agosto 24, 2019

Eduardo Puña


Por Esteban Ticona Alejo *-.


Hace varios años escuché el nombre del futbolista Eduardo Carlos Puña Aguirre. Me llamó la atención su apellido paterno, con seguridad de ascendencia indígena y/o campesina. Como hay muy pocos futbolistas profesionales de apellidos indígenas como Mamani, Condori, Apaza, Quispe, etc. Llamó mi atención. Pensé que su paso iba a ser rápido por el futbol, como ocurrió con algunos que le antecedieron en el futbol privado. No sé si lo apartan premeditadamente los dirigentes y/o los técnicos a los jugadores indios de los campeonatos, pues muy pocos se mantuvieron, fue el caso de Percy Colque. No hay estudios sobre los indígenas en el futbol profesional, incluido la dirigencia.

Con Eduardo Puña no fue así, fue creciendo, está creciendo, se fue visibilizando y también en lo deportivo. En un reportaje de la Razón se dice sobre él: “toca el balón, va a la marca, se proyecta o simplemente participa de una acción de partido, el aficionado de El Alto lo aplaude, lo alienta y vitorea”. Creo que esta compenetración no sólo es con los habitantes de la ciudad de El Alto sino es con el pueblo boliviano común, de ascendencia indígena y/campesina y, popular. Siento que cuando Puña está en la cancha, muchos nos sentimos representados en él, es como si estuviéramos jugando, nos identificamos con su entrega total, con su físico mediano y sobre todo con su humildad. Pues no es el jugador pedante o el que hace show mediático derribándose al piso “de todo y nada”. Recuerdo que en muchos momentos algunos jugadores contrarios con el equipo en la que juega lo buscan con mala intención y el árbitro rara vez cobra esas infracciones.

Eduardo es un jugador aguerrido y fuerte como los futbolistas de los campeonatos de las ligas zonales urbanas y rurales del país. Es corredor, que no se cansa. Recuerdo algunas frases de los aficionados cuando juega él “es de los nuestros, es macho para jugar”, “no es como esos jach’a laq’us (o grandotes) que con una corridita se cansan”.

Además tiene un perfil de identidad propia, atípico con el mundo futbolístico llena de modas y veletos. Tiene el cabello largo y lacio. Cuenta en una entrevista que le cuestionan por esta forma de ser: “Los changos que me digan todo: anticuado, chascoso, pelo de escoba, me repiten miles de veces ‘búscate peluquero’, pero yo no voy a cambiar, lo importante es que rinda como futbolista”. Aquí está la personalidad de Eduardo Puña, que no tiene los tatuajes que lucen muchos de sus colegas sin saber su significado. Creo que tampoco está preocupado en tener autos de último modelo como lo hacen los jugadores de estos tiempos, que en vez de asegurar algún futuro prefieren invertir en vanidades y creo que menos apuestan a leer libros para pensar y jugar mejor.

Creo que Eduardo con su entrega, constancia y particularidad de juego está llegando a trascender. Le toca estar en la selección boliviana. Alguien dirá “es que bajito es pues…” ¿acaso no es bajito también Alejandro Chumacero? Chuma está en la selección. Eduardo es tan corredor como Chumacero, entonces y por otros aspectos le toca estar en la selección.

Escuché aun aficionado decir “ahí está nuestro Chachapumita” o “ahí está nuestro Hombre pumita”. Eso es Puña ¿Para qué sirven esos jugadores que al primer contacto se lesionan y lesionan? o es que ¿fingen para ganar dinero sin jugar? Necesitamos más jugadores al estilo de Eduardo y ¿cómo cambiaria nuestra selección? no tendrían miedo a ninguna selección, incluido Francia.


* Es aymara-boliviano. Dr. en Estudios Culturales Latinoamericanos y es Docente en la UMSA.

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