octubre 15, 2019

La pesada lapida del doce de octubre en nuestra historia


Por Julio A. Muriente Pérez * -.


El próximo doce de octubre se cumplen quinientos veintisiete años del inicio de la conquista y colonización del continente denominado América.
Tras varios meses atravesando el océano Atlántico, Cristóbal Colón y las tres embarcaciones que comandaba divisaron la que resulto ser la pequeña isla de Guanahani, bautizada por Colon San Salvador, y posteriormente por los británicos Watling. (Esa islita, que es parte del archipiélago de las Bahamas, podría desaparecer durante los próximos anos, cubierta por el mar, como consecuencia de los efectos del cambio climático).

Eso de bautizar no era una mera ceremonia religiosa. Implicaba que a partir de entonces todo cuanto fuera bautizado con nombres religiosos castellanos seria posesión de los reyes de España.

De esta forma dio inicio un proceso político, económico, cultural y social —como toda conquista— accidentado, violento, injusto, atropellante… América toda ha sido un gran laboratorio de ensayo y experimentación donde han surgido pueblos, culturas y nacionalidades, no gracias a sino a pesar de los conquistadores provenientes de diversos reinos europeos.

Quinientos veintisiete años después, América es una madeja de Estados nacionales —y algunas colonias como Puerto Rico— colmada de diferencias y contradicciones. En lo que respecta a lo que conocemos como América Latina y el Caribe, en mayor o menor medida seguimos arrastrando los problemas políticos, económicos y sociales heredados del colonialismo de varios siglos. Los Estados nacionales que surgieron de las luchas libradas durante el siglo XIX fueron diseñados para servir los intereses de sectores minoritarios, en perjuicio de las mayorías. En países como México, Brasil, Perú y Guatemala ha prevalecido hasta nuestros días la marginalidad y la pobreza de la población originaria. Bolivia ha sido la excepción, donde por primera vez en la historia un indígena, Evo Morales, ha llegado a la presidencia del país, iniciándose un proceso abarcador de reivindicación de la población originaria boliviana.

Haití, a cuyo pueblo le correspondió constituirse en la primera república nuestroamericana tras derrotar a Francia en el campo de batalla en 1804, ha pagado duro el precio de semejante objetivo. Hoy gran parte de su población vive en la miseria.

Paradójicamente, fue el norte de América el escenario de la primera guerra anticolonial victoriosa. Así surgió la república de Estados Unidos, que en un primer momento llego a ser espejo en el que se miraban los independentistas nuestroamericanos. Pero a los fundadores de aquel país les guiaban insaciables sueños de expansión y grandeza. A partir del siglo XIX se convirtieron en los nuevos conquistadores. Hoy son el enemigo principal de la libertad de nuestros pueblos; cabeza de grupo de eso que se conoce como el imperialismo moderno.

Según la arrogante Europa, debemos estarles agradecidos de que hubieran conquistado y colonizado este continente y que de ese proceso surgieran nuestros pueblos. Agradecidos del idioma y la religión, de la organización social y la cultura llamada occidental. Agradecidos de que, según ellos, saliéramos de la barbarie y seamos gente civilizada.

Lo cierto es que no hubo nada de filantropía en la conquista iniciada hace más de medio milenio en este continente. Ni de humanismo o solidaridad. Los conquistadores no son ni filántropos, ni humanistas, ni solidarios. Su razón de ser es apropiarse de riquezas, imponer control político y militar, someter pueblos enteros para su beneficio. Por eso no tenemos que estarles agradecidos por nada a los conquistadores.

Celebramos nuestra existencia, nuestras culturas, nuestra música, nuestros valores y colores, nuestra visión de la vida y nuestras aspiraciones de vivir en libertad y felicidad. Porque, a pesar de todo, hemos prevalecido. Esa fecha, el doce de octubre de 1492, la tenemos muy presente. Pero hay otras más importantes, aquellas que todavía aguardan por imprimirle sentido cronológico a todo cuanto haremos en el porvenir, para dejar atrás la desgracia que ha representado el sometimiento iniciado hace 527 años.


* Catedrático Universidad de Puerto Rico y dirigente del Movimiento Independentista Nacional Hostosiano (MINH) de Puerto Rico.

Be the first to comment

Leave a Reply

%d bloggers like this: