junio 19, 2019

Che, Ernesto y la inspiración de un guerrillero

La Paz-. Por lo que representa para los pueblos de Latinoamérica y del mundo el ejemplo de Che Guevara, el guerrillero argentino-cubano constituye hoy un adalid de movimientos sociales, políticos y culturales.

Nacido en Rosario, ciudad portuaria de Argentina a la orilla del río Paraná, como líder internacionalista el héroe inspiró al joven boliviano Freddy Maemura a alistarse en su guerrilla y convertirse también en paradigma para nuevas generaciones, cuya manera de pensar cambió radicalmente al conocer al comandante.

En entrevista exclusiva con Prensa Latina, el cineasta nipón Junji Sakamato explicó cómo conoció la vida de Maemura en 2013 y cuatro años después decidió contar su historia a través de una coproducción entre Japón y Cuba, devenida drama histórico-biográfico.

La película Ernesto se basa en la corta existencia del combatiente hijo de inmigrantes japoneses en este país andino, asesinado por el ejército boliviano de la época con solo 25 años de edad en agosto de 1967 en el río Grande, zona de Ñancahuazú.

Sakamato dijo que el objetivo no era presentar al héroe, sino al ser humano, con su personalidad y carácter durante la etapa de estudios de Medicina en la Universidad de La Habana.

Precisamente quise dar esta otra imagen de su persona y, de alguna manera, reconocer desde mi perspectiva de director cómo era la vida de Cuba en aquellos años de la década de 1960, expresó.

También me propuse, señaló, dar a conocer parte de la historia acerca de la visita de Ernesto Che Guevara a Hiroshima en el verano de 1957, episodio que da paso a la trama.

En Japón, Guevara también es un símbolo y pese a que muchos jóvenes de mi país no vivieron ese período, sienten el espíritu revolucionario del Che, apuntó Sakamato.

Su personaje me impactó, no se me iba de la cabeza ese joven, conocido también con el nombre de Ernesto, y que murió luchando junto al líder revolucionario, declaró.

El realizador de la cinta descubrió a su protagonista mientras investigaba sobre la emigración ocurrida a finales del siglo XIX por parte de japoneses a este país andino.

Freddy me inspiró y así nació la película rodada en Cuba, y casi completa en español, manifestó.

El actor japonés, Joe Odagiri, de 43 años de edad, se encargó de habitar en la piel del combatiente, por lo que adelgazó 12 kilogramos y aprendió el idioma con un acento boliviano.

Resultó muy difícil para él, ya que no es nativo, pero lo más importante en los actores es transmitir sus emociones y eso lo planteó muy bien, comentó Sakamato, realizador de otros filmes como Face (2000), con el que ganó el premio al mejor director de la Academia Nipona de Cine.

De igual manera, el protagonista visitó Cuba y Bolivia durante toda la preparación, aunque reconoció que no ha sido capaz de aprender español.

Se trata de una evocación con gran peso en estas latitudes de Latinoamérica, con asideros reales; ‘es una historia hermosa y que abre caminos sobre lugares de nuestra formación ideológica y de por qué somos así’, concluyó Sakamato con orgullo.

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