octubre 21, 2020

España del 2011 (el triste desvanecimiento de un espejismo)

Era el año 1995, los últimos años del gobierno socialista de Felipe Gonzáles. Llegué a Barcelona con una beca de estudios en Economía Aplicada en la UAB. España se había desarrollado a pasos agigantados desde su entrada a la Unión Europea a golpe de fondos de desarrollo y convergencia. España era y es un país precioso para vivir pero además es un laboratorio prolífico para estudiar.

Pero, por qué estas nostalgias del pasado reciente? Porque es en esos años cuando comienza el descalabro de la Crisis inmobiliario-financiera y de competitividad actual.

Año 1996, el Partido Popular se hace cargo del gobierno español (conglomerado de derecha recalcitrante a nivel ideológico y neoliberalismo ultramontano en lo económico). Este gobierno aprueba una Ley del Suelo por la que se permite recalificar terrenos, urbanizarlos y generar grandes negocios inmobiliarios a lo largo de una década (Boom de Construcciones del 1998 al 2007). Una FIEBRE inmobiliaria: privatización del suelo, conversión de suelo rustico en urbano, fuerte incremento de inversiones (negocio rentable para empresarios “cercanos” a gobiernos locales y autonómicos).

En teoría se deberían construir muchas viviendas, deberían bajar los precios y las familias deberían tener acceso a una casa a precios razonables y todos los residentes en España a vivir felices y comer perdices….. Pero una vez mas la realidad es tozuda. Los precios de la vivienda y el suelo no bajaron. Todo lo contrario se dispararon en una escalada demencial!! Desde fines del pasado milenio la fiebre constructora era galopante, pero había que acompañar a este motor de la economía con una reforma laboral que reducía derechos laborales (2002), hacia mas atractiva la contratación (incluso se hacia la vista gorda sobre contrataciones en negro) y así bajaba el desempleo.

En esto la teoría no falló: el desempleo (paro) descendió. Incluso había tanta demanda laboral que los jóvenes abandonaron los estudios (con el consecuente impacto en capital humano por baja calificación de la mano de obra); es más, España era tan atractiva que desde los años 2000 se produce una fuertísimo inmigración (con tasas mucho mas altas que el resto de Europa). España crecía por encima de la media europea. Zapatero, el actual presidente llego a decir que España había superado a Italia y se acercaba a Francia para sobrepasarla como potencia económica. Imprudencia que provoca risa.

La compra de viviendas blanqueaba fortunas oscuras (tanto internas como foráneas). Al haber tanta liquidez, desde los bancos se promovían la compra de casas dando créditos hipotecarios fáciles y baratos a las familias (incluso por encima de sus precios de tasación, alimentando el consumismo) … la demanda de casas se incrementó y sus precios mucho más. En la década mencionada el precio medio de la vivienda se triplicó (de 1,089€/m2 subió a 3,000€/m2).

Los precios subían pero los sueldos no. Que hicieron entonces los banqueros? Pues bajar las cuotas hipotecarias aumentando los plazos del contrato (hasta 40 años, si tú no puedes pagar ya pagarán tus hijos…). Te decían: si no puedes pagar al banco pues vendes tu vivienda y como los precios suben (“la vivienda NUNCA baja”), así liquidas tu deuda y obtienes un beneficio… Mentira!!

El pasado pisado está.

Ahora, junio de 2011, el precio medio de la vivienda ha caído más de un 30%. El empleo que generaba la construcción era significativo y toda esa gente se tuvo que ir a la calle. Y este descalabro económico llevó al desempleo a mucha gente que, al no tener los ingresos suficientes para cumplir, se ha visto entrampada con las hipotecas, ha perdido la casa y aun así sigue debiendo al banco porque en España el hecho de que el Banco se quede con tu casa no liquida la deuda, pues utilizan la tasación depreciada de la vivienda, y si las hipotecas eran por el 100% o más del anterior precio de la vivienda resulta que seguramente quedarás debiendo un importante saldo.

Expertos consideran que el precio del suelo tendrá un descenso acumulado hasta 2013 de un 50%. El sector de la construcción sigue gravitando fuertemente en la economías española haciendo más complicada la salida de la crisis debido a los desequilibrios acumulados en la economía durante la mencionada fase de expansión.

