noviembre 14, 2019

Futbolistas, técnicos y dirigentes violentos…


Por Esteban Ticona Alejo *-.


En este último mes, el futbol profesional boliviano, mejor dicho, la empresa privada del futbol vivió hechos bochornosos. En un partido de Oriente Petrolero ante Guabirá, el zaguero de Oriente, Mario Cuéllar, fue llevado en el maletero de un taxi hacia una clínica, porque el chofer de la ambulancia estacionada en la pista atlética del estadio Tahuichi no apareció en el momento de la emergencia. Cuéllar sufrió una fractura de peroné en la pierna izquierda con luxación del tobillo en una jugada fortuita cuando intentó bloquear el disparo de un oponente. Se dijo que se iba a iniciar un juicio “por omisión de socorro” a la empresa y al chofer ¿será que se hizo o se hará? Lo más probable es que se transe y no pasé nada para quedar con todos bien.

En otro partido de Aurora de Cochabamba y Blooming de Santa Cruz, entre otras desazones, un delantero de Aurora (Bolzicco) le cometió una falta al arquero Rubén Cordano, que fue cobrada por el árbitro, pero segundos después el arquero reaccionó malintencionadamente y se lanzó con la cabeza a las piernas del atacante derribándolo. El árbitro, no dudó en mostrarle la tarjeta roja de expulsión. Tras este hecho, el arquero no salió rápido de la cancha y después de protestar por algunos minutos se dirigió a la zona de los camarines. En el trayecto fue agredido por varios proyectiles, que fueron lanzados desde las graderías y uno de las mismas le impactó en el ojo. Cordano cayó aparatosamente y fue sacado en camillas. ¿fue realmente impactado o sólo fue una teatralización? Porque minutos después se lo ve al arquero en la pista atlética pateando la ambulancia de SAR Bolivia. La patada de Cordano dañó la pintura de la ambulancia, mientras que las bisagras de la puerta registraron un hundimiento luego que el jugador cerrara violentamente.

SAR, también atiende los incendios y otras eventualidades que necesiten de rescate en Cochabamba y ha comprado su equipamiento con donaciones. Por lo que pidieron a la dirigencia que se reparen los daños y existan garantías para su trabajo. El SAR también pidió que se disculpe Rubén Cordano y me parece es un gran error requerir a un jugador violento que pida disculpas.
Lo mínimo es hacerle un juicio a Cordano para que no sólo pague los daños ocasionados, sino que también sea sancionado por atentar a la propiedad privada y escándalo público. Ahora que Cesar Farias es director de la selección boliviana y con gran currículo de violencia, seguramente Cordano será su mejor pupilo y lo convocará por ese perfil.

Durante el partido de The Strongest con Blooming en la ciudad de La Paz, el asistente del club cruceño, el exarquero Darío Rojas, dio un manotazo a la cámara de la periodista, Khatya Paredes, que estaba cerca de la banca de suplentes. Esto provocó la reacción de su colega, Luis Butrón, que estaba junto a la afectada realizando su relato a una radio. Luego, otras personas de Blooming salieron a increpar al periodista. Aquí lo que se produjo es violencia contra una mujer. No sólo hay que enjuiciarlo sino escarmentarlo para que aprenda a no ser insolente con las mujeres.

También se ha denunciado que en medio de estos escándalos estuvo presente actitudes de racismo, discriminación y regionalismo por el director técnico Erwin Sánchez. No es la primera vez que está en medio de escándalos racistas este señor. La Federación Boliviana de Fútbol (FBF), cada vez muestra una total ineficiencia y silencio ante estas prácticas segregacionistas-racistas. Esta en juego la capacidad de su presidente que al parecer sabe más de camiones y viajes de larga distancia que administrar una FBF con tantos problemas y particularmente en la lucha frontal contra el racismo en el futbol.


* Es aymara-boliviano. Dr. en Estudios Culturales Latinoamericanos y es Docente en la UMSA.

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