octubre 30, 2020

La revolución boliviana y las contradicciones a superar

En su discurso del 22 de enero, en la Asamblea Legislativa Plurinacional, el vicepresidente Alvaro García Linera hizo una amplia intervención en la que, a partir de una identificación de las contradicciones fundamentales, principales y secundarias, hizo un esbozo de los modos de resolverlas. Aquí lo fundamental.

Hoy el pueblo boliviano esta mas unido que nunca que décadas ha tras si uno se pone a pensar la turbulencia que vivió Bolivia durante el año 2000 a 2005, cinco presidentes en cinco años esa turbulencia a sido superada por la consolidación de una estructura estatal y de un Gobierno que basa su solides y su estabilidad en la unidad del pueblo boliviano.

En todo este tiempo se ha derrotado al neoliberalismo, se ha puesto fin a décadas de infamia que descuartizaba la riqueza del pueblo, que descuartizaba las empresas del Estado, que saqueaba los  recursos naturales para satisfacer beneficios privados. Este tiempo se ha derrotado a las castas políticas ineptas, corruptas y vende patrias que tanto daño habían ocasionado al desarrollo de nuestro país, se ha derrotado conspiraciones económicas, se ha derrotado conspiraciones políticas, se ha derrotado intentos separatistas en contra de la unidad de nuestra amada patria.

Sin la unidad movilizada del pueblo todos esos logros hubieran sido imposibles.  Por eso, de manera categórica decimos que hoy el pueblo esta más unido que hace años atrás, que hace décadas  y esa es la base de estas grandes transformaciones. Pero esta unidad del pueblo y estos logros en revolución, con Revolución Democrática y Cultural, no significa que las tensiones y las contradicciones y las luchas hayan desaparecido.

Hay tensiones y en toda revolución habrá tensiones de dos tipos: tensiones y contradicciones entre el pueblo de Bolivia y sus adversarios, sus enemigos fundamentales; este es un tipo de contradicción, las contradicciones fundamentales y antagónicas.

Pero hay otro tipo de contradicciones, aquellas que el viejo comandante y Presidente  chino Mao Tse  Tung llamaba contradicciones en el seno del pueblo. Son contradicciones de carácter secundario y superable mediante métodos democráticos y métodos revolucionarios. Las contradicciones son el motor del desarrollo, las tensiones son el motor de la historia, las tensiones y las contradicciones son el mecanismo mediante las cuales se logran los cambios  y se impulsa el desarrollo de una sociedad.

Hay hubo y habrá distintos tipos de contradicciones: contradicciones fundamentales, contradicciones principales y contradicciones secundarias; contradicciones antagónicas y contradicciones no antagónicas. Un ejemplo de contradicción fundamental y antagónica fue la que entre el año 2000 y el 2009 enfrentó al pueblo boliviano con sus enemigos, el imperio y un conjunto de alianzas de terratenientes y de sectores de la burguesía aferrados a un neoliberalismo y un colonialismo depredador. Este fue un tipo de contradicción fundamental antagónica que tubo que ser resuelta por métodos revolucionarios.

En ese mismo periodo 2000 – 2009 hubo otro tipo de contradicciones, de tensiones que las denominamos contradicciones secundarias llevaderas y que son resueltas y superables mediante métodos democráticos, de la persuasión, el diálogo, la articulación y la unificación de criterios. Esas son las que enfrentaron campo – ciudad, trabajadores con empresariado patriota boliviano, indígenas y no indígenas. Estas contradicciones secundarias al interior del pueblo pudieron ser resultas mediante la construcción de alianzas, de acuerdos sociales que garantizaron la unidad de nuestro pueblo para derrotar a los adversarios fundamentales.

Instaurada la construcción del Estado Plurinacional el año 2010, hoy 2011, a un año de la construcción del Estado Plurinacional también surgen contradicciones fundamentales, contradicciones secundarias y  contradicciones principales.

Hoy la contradicción fundamental antagónica sigue siendo la de la unidad del pueblo boliviano enfrentado al imperialismo, que se resiste a reconocer nuestra soberanía y nuestra capacidad de autodeterminación en la construcción de nuestro destino; esa es una contradicción fundamental antagónica.

Hay contradicciones principales: la del pueblo boliviano frente a los residuos fragmentados del neoliberalismo y del colonialismo que se oponen al Estado Plurinacional, que se oponen a la autonomía, que se oponen a la industrialización.

Las “contradicciones creativas”

Pero también en esta nueva etapa de la Revolución Democrática y Cultural tendrán que surgir, es necesario que surjan, tensiones secundarias y no antagónicas al interior del seno del pueblo y que tiene que ver  con el debate fructífero, democrático y creativo respecto a la velocidad y a la profundidad del proceso de cambio. Esta es parte de la dialéctica del proceso de cambio, tenemos que convivir con esa dialéctica de las contradicciones secundarias, de las contradicciones al seno del pueblo, de las tensiones que alimentan el proceso revolucionario y que forman la fuente fundamental del desarrollo y de la transformación social.

