octubre 22, 2020

Culturas y procesos de cambio en América Latina y el Caribe

Hace una semana se realizo el Foro de Ministros y Ministras de Cultura de América Latina y el Caribe en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra donde se dieron cita representantes de una treintena de países de la región. Como resultado del evento las autoridades de cultura firmaron una declaración cuyos principales contenidos se destacan a continuación: “Desde Bolivia, la tierra de las montañas nevadas de los Andes y de los llanos amazónicos, proponemos levantar la mirada hacia un horizonte común, en los albores de este segundo decenio del siglo XXI, recorrer unidos los caminos del cambio, tejer nuevos paradigmas de vida y recorrer un tiempo nuevo siguiendo las huellas de las fecundas culturas que heredamos, para escribir con creatividad un presente y futuro común. Que es necesario seguir profundizando nuestro diálogo sobre una cultura de paz en el contexto de la crisis mundial actual. Es urgente reducir y erradicar las relaciones de desigualdad y dominación que han conducido a situaciones de deterioro ecológico, pobreza, marginación y violencia que comprometen las manifestaciones de diversos grupos culturales en nuestras comunidades. Se ha abierto una oportunidad de transformación con propuestas planteadas desde las comunidades de la región, que impulsen procesos de interculturalidad y de reconocimiento de la diversidad cultural. Reconocemos la importancia del principio del Suma Qamaña o Vivir Bien, así como de otros saberes tradicionales para el desarrollo de políticas culturales incluyentes. Reconocemos el valor de las políticas culturales para propiciar el desarrollo pleno de las capacidades creativas de las y los ciudadanos y la necesidad de avanzar en planes y programas que contribuyan desde lo cultural a la cohesión social, la construcción de una cultura de paz y el pluralismo. Debemos avanzar en procesos de desarticulación de todas las formas de dominación y exclusión existentes y desarrollar políticas de inclusión sin discriminación de raza, genero, religión, edad, opción sexual y otros. Es necesario generar conciencia acerca del pasado compartido por los pueblos de las Américas y fomentar la proyección de un futuro que nos encuentre integrados en la diversidad. En este sentido, debemos trazar estrategias que conduzcan a la construcción de sociedades más justas, igualitarias y equitativas, capaces de vivir en armonía con la Madre Tierra. En ese sentido, es imprescindible que nuestras sociedades garanticen el ejercicio de los derechos culturales sobre la base de los principios de igualdad, equidad y justicia social, mediante la revalorización, protección y promoción de los patrimonios culturales, conocimientos tradicionales culturales colectivos, para fortalecer la integración de la región. Es necesario velar y fomentar la diversidad y el diálogo intercultural, el respeto entre los pueblos y las personas, mediante la recuperación de la memoria histórica, la convivencia pacífica y de integración para un mundo mejor.

Debemos diseñar políticas culturales, estrategias y mecanismos incluyentes que respeten las identidades de nuestros pueblos y garanticen la realización de sus derechos culturales para fortalecer el ejercicio pleno de la democracia. Es importante fomentar y preservar los conocimientos tradicionales de la diversidad de pueblos y orígenes étnicos a través de la articulación de los derechos individuales y colectivos en el marco de los principios democráticos. El ejercicio de la soberanía y la autodeterminación de nuestros pueblos contribuyen a proyectar nuevos modelos de cambio e iniciativas culturales para la convivencia armónica internacional.

La aplicación de medidas coercitivas unilaterales y con efectos extraterritoriales, contrarias al derecho internacional, contra países de la región, es uno de los principales obstáculos al derecho al desarrollo, al ejercicio pleno de las culturas y al proceso de integración.

Es importante velar por la protección y promoción del patrimonio cultural, material e inmaterial de la región, fomentando las diversas expresiones de arte y creatividad, estableciendo mecanismos para la prevención, conservación y restitución del patrimonio cultural, mediante acciones que conduzcan a la persecución y sanción a los hechos o actos que deterioren, destruyan o trafiquen el patrimonio cultural.

Reconocemos que el masticado de la hoja de coca es una manifestación cultural ancestral del pueblo de Bolivia que debe ser respetada por la comunidad internacional.

Es necesario impulsar y apoyar entre los países un intercambio de cooperación, experiencias y tecnologías, mediante programas de formación, investigación cultural y transferencia, así como la libre circulación en cada uno de sus territorios, de industrias culturales y creativas, gestores culturales, bienes culturales, atuendos e instrumentos tradicionales y populares necesarios para la ejecución de las actividades artísticas mediante procedimientos legales que faciliten el establecimiento de acuerdos entre los países parte.

Debemos atender y promover toda expresión artística y cultural que fortalezca la identidad cultural, idioma, tradición histórica, institución, territorialidad y cosmovisión, donde la diversidad cultural constituya la base de la interculturalidad como un instrumento para la cohesión, la convivencia armónica y equilibrada entre todos los pueblos y naciones de nuestro planeta.

Apoyamos firmemente las gestiones que vienen realizando los países promotores e impulsores del Proyecto Qhapaq Ñan, (Sistema Vial Andino), tanto ante organismos internacionales de cooperación como entre los países miembros del Foro, a objeto de lograr su preservación de su valor universal excepcional y reconocimiento como Patrimonio de la Humanidad”. Por ultimo, las y los ministros destacaron la importancia de la creación de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) y el Foro de Ministros y Ministras de Culturas se integrara a la misma como un mecanismo para transversalizar el aspecto cultural.

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