julio 17, 2019

Las mujeres y el proceso de cambio


Por María Bolivia Rothe C. * -.


Las mujeres bolivianas hemos sido indiscutiblemente constructoras de la historia política contemporánea boliviana, protagonizando varios hitos que permitieron avances cualitativos innegables hasta el día de hoy.

Si bien el sujeto político indiscutible de nuestro proceso de cambio es el indígena originario campesino —y con ellos las mujeres originarias— también en los sectores urbanos las mujeres hemos contribuido a la construcción de una agenda política que no contempla exclusivamente los derechos, que como género hemos venido conquistando, sino que hemos sido parte activa del diseño de Estado que hoy gozamos.

Es por estas razones que la Comunidad de Mujeres Urbanas Adela Zamudio, recientemente autoconvocada, aglutina en su seno a diferentes colectivos de mujeres urbanas que se han propuesto trabajar para hacer que las mujeres de las ciudades sean visibilizadas como un actor decisivo a la hora de hacer política seria con ojos de mujer, a partir de un documento base, que recoge y enriquece la Agenda de la Despatriarcalización que fue elaborada el año pasado entre más de tres mil mujeres, quienes se plantearon seriamente aportar a la profundización de nuestro proceso de cambio.

Se trata pues de mujeres urbanas que nos organizamos en el transcurso de este tiempo en diferentes plataformas, agrupaciones, colectivos y comunidades y que, conscientes de la necesidad de unirnos en torno a ideas comunes, decidimos aglutinarnos alrededor de una sola Comunidad de Mujeres Urbanas Adela Zamudio, para desde ese espacio, constituirnos en sujetos activos aportantes a la tarea de continuar construyendo Patria sumándonos a la voz de la Alianza de Mujeres, espacio de lucha de las mujeres de los movimientos sociales, con el objetivo de ser el movimiento de mujeres que sostiene a nuestra Revolución Democrática y Cultural.

A partir del reconocimiento colectivo de la necesidad de aportar en la construcción de un Estado sólido, estamos convencidas que una de las tareas pendientes es la Despatriarcalización y desmontaje de las estructuras machistas y misóginas al interior de las estructuras estatales, pero más importante aún, el desmontaje de una visión patriarcal y machista en las políticas públicas.

Un primer paso ha sido dado con la creación del Gabinete Plurinacional de la Mujer y la Niña y su brazo operativo y político, el Servicio Plurinacional de la Mujer, cuya primerísima tarea es la recuperación de los postulados fe nuestra Agenda de Despatriarcalización para convertirla en políticas públicas efectivas que hagan la diferencia en las todavía dramáticas e injustas brechas existentes entre hombres y mujeres —no en todos los ámbitos— pero si, desafortunadamente, en los más sensibles.

Es imprescindible asumir una postura crítica y valiente para, por ejemplo, erradicar la violencia contra la mujer, cuyas raíces son estructurales definiendo a la mujer como objeto de placer y reproductora de vida, ignorando su valioso aporte desde las esferas de la Academia y la intelectualidad boliviana, pero también desde las luchas urbanas y rurales que nos aglutinaron frente al enemigo común que tuvo y aún tiene muchas caras, todas ellas tenebrosas y usurpadoras de vida.

Ya no podíamos seguir calladas y aisladas. Sabemos que a partir de ahora trabajaremos en pos de la consolidación de nuestro proceso de cambio de la mano de nuestras hermanas indígenas originarias y campesinas, a las que consideramos la vanguardia de este nuevo tiempo.

La Comunidad de Mujeres Urbanas Adela Zamudio tiene mucho por decir y hacer desde una política inclusiva, que profundice la Bolivia inclusiva y equitativa que tanto nos costó construir y de la que fuimos actoras directas.

* Feminista. Médica salubrista. Actual jefa de la Unidad de Promoción de la Salud del Ministerio de Salud.

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