octubre 27, 2020

Federico Escobar Zapata: “los bolivianos jamás hemos tenido alma de esclavos”

El historiador Max Murillo, al interpelar a la izquierda nacional, afirma: “La izquierda boliviana siempre tuvo su espíritu en la derecha. Jamás tuvo raíces autóctonas o bolivianas. Los primeros en importarla fueron extranjeros, cierto de buen corazón. Anarquistas, socialistas, trotskistas y comunistas extranjeros o de raíces extranjeras (…). Por los años 20, 30 y 40 del anterior siglo intentaron poner raíces en sindicatos mineros, fabriles y algo de sindicatos campesinos. Con algún éxito lograron objetivos básicos, que sirvieron para las resistencias a las dictaduras de militares y doctorcitos de turno de la época. Pero no más, realmente fracasaron respecto de introducir en el imaginario y la conciencia del proletariado boliviano dichas ideologías exóticas (…) Algunos teóricos se esforzaron en escribir que en Bolivia existió el proletariado minero: mezcla explosiva del marxismo y lo andino. Sólo fueron emociones de escritorio, muy típico en los “intelectuales bolivianos” (…)”. (Circula por las Listas de Internet)

Sin embargo, enclavada en las cordilleras mineralizadas de Juan del Valle, surgió en la primera mitad del siglo XX una poderosa raza de mineros politizados tempranamente, con notable trayectoria política y sindical. Hombres templados al acero, nacidos en la entraña misma del socavón, construyeron el ideal comunista andino: Isaac Camacho, César Lora y Federico Escobar (por citar tan solo tres ejemplos). Ninguno de ellos, sin duda encajan en el esquema trazado por Murillo, pues no eran izquierdistas de escritorio. El pensamiento de Federico Escobar Zapata, el “Machu Moreno”, tiene una sorprendente claridad: “El Sindicato Minero de Siglo XX no es apartidista, no es apolítico. El Sindicato de Siglo XX no pertenece a ningún partido político, el Sindicato Minero de Siglo XX, compañeros, pertenece a la clase obrera, y es esa clase obrera, compañeros, (la) que hará sonar sus tambores y alrededor de los cuales tendrá que marchar todo el pueblo boliviano, para solucionar los problemas más vitales de nuestro pueblo”.

La obra

 

Circula una compilación hecha por Hernán Escobar, médico, docente de Univalle, que recoge la vida y obra del dirigente minero Federico Escobar Zapata (1924-1966) y del movimiento obrero minero boliviano, titulada Los bolivianos jamás hemos tenido alma de esclavos, resultado de 20 años de labor tenaz y ardua, que derivó en un desafío pues no fue tarea sencilla reunir los 31 artículos, 46 fotografías y seis anexos, en un volumen de 299 páginas, impreso en talleres gráficos Kipus de Cochabamba, en diciembre de 2010. Lleva prólogo de José A. Pimentel Castillo, militante de izquierda, actual Ministro de Minería del Estado Plurinacional. Está ordenada en tres grandes capítulos:

Capítulo I. Autobiografía, discursos y escritos. Trece escritos abarcan el arco temporal de 1962 a 1966. Incluye su autobiografía “Mi vida” (publicada por Cultura Boliviana, No. 4, 1964) documento de primera mano para conocer la recia personalidad del líder minero. Por primera vez se transcriben los discursos de FEZ ante el Comité Regional de Llallagua del Partido Comunista de Bolivia (“Plan Triangular”, 1962; “Incorporar a los intelectuales a la lucha social”, 1963; “Papel del proletariado en el cogobierno con el MNR”, 1965; y al “XIII Congreso de la FSTMB en Siete Suyos”, 1966; con datos reveladores que muestran la realidad política boliviana, el papel del partido y del proletariado en un proceso revolucionario desvirtuado por el MNR. Completan este capítulo sus cartas “A los camaradas militantes del PCB en Siglo XX” desde el Panóptico nacional, septiembre de 1964 y marzo de 1966; y el “Mensaje enviado a la VII Conferencia del PCB, en Santa Cruz, el 13 de abril de 1966”, en el que afirmaba: “…debemos seguir trabajando para hacer desaparecer el hambre, la miseria y la desocupación, por la gran causa del socialismo, tan magníficamente trazados y llevados a la práctica por los grandes camaradas del comunismo mundial Marx y Engels, Lenin-Stalin y Mao Tse Tung, defensores infatigables dentro de los moldes del marxismo leninismo en lo nacional, por los grandes héroes: Túpac Katari, Bartolina Sisa, Juana Azurduy de Padilla, Esteban Arze, Ignacio Warnes y otros grandes camaradas que cayeron en las luchas contra los esclavizadores”. Incluye tres artículos (dos inéditos) de su pluma y letra: “Análisis político ante las elecciones generales del 3 de julio de 1966”, “Los mineros son calumniados por la bestia gubernamental” (publicado póstumamente, en Liberación en noviembre de 1966)  y “La desocupación” (s.f.).

