octubre 29, 2020

Referéndum/Consulta en Ecuador: Ganar perdiendo

por: Decio Machado *

El pasado 7 de marzo se celebró un referéndum/consulta de 5 preguntas cada una. Sin el recuento total del escrutinio el resultado da la victoria en casi todas las cuestiones al proyecto que propuso el Presidente Rafael Correa. Aún así, gran parte de movimientos sociales e indígenas se opusieron.

El plebiscito auspiciado por el Presidente Rafael Correa generó una campaña de gran confusionismo político, donde el régimen defendió un “Vota Sí, diez veces Sí” apoyado por algunos movimientos sociales y una parte de la estructura sindical obsoleta del país. Por su parte el voto NO se dividió en dos frentes: el progresista, donde bajo el lema “Esta vez No Presidente” confluyeron la otra parte de movimientos sociales y organizaciones sindicales junto al maoísta Movimiento Popular Democrático (MPD), la CONAIE, el Pachakutik y diferentes rupturas por la izquierda que ha ido sufriendo el oficialismo durante los últimos tres años; y el conservador, donde bajo la consigna de “No y mil veces No” se articuló la vieja partidocracia carente de legitimidad política en el país, junto con algunos outsiders que la derecha pretende posicionar cara a las presidenciales del 2013.

Es destacable un hecho coincidente en todas las encuestas realizadas durante la campaña, la ciudadanía ecuatoriana nunca comprendió el contenido de gran parte de las preguntas, las cuales redactadas con un lenguaje propio del Derecho, iban acompañadas de anexos que hacían referencia a códigos, ordenamientos jurídicos y artículos de la Constitución de Montecristi.

Ante esta situación, la campaña articulada por Alianza PAIS y el gobierno de la Revolución Ciudadana se basó en un voto de confianza hacia el Presidente Correa —el mandatario repitió en sucesivas ocasiones durante la contienda “Confíen en mi” para luego hablar del contenido de las preguntas—, acompañando las explicaciones de por qué había que votar Sí con los logros obtenidos en estos cuatro años y medio de mandato. Por su parte, la oposición conservadora auspició un voto antigubernamental, ignorando en gran medida los contenidos del Referéndum/Consulta. Ha sido el movimiento indígena, encabezado por la CONAIE, así como los diferentes grupos que han ido rompiendo con el oficialismo, muchos de ellos encabezados por fundadores originales de Alianza PAIS, los que han articulado un discurso estrictamente centrado en los temas consultados por el gobierno, no cayendo en la retórica anticorreísta de la oposición conservadora.

Análisis de los resultados

Con el 60% de datos escrutados por el Consejo Nacional Electoral (datos del 12 de mayo), se puede aseverar que el gobierno gana seguro en 8 de las 10 preguntas consultadas, quedando en disputa 2 de ellas donde el No gana con un margen muy pequeño pudiendo ganar el Sí. Aun suponiendo, según augura el Presidente Correa, que el Sí gana en las 10 preguntas, los resultados de este plebiscito no han sido favorables para el gobierno de la Revolución Ciudadana. Paso a explicar su porqué:

•  Si bien el número de votos en términos absolutos a favor del gobierno no ha variado de forma notable con respecto a las últimas presidenciales. Su lectura geográfica es muy negativa y demuestra signos de debilitamiento. El voto Sí ha ganado en toda la región de la costa, donde se han dado los mayores indicadores de inversión pública y reducción de la pobreza durante los cuatro años y medio de gobierno de Correa. Sin embargo, en la Sierra el oficialismo solo pudo ganar en 3 de las 10 provincias existentes y en la Amazonía apenas en una. Esta situación divide al país, abriendo un escenario de conflictos importantes en las zonas de población indígena donde se desarrollan actividades extractivas que se pretenden acentuar en un futuro inmediato y donde apenas se ha hecho nada para desarrollar el Estado Plurinacional reconocido en la Constitución.

