octubre 21, 2020

Elementos a considerar para la investigación económica del “Vivir Bien”

Política pública o una acción pública relevante

El planteamiento de la Tesis, propuesta para la investigación, tiene que ver con la aproximación teórica a un nuevo paradigma económico, basada en la experiencia milenaria de las sociedades del Abya Ayala (América Latina). En función de las prácticas actualmente vigentes, en muchos casos simbiotizadas o disfrazadas en prácticas que se realizan en las formas de la cooperativa productiva, la asociación de productores o la corporación campesina. Una construcción debe tener en cuenta un proceso de investigación-acción, no se puede eludir las experiencias reales del circuito producción-distribución, consumo e intercambio de estas unidades de la economía solidaria y comunitaria. El tema debe responder a múltiples necesidades, no solamente académicas y de debate sino también de prácticas concretas, de éxitos y de frustraciones, de posibilidades de cambios trascendentales para nuestra sociedad.

La fuente de valoración para esta investigación está dada por la necesidad de inventar una sociedad nueva, un orden civilizatorio alternativo al actual (el capitalismo) valorando las experiencias de las sociedades ancestrales del Abya Ayala, que supieron resistir a más de quinientos años de opresión, por estar fundadas en principios irreductibles e indestructibles a los sistemas económicos de opresión, importados de occidente. “Estos principios son, entre muchos, la reciprocidad, la redistribución, la complementariedad, etc.” (Dominique Temple, 2006).

Afirmamos que, la economía política andina es una teoría pendiente por construir. A esta construcción, los paradigmas occidentales en plena descomposición deben ceder el paso, darle la oportunidad de reconstruir lo que ellas ayudaron a destruir: la naturaleza, la integralidad de la sociedad, su moral y su ética. El objetivo principal es que, a partir de ello, sea posible restablecer el equilibrio de intereses sociales y la armonía entre el ser humano y su entorno natural, evitando los que nos condujeron el pensamiento y la práctica económica de occidente.

El “nuevo” pensamiento económico, debe abarcar no solo grandes incursiones, sino también la posibilidad de que cada ser humano tenga la amplitud de desarrollar sus cualidades innatas, durante toda su existencia. Esta cualidad la encontramos en el pensamiento y la práctica del Summa Qamaña, que traducido al español, convencionalmente se dice, “vivir bien”.

Por tanto, se requiere la construcción de un “nuevo paradigma”, el mismo que no puede partir de un punto cero, de vacios teóricos o del esfuerzo de adaptar teorías ya fracasadas, por el contrario, se trata de reconocer prácticas de heredad étnico-histórica, económica, social y política. Dicha heredad se encuentra en el camino recorrido por: historiadores, antropólogos, sociólogos y algunos economistas; así como en las prácticas de la economía comunitaria, solidaria, social, popular, civil, etc. Economías que surgen de las iniciativas de los propios productores, de los marginados por el capital, de los empobrecidos y excluidos por el modernismo.

Que la construcción o interpretación de una doctrina económica tiene su base en la visión cósmica del ser humano, es decir la cosmovisión. Desde esta perspectiva, hay sustanciales diferencias entre el ser humano occidental y el resto de las regiones del planeta. En lo que respecta a nuestro interés, el punto de partida es la cosmovisión del runa o del jaqi aymara/qhichwa/guarani (ser humano aymara/quichua/guarani).

Se trata entonces de una aproximación sucesiva en la construcción de la “Teoría del Summa Qamaña”, Ñandereco, Summaq Kausay, etc. Desde la dimensión económica y sus articulaciones multidimensionales. Aclarando, de esta manera, que la condición del “Vivir Bien” tendrá que ser una relación entre los varios aspectos que hacen de la vida humana.

La consolidación de una práctica de economía para la vida requiere de una dinámica intensa de las políticas públicas. Comenzando por la voluntad política de que se consolide una economía de esta naturaleza, dicha voluntad debe ser plasmada en el accionar de políticas públicas que promuevan e incentiven la práctica del “Vivir Bien”. Desde el reconocimiento legal a estas prácticas, consolidada en la actual Constitución Política del Estado, hasta leyes que permitan proteger e incentivar estas prácticas y políticas de fomento, incentivo y promoción de la economía social, solidaria y comunitaria. Aspectos que son de la mayor importancia para la objetivación de una economía en el marco del vivir bien.

Elementos para tomar en cuenta en el proceso investigación-acción

    Actores.- Las unidades económicas comunitarias, rurales y urbanas y/o las unidades de la economía social dispuestas a adoptar prácticas de economía participativa en las decisiones. El Estado que admite este tipo de prácticas y las fomenta y los equipos de investigadores que asuman el desafío (pueden ser académicos si hay desprendimiento de dogmas de su formación).

    Instituciones.- Organizaciones económicas sociales y comunitarias. Estructura legal para regir las prácticas de este tipo de unidades económicas

    Procesos.- Desde el reconocimiento legal de este tipo de actores o unidades económicas hasta las definiciones sobre apropiación, distribución, consumo y producción.

    Resultados.- Son básicamente del tipo social, político y económico. Construcción de indicadores apropiados para evaluar los procesos, los resultados en cuanto a comprobar cómo es que se vive bien.

¿Teoría de Política Pública?

La investigación plantea una aproximación sucesiva a la construcción teórica del “Vivir Bien”, desde el ámbito de la economía y en todo su relacionamiento con las múltiples dimensiones de la existencia del ser humano. Por lo tanto es necesario considerar las siguiente problematización enunciada en las siguientes interrogantes:

¿El “Vivir Bien” constituye un paradigma de vida posible de ser aprehendido y/o teorizado por una visión económica distinta a la convencional de occidente, tal que se constituya en una alternativa de cambio para el actual estado de cosas?

¿El “Vivir Bien” en armonía integral con todo el cosmos y con uno mismo (lo macro y lo micro), es más amplio e integral que las teorías del desarrollo convencional, fundamentadas por las teorías macroeconómicas del pensamiento económico convencional?

¿Las diversas categorías que explicarían el “Vivir Bien” son radicalmente distintas a las categorías que fundamentan la macroeconomía del desarrollo desde el paradigma convencional?

¿Las transformaciones que proponga una teoría del “Vivir Bien”, podrán ser consolidadas en políticas públicas, económicas y sociales, para superar los problemas de pobreza y marginalidad de las poblaciones asentadas en áreas rurales y urbanas del país y de la región?

Siendo la naturaleza de esta investigación-acción, del tipo teórico, participativo; la aproximación a la práctica de las políticas públicas no es un eslabón muy fuerte.

*     Economista investigador

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