julio 17, 2019

El mal necesario y la intervención del Imperio


Por Grover Iván Tapia Alcazar * -.


Los consumidores adictos de drogas, a pesar de que tienen conocimiento de las consecuencias negativas que generan, necesitan de este producto para continuar con sus vidas; por tanto, estarán obligados a conseguirlo a cualquier precio.

Este tipo de consumidores que compran un determinado bien a cualquier precio, para satisfacer sus necesidades o vicios, tiene una demanda muy inelástica. Este tipo de demanda es muy codiciado por los ofertantes, debido al grado de poder que otorga y los elevados benéficos económicos que reporta.

El mercado de las drogas es ilegal, lo que impide que la oferta y demanda interactúen de forma normal, por tanto, este producto debe comercializarse clandestinamente. Las grandes ganancias económicas derivaron en la creación de organizaciones criminales como son los conocidos carteles que operan en México, que se dedican a vender principalmente a Estados Unidos, por su alta demanda.

De acuerdo al documento “Informe sobre el consumo de drogas en las Américas 2019”, de la Comisión Interamericana para el Control del Abuso de Drogas, la cocaína es la cuarta sustancia más consumida a nivel global. Las estimaciones mundiales para el año 2017 indican que unos 17 millones de personas de entre 15 y 64 años declararon haberlo usado durante el último año, de los cuales 8,5 millones se encuentran en América.

El año 2017, Estado Unidos tenía aproximada de 325,7 millones de habitantes, de los cuales, según el informe señalado, el 1,9% usó cocaína, que equivale a 6,2 millones de consumidores, este sentido, el 44% de la demanda mundial de cocaína se encuentra los Estados Unidos.

Una política adecuada de prevención y tratamiento del consumo de drogas, reduciría notablemente la dependencia de este producto, disminuyendo drásticamente la demanda, de esta forma se desincentivaría su tráfico y comercialización.

Sin embargo, las políticas de Estados Unidos esta orientados a neutralizar la oferta, pretendiendo erradicar la coca para que no existan drogas, no obstante, existen otros estupefacientes que remplazarían perfectamente e incluso con mejores condiciones, en este sentido, la erradicación de los cultivos de coca, tendría un efecto casi nulo en el consumo de drogas.

Por lo que, a Estados Unidos, no le interesa disminuir el consumo de drogas, su objetivo es la intervención política y económica de los países, con cualquier pretexto, como el caso del terrorismo en Iraq, la democracia en Venezuela, que como objetivo último busca apoderase de sus pozos petróleos.

El consumo de la cocaína y todas la drogas es un “mal necesario” para los Estados Unidos, debido a que es utilizado como excusa para la intervención económica y política de Bolivia y otros países productores de la hoja de coca.

Es un “mal necesario” debido a que el gobierno de los Estados Unidos sabe del inevitable daño económico, social y psicólogo, que causa a la población, no obstante, esta dispuesto a asumirlo para conseguir un objetivo con intereses superiores, como es la intervención y dominio de los países cultivadores de materias primas, con la finalidad de apropiarse de su riquezas naturales.

En periodos neoliberales, Estados Unidos tenía mucho poder en Bolivia, a través de la Agencia Antidrogas de Estados Unidos-DEA que realizó una intervención militar con el objetivo de eliminar los cultivos de coca, su actuación fue violenta y causo mucho daño y luto en las familias cocaleras. Sin embargo, sus resultados eran muy pésimos, no lograron controlar la producción de coca, a pesar de la gran cantidad de recursos económicos destinados para este fin.

Contrariamente, la Oficina de las Naciones Unidas Contra la Droga y el Delito (ONUDD), destacó los resultados de la lucha contra las drogas, sin la intervención de la DEA, política que fue diseñada e implementada de forma soberana por el Estado Plurinacional de Bolivia, y con recursos económicos muy limitados. En este sentido, la intervención de la DEA en la lucha contra las drogas fue un total fracaso, solo fue utilizado como excusa para la injerencia política y militar en Bolivia.

En este tiempo de elecciones presidenciales, debemos estar atentos a las propuestas de los políticos neoliberales, ellos nos están planteando indirectamente el retorno de la DEA, que es lo mismo que una intervención económica y política directa de los Estados Unidos, que tiene como objetivo apropiarse de nuestros recursos naturales, causando dolor en las familias y violar la soberanía Boliviana.

* Economista.

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