octubre 28, 2020

Hablemos de tierras

“Hablemos de Tierras”, es el título de un estudio presentado el martes 19 del presente en los ambientes del MUSEF de esta ciudad. Este documento trata sobre la problemática de tierras en Bolivia en cuatro aspectos fundamentales: Minifundio, Gestión Territorial, Bosques e Impuesto Agrario en Bolivia. Los resultados sobre la investigación de estos temas, importantes para abrir el debate necesario al respecto, impulso a “La Época” realizar la entrevista al Coordinador de este trabajo, el economista Miguel Morales, la misma que ponemos a consideración de nuestros estimados lectores:

La Época (LÉ).- si pudiera comentarnos respecto de los aspectos que determinaron el título que le pusieron a esta investigación.

Miguel Morales (MM).- El nombre inicial de este libro era “nuevos aportes para la definición de la política de tierras”, un nombre largo pero que resumía el objetivo principal del libro: ayudar en la redefinición del nuevo marco legal agrario.

Pero era un título demasiado abstracto. Luego pensamos en otro título “con las cartas sobre la mesa”, pues en realidad lo que hace este libro es visibilizar lo que cada uno de los actores principales propone y espera sobre el tema de tierras.

Pero finalmente adoptamos el nombre “hablemos de tierras” porque este título recoge otro de los espíritus principales del libro, que es contribuir al diálogo, a la reflexión colectiva en torno a un tema tan delicado como es la tierra.

El equipo del estudio tiene la esperanza que este aporte, a pesar de las limitaciones que pudiera tener, sea realmente una contribución a abrir el debate agrario.

LÉ.- ¿Cómo estuvo conformado el equipo de investigadores para encarar este trabajo?

MM .- El equipo de especialistas de Consultora Sur, encargado de este proyecto, estuvo compuesto por la socióloga y especialista en desarrollo rural Vera Gianotten; el agrónomo y especialista en desarrollo rural Marc Devisscher; el sociólogo y especialista en gestión pública Diego Pacheco y quien les habla, como responsable del estudio.

LÉ .- Cuales fueron los rasgos metodológicos de estas investigaciones.

MM.- Para llegar al libro se desarrollaron tres actividades principales:

1. entrevistas con representantes de los principales actores vinculados con el tema agrario;

2. artículos escritos por reconocidos expertos sobre los temas seleccionados y;

3. para no quedarnos únicamente con la posición de las vacas sagradas, se realizó un estudio de campo con amplia cobertura nacional y geográfica para consultar la opinión de las comunidades de base.

Entrevistamos a representantes de las principales organizaciones nacionales vinculadas al tema agrario: entrevistamos a empresarios y también a campesinos, a indígenas pero también a no indígenas, a hombres pero también a mujeres.

Para contar con la opinión y propuestas del sector académico, se invitó a escribir a los mejores investigadores y especialistas en el tema agrario boliviano. Todos los expertos reconocidos fueron invitados, sin excepción. Lamentablemente no todos aceptaron, por diversos motivos. No se puede tener todo en la vida. Pero sí aceptaron cerca de veinte expertos, por lo que tenemos un riquísimo menú de propuestas.

El estudio de campo se realizó en doce zonas de dimensión municipal distribuidas en los nueve departamentos del país. Para seleccionar dichas zonas se combinó criterios de representatividad por macrorregiones, ecosistema, problemática indígena, originaria, campesina y colonización.

El estudio de campo desarrolló entrevistas familiares en el terreno, grupos focales y talleres multicomunales, además de análisis de información secundaria. Para abordar los delicados temas relacionados con la tierra, se contó con el apoyo de instituciones con presencia permanente en cada municipio. El trabajo se realizó entre finales de mayo y julio de 2010, bajo la responsabilidad de los especialistas Roxana Liendo, Ismael Guzmán y Saúl Arias.

LÉ.- El problema agrario en la región y, sobre todo en Bolivia es muy complicado, diverso y amplio; que aspectos se tocan en este estudio.

MM.- Ciertamente, la problemática agraria en Bolivia es muy compleja y los temas en debate en la actualidad son numerosos, pero debido al escaso tiempo y a los limitados recursos de este estudio, se definió tratar únicamente cuatro temas: el minifundio, la gestión territorial, el tributo agrario y bosques y la propiedad agraria.

LÉ .- ¿Por qué se escogieron estos temas y no otros?

MM.- Esta pregunta tiene sentido cuando se observa que existen muchos otros temas de debate: por ejemplo el apasionado debate que levantó polvo el año pasado: propiedad individual versus propiedad colectiva. Unos piensan que las nuevas dotaciones deben ser únicamente colectivas, para evitar el minifundio y asegurar la sostenibilidad. Otros piensan que al contrario, deberían ser dotaciones individuales, para garantizar el desarrollo de la productividad y la sostenibilidad. Este debate no está resuelto.

