agosto 26, 2019

Roberto Fernández Retamar


Por Esteban Ticona Alejo * -.


Hace algunos años tuve el privilegio de conocerlo personalmente en la Habana, en ocasión de ser invitado como jurado en uno de los nuevos espacios que premia La Casa de Las Américas, investigaciones sobre los pueblos indígenas. Recuerdo que nos recibió de manera tan gentil en uno de los salones de la Casa. Bolivia para Fernández Retamar “es la luz que siempre ilumina, por la larga lucha anticolonial de sus pueblos ancestrales y obreras”, es lo que nos manifestó personalmente.

A pesar de las dificultades que genera los años encima fue sorprendente que realizará largos viajes y actividades culturales, como las que nos tocó transitar a la provincia de Cienfuegos a unas 5 horas por carretera desde La Habana.

Los actos formales anuales del Premio de la Casa de las Américas, estaban presididos por Fernández Retamar y será el gran ausente hacia adelante. Al tomar contacto con muchos escritores e intelectuales, manifestaron que es un lujo y un privilegio de conocer personalmente a tan connotado intelectual cubano.

AL enterarme del fallecimiento de Roberto Fernández, se me vino a la mente su polémica con José Enrique Rodó por la obra Ariel. En su libro Calibán dice textualmente: “Nuestro símbolo no es pues Ariel, sino Calibán… Próspero invadió las islas, mató a nuestros ancestros, esclavizó a Calibán y le enseñó su idioma para poder entenderse con él: ¿Qué otra cosa puede hacer Calibán sino utilizar ese mismo idioma… para maldecirlo, para desear que caiga sobre él la ‘roja plaga’?” Y sobre el título de su obra Calibán, dice textualmente: “No conozco otra metáfora más acertada de nuestra situación cultural, de nuestra realidad” Ahí una pisca del lenguaje vigoroso de Roberto Fernández Retamar.

Cito unas estrofas de su poema “Revolución nuestra, amor nuestro” (del Libro A quien pueda interesar, 1970). El primer año, después del deslumbramiento y la / certidumbre de la patria, / Ya sabíamos que los fuegos apagados en la Sierra/Volverían a encenderse, para que la isla se conservara. / Como la habíamos soñado, como la habíamos / conquistado.
Roberto Fernández Retamar, fue un reconocido poeta y ensayista.

Premio Nacional de Literatura y presidente de la prestigiosa institución Casa de las Américas. También fue periodista, profesor universitario y diplomático. Comenzó a trabajar como reportero desde muy joven en la revista “Alba”, para la que entrevistó al famoso escritor y premio nobel de literatura estadounidense Ernest Hemingway.

En la década de 1950 colaboró con la emblemática revista “Orígenes” y se involucró en la lucha clandestina contra el régimen dictatorial de Fulgencio Batista. Tras el triunfo de la Revolución cubana liderada por Fidel Castro en 1959 ocupó varios cargos en instituciones culturales, entre ellas la Casa de las Américas, donde primero dirigió la revista La Casa desde 1965 y luego asumió la presidencia desde 1986 hasta su muerte.

Fernández Retamar también fundó y editó la revista “Unión” junto a los reconocidos intelectuales Nicolás Guillén, Alejo Carpentier y José Rodríguez. Fue miembro de la Academia Cubana de la Lengua, la cual dirigió entre 2008 y 2012, y miembro correspondiente de la Real Academia Española.
Autor de una vasta obra en prosa y verso, sus libros han sido traducidos a una docena de idiomas y su ensayo “Calibán. Apuntes sobre la cultura de nuestra América” (1971) está considerado uno de las más importantes críticas sobre que quehacer cultural latinoamericana del siglo XX. En 1989 se le otorgó el Premio Nacional de Literatura, el galardón más importante en Cuba y en el año 2012 el Premio Nacional de Ciencias Sociales y el Premio Internacional José Martí de la Unesco en enero pasado, entre otras muchas distinciones.

* Es aymara-boliviano. Dr. en Estudios Culturales Latinoamericanos y es Docente en la UMSA.

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