Capítulo II. Su muerte, entierro, homenajes y su traslado de la ciudad de La Paz a Siglo XX. Cuatro testimonios: “Entierro en plena represión. Soldado del Pueblo”; “Duelo en las filas mineras” (FSTMB); “Los fabriles de La Paz decretan duelo por la muerte de FEZ”, Discurso de José María Palacios: “Homenaje póstumo de la COB”, selección muy escueta a nuestro juicio.

Capítulo III. Artículos y testimonios de diferentes autores. Incluye 14 artículos: “Hombre de lucha, dirigente honrado” (Mario Otero, 1966); “Hijo de la clase obrera” (1974); “Comité de conmemoración del XII aniversario de su muerte, Radio 21 de diciembre de Catavi” (Teodoro Orosco, 1978); “Entrevista de Radio Pío XII a doña Alicia Chavarría Vda. de Escobar y Domitila de Chungara” (Prisma Radial, por Marcial Mancilla, 1987); “Significación histórica” (Liberación, 1978); “Relatos del padre Gregorio Iriarte” (1076); “El hombre y su obra” (Rodolfo Siñani, 1986), “Pan de socavón: Federico Escobar, su vida en prosa. Toda una leyenda en Siglo XX, todo un concentrado histórico de esa época signada por barrenos, guardatojos” (Luis Oporto Ordóñez, 1994); “Federico Escobar, el “Macho Moreno” (Magdalena Cajías de la Vega, s.f.); “Confinamiento a Puerto Villarroel” (José Pereira Claure, s.f.); “Federico Escobar Zapata” (Gonzalo Viscarra); “A Federico” (poesía de Coco Manto, 2006); “Federico Escobar Zapata” (testimonio de su compañero de lucha, Víctor L. Reinaga); “El control social” (Mario Guzmán, profesor de la Escuela 5 de siglo XX).

En los anexos el autor, realiza un intento de periodización, por medio de momentos estelares de la actuación de FEZ: “Control Obrero con derecho a veto”, “Confinamiento en Puerto Villarroel” (1961), “Plan Triangular (“Plan estrangulador”)”; “XII Congreso de la FSTMB en Colquiri” (1963); “Candidatura del PCB para las elecciones” (1964); y “Deceso y homenaje póstumo (álbum fotográfico)”. El autor editó, además, un documental en DVD que incluye el histórico discurso de FEZ del 24 de mayo de 1965 en Siglo XX; los homenajes de las Radios “Pío XII”, “21 de Diciembre” y las entrevistas de “Prisma Radial” a Alicia Chavarría Vda. de Escobar y Domitila de Chungara.

Importancia de la obra

 

La Brigada Federico Escobar, caracteriza el pensamiento político de Federico Escobar Zapata como “el más avanzado que ha producido la clase obrera”, esperando que se convierta en enseñanza para las futuras generaciones, es decir para la nueva dirigencia sindical minera, en el entendido que “el papel de los sindicatos obreros ya no se limita simplemente a luchar por el pan, el techo y el vestido, sino que trasciende a la lucha por la liberación nacional y social”. La obra muestra la significación histórica de Federico, Zapata, tanto en su papel de Control obrero, su consecuencia en la lucha político-sindical como su permanente lucha por industrializar Bolivia e impulsar la revolución agraria. La Brigadaseñala que “Federico Escobar Zapata luchó por la expulsión del imperialismo yanqui y derrotar a sus soportes internos y hacer una nueva patria con una economía sin explotados ni explotadores, una floreciente industria y agricultura con ciudadanos dotados de una cultura científica acorde con los adelantos y una poderosa defensa militar de tipo popular”.

Historiador, Archivista, docente universitario

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