Quisiera enumerar cinco de estas tensiones  y cómo en  esas tensiones está contenida la vitalidad del proceso de cambio, la fortaleza del proceso de cambio hacia futuro; son tensiones dialécticas que impulsan nuestra revolución, tensiones dialécticas no contradictorias sobre las cuales habrá que profundizarse, habrá que expandirse, la Revolución Democrática Cultural en los siguientes años, en las siguientes décadas.

La primera de estas tensiones creativas necesarias y que está siendo resuelta mediante el debate democrático del intercambio de criterios, del diálogo de la critica fraterna, de la autocrítica fraterna para impulsar las transformaciones es la de Estado – Movimiento Social.  Estado por definición es concentración de decisiones, Movimiento Social es, por definición, democratización de decisiones. Gobierno de movimientos sociales es una tensión creativa, dialéctica, productiva, necesaria, entre concentración de decisiones y descentralización de decisiones.

¿Cómo resolver esta tensión creativa de la revolución que la estamos viviendo, que la estamos desplegando? el año pasado propusimos el concepto de Estado integral como el lugar donde el Estado, el centro de decisiones comienza a disolverse en un proceso largo en la propia sociedad, donde la propia sociedad comienza a apropiarse cada vez mas de los procesos de decisión del Estado; a eso llamamos Estado integral y eso, no cabe duda, constituye la superación dialéctica de esta tensión entre Estado  como máquina que concentra decisiones y movimiento social como máquina que desconcentra y democratiza decisiones.

Una segunda tensión creativa de nuestro proceso revolucionario es la que se da entre amplitud social del proceso revolucionario con la incorporación creciente de muchos y muchos sectores y la necesidad de garantizar la conducción indígena, campesina, obrera y popular. Es una tensión creativa, uno puede visualizar la tensión que por ejemplo se da entre trabajadores, obreros, asalariados y el sector  empresarial. La forma de resolución de esta tensión creativa de nuestro revolución es la ampliación, la apertura la conversión del significado de pueblo a todos los bolivianos, a todos sin excepción que apuestan por la descolonización, por el Estado Plurinacional, por la igualdad entre los pueblos, que apuestan por la autonomía democrática de las decisiones, que apuestan por la industrialización, que apuestan por el Vivir Bien.

Pero así como se tiene que apostar a una gran amplitud que incorpore amplios sectores, incluso de carácter empresarial vinculados y de profunda convicción patriótica, es imprescindible reforzar, garantizar el núcleo duro de la revolución: los pobres, los humildes, los campesinos, los indígenas, los obreros, los vecinos que son, no cabe duda, en las buenas y en las malas, el núcleo, el valuarte y la garantía de la conducción precisa y justa de nuestro proceso revolucionario.

Una tercera tensión creativa de nuestra revolución, de nuestro proceso de cambio, es la que se da entre interés general e interés particular; entre las demandas que buscan satisfacer necesidades para todo el pueblo y las movilizaciones que apuntan  solamente a satisfacer las necesidades de un grupo, de un sector o de un individuo. Tensión creativa entre lo general  y lo particular, entre la lucha común, comunitaria, comunista y la búsqueda del interés individual, sectorial, particular y privado; esa es una tensión creativa.

La manera de resolver es que la vanguardia indígena, campesinos, trabajadores, obreros, vecinos y estudiantes siempre tendrán que llevar por delante la bandera del común, el interés de la comunidad que es todo Bolivia, privilegiando eso sin olvidar evidentemente la satisfacción gradual de  los intereses mas locales y mas particulares que forman parte también del diario vivir. El horizonte comunitario no es anulación del individuo ni del interés privado, es la existencia razonable del interés privado, del interés local  en medio de la satisfacción del interés común, de la patria común, de la patria de todos.

En cuanto a los que eventualmente somos autoridades, podemos ser Gobernadores, Alcaldes, Asambleistas, Senadores, Diputados, Ministros, Vicepresidente, Presidente mantener la línea que la iniciamos el año 2006 con el Presidente Evo: la vida sencilla, el amor al pueblo, el trabajo coordinado con los sectores sociales, vivir sencillamente, luchar abnegadamente, sacrificarse incansablemente por los demás es una línea de trabajo  en esta superación de la tensión  entre lo individual y lo general.

