Resulta muy difícil entender el sentido de la IX Marcha de algunos indígenas del Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS) cuya bandera es resistir a la Consulta Previa establecida en la Ley 222 y que trasladaran “su lucha a sus territorios”. Ha costado mucho al pueblo boliviano y especialmente a los pueblos indígenas, lograr institucionalizar instrumentos de la democracia directa como son el Referéndum y la Consulta Previa para tomar decisiones que afectan a su patrimonio y el derecho a una vida digna.
La defensa nacional e internacional de protección a la naturaleza que propagan algunos indígenas y opositores oportunistas, resulta poco creíble como argumento habiendo encontrado que en el TIPNIS existen negocios privados de algunos dirigentes relacionados a la explotación maderera, a la caza y trafico indiscriminado de animales y por lo tanto, a la entrega ilegal de la flora y fauna del parque a empresas extranjeras.
Los derechos de los pueblos indígenas, reconocidos en la Declaración de Naciones Unidas sobre los pueblos indígenas del 2007 ha sido elevada a Ley por el Estado boliviano y en su Artículo 19 indica que: “Los Estados celebrarán consultas y cooperarán de buena fe con los pueblos indígenas interesados por medio de sus instituciones representativas antes de adoptar y aplicar medidas legislativas o administrativas que los afecten, a fin de obtener su consentimiento libre, previo e informado”.
La propia Constitución Política del Estado expresa en su Articulo 30 inc. 15 que los pueblos indígenas tienen el derecho a ser consultados cada vez que se prevean medidas legislativas y administrativas susceptibles de afectarles. Entonces negarse a que se realice una consulta sobre si quieren tener acceso o no a una carretera, es negar el derecho que tienen todas y todos los habitantes del TIPNIS a dar su opinión respecto a sus vidas. Es una posición unilateral y antidemocrática que esconde el miedo a perder en la pregunta que responderán las y los indígenas que no acudieron a la marcha.
Según lo anunciado por el gobierno en los próximos días, trece comunidades del TIPNIS serán parte de la consulta en el parque. Algunas y algunos dirigentes de la IX marcha aseguraron que al menos tres comunidades del Sécure “están preparadas para no dejar entrar a las brigadas del Gobierno para la consulta”. Es de esperar que las y los dirigentes que se niegan a la consulta no violen el Artículo 17 inciso 2 que menciona que:”Los Estados, en consulta y cooperación con los pueblos indígenas, tomarán medidas específicas para proteger a los niños indígenas contra la explotación económica y contra todo trabajo que pueda resultar peligroso o interferir en la educación de las y los niños, o que pueda ser perjudicial para la salud o su desarrollo físico, mental, espiritual, moral o social, teniendo en cuenta su especial vulnerabilidad y la importancia de la educación para empoderarlos”.
Como alguien dijo es sabio escuchar al pueblo y aunque no nos guste la democracia implica respetar lo que dicen las mayorías y mas si de ello depende que el Estado pueda garantizar con su presencia su acceso a la salud, alimentación, vivienda, educación, en resumen a “vivir bien”. Sin embargo, si la mayoría no quiere la carretera, el gobierno deberá respetar su decisión mayoritaria. |