octubre 24, 2020

La Izquierda de los 70s y el MAS

Al repensar la “crítica de la economía a política”, el Movimiento al Socialismo se desprende del sujeto obrero como único portador de un proyecto iluminista y utópico. Además el concepto de obrero no es equivalente al proletariado marxista. Para Álvaro García Linera diversas formas laborales abigarradas pueden ser subsumidas dentro el capital. Basándose en René Zavaleta y pero también distanciándose de él, con el concepto de sociedad abigarrada y, por extensión, de masa insurgente.

Zavaleta a su vez fue tributario del estructuralismo marxista francés y algunos marxistas italianos. Sociedad abigarrada nos transporta más allá del modo de producción capitalista, objeto de análisis de Marx, sino a la formación social como una articulación de modos de producción articulados para la égida del capital. Al respecto hubo mucha discusión y producción teórica de izquierda en los años 70s del siglo pasado entre los marxistas latinoamericanos que trataba de dar cuenta de sociedades más diversa a la que pintaba Marx mirando a Inglaterra. A Bolivia estas ondas y debates llegaron poco, por el cerco tendido por las dictaduras militares y también por el escaso aprecio de la izquierda boliviana por la teoría y la doctrina. Paradójicamente fue la derrota obrera y su centralidad a mediados de los 80s (Decreto 21060), la que abrió espacio al sujeto indígena, secundarizado hasta entonces; salvo durante las grandes insurrecciones de 1781, 1899 y el ciclo de la posguerra del Chaco que dura hasta 1953 cuando se decreta la Reforma Agraria. El socialismo del MAS no es el socialismo precedente y decimonónico. Lee y desecha su proyecto de socialismo en clave europea, que fue una manifestación critica del industrialismo, pero que a su vez creía en la industrialización y el progreso aunque bajo nuevas formulas. Como decía Lenín: “Soviet más electrificación”. Ese marxismo es criticado por ser una filosofía de la historia, etapista, lineal e universalista y el socialismo “realmente existente” por su carácter centralizado y burocrático. Lo primero que hay que subrayar en el socialismo comunitario es su originalidad; es decir que es producto de la historia larga del país y no de una copia europea o asiática. Las comunidades combaten al capitalismo impidiendo que se plasme y que los absorba. Se resisten a la proletarización. En contraste la clase obrera, fruto de la lógica de fábrica y sujeto histórico de la izquierda de los 70s, lucha desde dentro del sistema redimiendo su condición de clase.

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