Una última tensión que impulsa la dialéctica de nuestra revolución, el proceso de nuestra revolución, es la tensión creativa entre necesidad y voluntad de industrialización y necesidad imprescindible de Vivir Bien, entendido como la práctica dialogante y mutuamente vivificante con la naturaleza que nos rodea. Se ha querido explicar que este proceso de construcción de empresas del Estado sería un tipo de capitalismo de Estado como se dio en los años 50; ¡falso debate! capitalismo es por definición usufructo del trabajo ajeno para la acumulación personal, eso es capitalismo y capitalismo de Estado lo fue en los años 50 la utilización de las empresas del Estado para el beneficio de grupos, de una clase burocrática de Estado, de unos sectores elitistas, acumulación de riqueza.

Los procesos de industrialización que impulsa el Estado Plurinacional no son capitalismo de Estado, se requiere de algunos de nuestros intelectuales, comentaristas, otro chip; están 50 años atrasados, porque un Estado que genera riqueza y que redistribuye la riqueza no es un Estado que acumula, no es un Estado capitalista en términos de la lectura del capital, es un Estado que prioriza el valor de uso, la necesidad por encima del valor de cambio, la satisfacción de necesidades por encima del lucro y la ganancia; es otro régimen social en construcción, eso es lo que estamos haciendo. Potenciamiento del Estado como el mecanismo de generación de riqueza no para la acumulación de una clase sino para la redistribución en la sociedad, especialmente en los más humildes, a los más pobres, a los más necesitados que son el alma, el sentido profundo, el norte final de todas nuestras acciones como Gobierno.

Necesitamos industrializarnos si, pero también necesitamos preservar la naturaleza, amarla, cuidarla,  preservarla para los siguientes siglos y siglos. El capitalismo depreda la naturaleza, la destruye, la utiliza no para la satisfacción de necesidades, la utiliza para satisfacer el lucro; nosotros no trabajamos la naturaleza y estamos obligados a trabajar y utilizar los bienes que generosamente nos da preservando su continuidad para la satisfacción de las futuras generaciones.

Decía el viejo Marx “hay que humanizar a la naturaleza, hay que naturalizar al ser humano”; eso es el Vivir Bien: utilizar la industria para generar riqueza ¿si no con qué vamos a construir carreteras?, ¿con qué levantamos una posta sanitaria, una escuela con que dinero?  Pero a la vez necesitamos  preservar la estructura fundamental de nuestro entorno natural para nosotros, para las siguientes generaciones que vendrán y que entenderán de la naturaleza sus condiciones de vida,  garantizadas. A eso es lo que el Presidente Evo y yo – quiero recoger sus palabras que utilizó en un discurso cuando viajo al extranjero – “concebimos nosotros el comunitarismo, el Socialismo Comunitario del Vivir Bien”; satisfacción de necesidades humanas mediante  el diálogo vivificante con la naturaleza, preservación de la naturaleza para preservar el destino y el bienestar común de las futuras generaciones y de la propia naturaleza.

Estas son las tensiones creativas vivificantes y dialécticas de nuestro proceso de cambio, es lo que nos permite avanzar y preveer un futuro de dignidad, de comunitarismo y de vivir bien por delante, pues tenemos un largo proceso para consolidar el Estado Plurinacional. Pero no olviden, estas tensiones creativas de la revolución solo las puede resolver los pobres, los humildes, los trabajadores, campesinos, los indígenas, los vecinos. Quienes creen que estas tensiones pudieran ser resueltas por sectores burgueses empresariales o por el retorno de los cachorros de las viejas elites políticas fracasadas cometen un error, cometen el error de volver la rueda de la historia hacia un pasado neoliberal que lo único que va a generar es un barranco de contradicciones fundamentales antagónicas irresueltas de ingobernabilidad estructural.

Solo el pueblo, solo los indígenas, solo los campesinos, solo los vecinos, solo los jóvenes, solo los obreros, pueden vanguardizar este proceso de transformación   estructural de nuestro país. El camino para el pueblo y su vanguardia y su Gobierno es pues largo y las tareas son gigantescas y las asumimos con humildad,  con entusiasmo; venimos de la lucha, nos hemos amamantado en la lucha,  moriremos en la lucha; la lucha es nuestra sangre, es nuestro aire que nos mantiene vivos, no le tenemos miedo a la lucha contra enemigos fundamentales o adversarios principales. Lo que si esta claro es que el horizontes, el pueblo es ancho y luminoso y la victoria de Bolivia sobre sus adversarios está garantizada solo en base a la gran unidad del pueblo, la que la hemos construido estos diez años, la que tenemos que garantizar y profundizar y ampliar en los siguientes años a cargo y bajo la dirección de los que nunca, nunca,  le han dado la espalda a su patria y a la  historia: los trabajadores, los humildes, los sencillos, los que forman el alma de nuestra patria Bolivia.

La lucha y solo la lucha nos llevara al bienestar y al Vivir Bien ¡que viva la Revolución Democrática Cultural!  ¡que viva Bolivia!

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