la rendición de cuentas y la identificación de los responsables de las violaciones y los presuntos crímenes internacionales.

En relación a este apartado, “la Comisión depositará la información pertinente en un archivo confidencial que se entregará a la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, a fin de facilitar el acceso a esa información a los mecanismos de justicia nacionales e internacionales.

La Corte Penal Internacional ya está interesada en este caso”, según indicó Betty Muringui, la tercera integrante del Comité.

Recomendaciones a Israel, Hamás y la Autoridad Palestina

Entre las recomendaciones del informe se incluye a todas las partes “con algún tipo de responsabilidad”, indicó Santiago Cantón al incluir a Israel, Hamás y la Autoridad Palestina.

Cantón espera que Israel acepte las recomendaciones y “que revise las reglas de combate que tienen, que están aplicando y la manera en qué se aplican” y pidió que “las adecúen a los estándares internacionales que nosotros como Comisión recomendamos y aplicamos en este informe”.

La presentación ante el Consejo, el 18 de marzo

La redacción del informe se basó en 325 entrevistas con víctimas, testigos y fuentes, y recopiló más de 8000 documentos. Una parte esencial de la investigación se realizó en el análisis exhaustivo de redes sociales y grandes cantidades de material audiovisual.

El próximo 18 de marzo se publicará y presentará ante el Consejo de Derechos Humanos un informe más completo, que contendrá información detallada sobre los hechos y el contexto, así como análisis jurídicos.

La Comisión Independiente de las Naciones Unidas está integrada por el argentino Santiago Cantón como presidente, Sara Hossain de Bangladesh y Betty Murungi de Kenya.

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