Otro tema en debate es el catastro rural: unos dicen que debería ser de competencia municipal, y otros dicen que debería ser de competencia nacional. Unos dicen que el catastro debería generar derechos y otros dicen que no, que el registro no da derechos. Unos dicen que deberían integrarse con derechos reales y otros dicen que no. Hay siempre argumentos a favor y en contra.

Y así, hay muchísimos temas a debatir y aclarar. Pero había que empezar por algo, y el criterio fue, empecemos por los temas que se tratarán primero en las nuevas leyes. Así, se tuvieron reuniones con los equipos técnicos que asesoran al poder legislativo para la redacción del nuevo marco legal, y se acordó con ellos estos temas prioritarios.

Para esta presentación se a tratado de resumir en un solo párrafo el aporte en cada uno de los temas; tarea harto difícil porque cada tema es abordado en al menos en 100 páginas en el libro.

LÉ.- ¿Podrías ampliar un poco más sobre estos temas?

MM.- ¡Claro que si!

 

El Minifundio: Unos creen que el minifundio no es un problema para el país y otros creen es uno de los más severos. Para unos, el minifundio se puede resolver con tecnología y para otros, con la redistribución de la tierra. En este contexto, y analizando los resultados del estudio de campo, el libro concluye que el minifundio es una de las principales causas de la pobreza rural en Bolivia, por lo que el Estado debe priorizar la solución de este problema. ¿Cómo resolver el minifundio? El estudio concluye que el minifundio no se resuelve espontáneamente, por la mano invisible de la economía, sino que son necesarias políticas públicas integrales. Se proponen varias ideas.

Gestión territorial: Para algunos, la gestión territorial es como el mentisan, cura todos los males agrarios, como el minifundio, el deterioro ambiental, el desarrollo económico, etc.; para otros en cambio, la gestión territorial es también como el mentisán, es decir no cura nada en profundidad, que ha fracasado hasta ahora en la solución .

Cuando se habla de gestión territorial se piensa generalmente en tierras indígenas originarias, colectivas. El estudio revela que la gestión territorial está también muy presente en tierras de propiedad individual, en comunidades campesinas e interculturales, donde la organización comunitaria toma decisiones vinculantes para las tierras privadas y colectivas.

Otro de los aportes del estudio es que demuestra que tanto en tierras colectivas como en individuales, las comunidades tienen dificultades de gestión territorial, por lo que el Estado debe desarrollar las capacidades de gestión de las comunidades. El estudio propone varias recomendaciones.

Propiedad agraria y bosques: Para algunos, la depredación de los bosques se origina en la visión demasiado agrarista en la política de tierras, que ignora o subvalora los usos no agrícolas de la tierra. Para otros, la depredación se basa en una deficiente aplicación de la ley, en la corrupción de las autoridades, dirigentes, madereros, etc.

Lo cierto es que el país vive en los últimos años un gran incremento de las quemas y la destrucción masiva de los bosques, un daño ambiental sin precedentes.

Es estudio identifica deficiencias en las normas y en la forma de aplicarlas, como parte de las causas de este problema. En consecuencia propone cambios importantes en la normativa que regula la propiedad agraria para asegurar un aprovechamiento sostenible de los recursos forestales.

Impuesto agrario: Todos coinciden en que se debe pagar impuestos sobre la tierra, las divergencias se en encuentran en el cuánto y en el cómo. Debe ser un impuesto agrario progresivo, o debe ser uniforme; se debe cobrar impuesto sobre las mejoras o solo sobre la tierra?

Todos coinciden que el impuesto debería ayudar a regular la distribución de la tierra, es decir debería formar parte de la política agraria.

El estudio demuestra que en Bolivia se paga impuestos sobre la tierra; pero se paga muy poco, de modo que este impuesto no genera muchos recursos, ni tampoco sirve como instrumento de regulación de la distribución de la tierra.

En el estudio se propone la nueva forma que debería tener el impuesto a la propiedad de la tierra, para que pueda servir efectivamente como mecanismo para evitar el acaparamiento especulativo de la tierra, pero que al mismo tiempo no implique un castigo al sector productivo o desincentive la inversión agraria.

LÉ.- ¿Puedes despedirte de nuestros lectores planteando, en resumen, el objetivo principal de este producto?

MM.- Con mucho agrado: Estos son, brevemente, los temas que aborda el libro. Los autores y las entidades que patrocinaron este estudio esperamos que esta publicación ayude a construir caminos de encuentro para una resolver una problemática tan trascendental y polémica como es la propiedad de la tierra.

LE.- En la presentación de este trabajo de investigación estuvieron comentando el mismo: el Ministro de la Presidencia Carlos Romero, el investigador Xavier Albó; el representante de la Embajada Holandesa Rob Van Der Boom y el director del INRA Julio Urapotina.

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