Es necesario hacer ajustes importantes que permitan reducir la deuda de las empresas, las familias y el sistema financiero. El problema en estos casos es, como siempre, QUE ajustes hacer? Toda medida de política económica en situación crítica beneficia a unos y perjudica a otros.

Escenario de incongruencias.

Los economistas oficiales de la Banca y orgánicos al Poder proponen reformas orientadas a “lograr un aumento de la competitividad”. Plantean “sacar lecciones” de los desmanes que han hecho en el pasado inmediato. Sugieren que la crisis del mercado inmobiliario requiere “que otros sectores tomen el relevo gracias a una flexibilidad del mercado de trabajo y de la economía en su conjunto”. No es suficiente el “empacho” que se ha producido en el sector y no basta con “hacer la digestión” sino que se deben “modificar los incentivos de vivienda”, tanto en propiedad y alquiler para dar salida a los excedentes resolviendo las necesidades de la población.

En fin, la banca no esta dispuesta a pagar su parte de la factura del banquete del boom inmobiliario. Este gobierno y el próximo —más de derechas— no es ni será capaz de regular los beneficios de la banca financiero-especulativa. Se prioriza “salvar” al sistema bancario y se recortan recursos en sanidad y educación.

Mientras tanto España tiene una tasa de desempleo del 21% (casi 5 millones de parados), por encima de la media Europea que es de 9,6%. El año 2009 y 2010 ha sido de crecimiento negativo. El empleo ha caído y las PYMES son totalmente adversas a contratar, pero los “policy makers” consideran más importante dar trabajo a las empresas y no a los trabajadores pues otorgan grandes obras publicas a grandes empresas pero estas subcontratan a otras empresas portuguesas, marroquíes, etc. por costes mas bajos.

Otra incongruencia: si no hay inversiones, no hay empleo, el consumo cae. Pero que respuesta se da? Se plantea recortar aún más los derechos laborales (flexibilidad) para que la gente pueda trabajar por menos dinero y jubilarse mas tarde con menos dinero. Así no se incentiva el consumo.

La Banca y los gestores de política económica son los responsables de la Crisis de la Deuda: las deudas privadas se convierten en deudas públicas. El precio de la vivienda ha caído y puede caer más, y los activos de las entidades bancarias reflejan ese deterioro. Hay que exigir transparencia en la banca para ver las dimensiones del ajuste inmobiliario y lo que supondrá en el futuro inmediato para la gente de a pie.

En la reforma financiera es fundamental reestructurar la deuda bancaria para evitar que haya dudas sobre las finanzas públicas. Hay problemas en la deuda municipal. Al Gobierno se le debe exigir firmeza, a diferencia de Irlanda que se quedó con mucha deuda privada a precios inflados y eso destrozó sus finanzas públicas. El valor de esa deuda privada está muy relacionada con el pinchazo de la burbuja inmobiliaria.

No se espera un crecimiento de la economía española (PIB I/11 de 0,3%) a no ser por una apuesta decidida por las exportaciones. Internamente España tiene un mercado constreñido. Pero esa tabla de salvación de exportaciones requiere solucionar temas pendientes de competitividad, no basadas en política cambiaria, como algunos empresarios reclaman al pedir el retorno de la peseta, sino en un verdadero esfuerzo en innovación e investigación empresarial. O tomamos en serio el proceso de I+D+i o estaremos muertos. La economía no es sólo fútbol y turismo. La verdadera base de una economía competitiva está en su capacidad de desarrollo productivo innovador.

Estamos en manos de especuladores globales insaciables.

En 2007 estalla la crisis financiera de las “subprime” y deriva en una recesión global. De igual manera, en España se crearon hipotecas basura, bonos basura y el mundo sirvió de basurero. En Europa surgieron déficits por cuenta corriente en los países ‘periféricos’ de Europa, los que son financiados por flujos de capital privado a través de compras de deuda privada por parte de los bancos de los países del ‘núcleo’. Estos compradores de deuda ganan porque esta financiación genera altos intereses al ser de alto riesgo. En fin, es un circulo vicioso.

*     Es economista y consultor que reside en Barcelona España hace 16 años.

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