•  Si bien el distanciamiento de las clases medias urbanas de la Sierra —en el caso de Quito incluso de perfil moderadamente progresista— con respecto al gobierno de Correa era un fenómeno ya visible en las últimas presidenciales (abril/2009), en la actualidad esa circunstancia se consolida, incluyendo diversos sectores populares que han formado parte del voto duro correísta.

•  La oposición conservadora que estaba desarticulada políticamente tras las diferentes victorias electorales del Presidente Correa se ha aglutinado durante la campaña, dependiendo de su capacidad de entendimiento el hecho de consolidar una alternativa común para los próximos comicios presidenciales. Ya se barajan nombres de diferentes outsiders que podrían encabezar una alternativa política conservadora, como es el caso del ex atleta Jefferson Pérez o el banquero guayaquileño Guillermo Lasso.

•  La ruptura de tres grupos del oficialismo que han hecho campaña por el No (Montecristi Vive de Alberto Acosta —ex ministro y ex presidente de la Constituyente—, Participación de Gustavo Larrea —ex ministro— y Ruptura 25 de María Paula Romo —asambleísta—), junto con la posición antigubernamental del MPD, y el movimiento indígena encabezado por la CONAIE, hace prever la posibilidad de construcción desde la izquierda política y social de una alternativa electoral con personajes muy reconocidos por la izquierda ecuatoriana.

•  Hasta este momento, ninguna de las preguntas en las que ha ganado el Sí supera el 50% de voto real. Teniendo en cuenta que cinco de ellas modifican la Constitución aprobada con el 64% en septiembre de 2008, a pesar de que el Sí gane las 10 preguntas, su legitimidad queda notoriamente cuestionada.

A esta situación hemos de sumar que las tensiones al interno del Ejecutivo siguen incrementándose a pesar del liderazgo indiscutible de Rafael Correa, como la disputa fuerte entre los sectores que propugnan la firma del Acuerdo de Asociación con la UE y los que están en contra, disputa —ante la inminente reforma del gabinete— de sillones ministeriales entre los sectores más pragmáticos y los que aún mantienen un discurso progresista, así como la imputación de diferentes responsabilidades ante el fracaso político en este Referéndum/Consulta.

Podríamos concluir que el gobierno de la Revolución Ciudadana ganó perdiendo el Referéndum/Consulta. Esta situación abre una encrucijada para el futuro del país, donde Alianza PAIS, el Presidente Rafael Correa y su gobierno deben determinar cuál es el proyecto para 2011 y 2012, visualizando que el escenario político nacional se movió radicalmente.

Dos opciones se abren como posibles para el Presidente Correa: un reencuentro con los movimientos sociales, el mundo indígena y las rupturas por la izquierda que ha ido sufriendo el movimiento Alianza PAIS; o un giro más radical hacia el pragmatismo político con alianzas con sectores de centro derecha en el Legislativo —hecho que se ha venido produciendo en los últimos dos años—, aceptando las presiones de los grupos de poder económicos del país en su propuesta de firmar el TLC encubierto que significa el Acuerdo de Asociación con la UE ya ratificado por Colombia y Perú.

En la agenda política de la izquierda está la reforma agraria demandada por el movimiento indígena que el gobierno se resiste, la construcción de un Estado Plurinacional que hasta el momento es papel mojado, el desarrollo de una economía popular y solidaria que articule cambios reales en el régimen de acumulación, y la profundización en cambios estructurales que requiere todo proceso que se llama “revolucionario” más allá de reformas coyunturales que la realidad cotidiana demanda.

El Referéndum/Consulta no tiene porque ser un harakiri político para Correa, puede ser un punto de inflexión que reencamine al gobierno de la Revolución Ciudadana en la hoja de ruta diseñada en 2006 en el programa electoral del Movimiento PAIS.

De la sabiduría del gobierno y su líder depende acertar en su rumbo ante esta nueva encrucijada.

*     Sociólogo, periodista y analista político (ex asesor político del Presidente Rafael Correa)

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