octubre 21, 2020

La actual crisis mundial múltiple como crisis de la Subsunción real del consumo bajo el capital y el tiempo del sujeto revolucionario (primera parte)*

por: Jorge Veraza**

¿Qué nos muestra a grosso modo la crisis económica actual?

  1. Ley de la tendencia de la tasa de ganancia a decrecer, Imperialismo y Marx

La política económica neoliberal construida toda ella para contrarrestar brutalmente -a favor de la ambición de ganancias- la caída de la tasa de ganancia a costa de la clase obrera, del medio ambiente, de la democracia y de los derechos históricos de los trabajadores y del pueblo en general así como a costa del derecho de los pueblos de la Tierra, y del derecho internacional y de la cultura en general 1, la política económica neoliberal, se vio rebasada por la ley de la tendencia de la tasa de ganancia a decrecer.

Hay que reconocer que la crisis económica actual mostró tendencia a la recuperación desde abril de 2009; pero no se hizo esperar la recaída a inicios de 2010. Así que es previsible que análogamente a la crisis de 1971-1983 esta se va a convertir en una crisis crónica con caídas y recuperaciones recurrentes.

De la crisis económica a la crisis ideológica, cultural y social, será nuestro derrotero ahora, ocupándonos en detalle sólo del aspecto fundamental de la crisis del marxismo hoy: su superación. ¿Por qué? Esto merece una explicación aunque sea breve como la siguiente. Y es que si la crisis actual es crisis de sobreacumulación de capital y ocurre que por eso la explica la ley de la tendencia decreciente de la tasa de ganancia, esto pone en crisis a la crisis del marxismo. Pues demuestra que Karl Marx tiene razón no sólo en que el capitalismo presenta crisis periódicas sino en el modo de explicarlas y preverlas. Y esto se contradice con las Teorías del Imperialismo al uso.

Y es que esa ley con la que se las explica, es la ley del dominio del capital industrial; pero desde Lenin, los marxistas dicen que ya no domina sino el capital financiero. Así que se contraponen con Marx pero hoy la crisis económica demuestra que es éste quien tiene razón.

  1. La Crisis del Marxismo y la Teoría del Imperialismo de Lenin

La ley del desarrollo capitalista expuesta por Marx en el Tomo III de El Capital hace casi 150 años (en 1866) y que es también la ley que explica las crisis capitalistas más allá de la apariencia de crisis comerciales o financieras o de burbujas hipotecarias etcétera, es ni más ni menos la que permite comprender la crisis económica en curso desde septiembre de 2007. La hazaña científica de Karl Marx se hace patente y la actualidad de El capital. Crítica de la Economía Política se nos echa encima de modo sorprendente; pero esto mismo abre una “primera crisis en la crisis del marxismo”. Me explico.

La primera crisis del marxismo, iniciada hacia 1896 con intervenciones como la de Bernstein 2 que insistía en que el diagnóstico de Karl Marx sobre el capitalismo había perdido vigencia, que en vez de revolución socialista, lo que cabía era un proceso evolutivo y de la sociedad, esa primera crisis del marxismo, Lenin (y antes Rosa Luxemburgo 3 intentó superarla replanteando la “actualidad de la revolución”. 4 Pero eso sí, a costa de aceptar la premisa bernsteiniana de que el capitalismo había sufrido desde la muerte de Karl Marx (1883) grandes transformaciones por las que perdía vigencia El Capital.

En efecto, El imperialismo. Fase superior del capitalismo (1914) de Lenin, señala que la fase librecompetitiva de capital había sido sustituida -entre 1870 y 1914- por la fase monopolista imperialista, en la que dominaba el capital financiero (fusión del industrial y el bancario) mientras que en la fase que -Lenin decía que fue la que- conoció Karl Marx dominaba el capital industrial. Por cuanto nueva relación de producción dominante, el capital financiero, caracterizaba la nueva fase, y era tanto más abusivo, autoritario y violento este dominio que el del capital industrial 5 por lo que la lucha contra el feroz imperialismo no podía restringirse a una lucha evolutiva mediante negociaciones y reformas, sino para preparar la superación revolucionaria en los eslabones más débiles de la cadena imperialista, por ejemplo en Rusia.

Así que -aunque virulentamentecombatida por Rosa y Lenin- la premisa bernsteiniana que inaugurara la crisis del marxismo siguió estando vigente. 6

Por eso es que Paul Sweezy y Paul Baran echaban de menos en su El capital monopolista de 1966 (52 años después del libro de Lenin) que se hablara de imperialismo y de monopolios y de capital financiero pero no se explicara tematizadamente en qué consistía el imperialismo y menos se formulara la ley económica propia de esta nueva fase histórica correspondiente con la nueva relación de producción monopólico financiera. 7 Y bien, ellos propusieron en lugar de la ley de la tendencia de la tasa de ganancia a decrecer propia sólo de la fase anterior, según ellos, la ley de la creciente dificultad para invertir los excedentes crecientes. 8 Misma que fue eficaz y múltiplemente criticada por Paul Boccara, 9 Ernest Mandel10 y Paul Mattick 11 entre otros a favor de la ley de Karl Marx.

Y no tardó en llegar la demostración fáctica. La primera crisis económica auténticamente mundial, la de 1971 a 1982 -en la que sucumbiría el keynesianismo y en medio de la que se gestaría el neoliberalismo- no sólo fue explicada cabalmente mediante la ley de la tendencia decreciente de la tasa de ganancia sino que con base en ella, Ernest Mandel previó su estallamiento. El pensamiento de Karl Marx evidente y probadamente no estaba en crisis pero -aún más- con el “derrumbe del socialismo” (1989-1991) la idea de la debilidad del capitalismo que acompañaba a lo de “fase superior” y “última fase” de éste, resultó sorprendentemente ironizada por la historia y si el capitalismo se expandía, más bien que hallarse en las últimas, lo hacía siguiendo la ley del desarrollo capitalista formulada por Marx.

Así que el conjunto de teorías de los seguidores de Marx tales como el leninismo, el trotskismo, el maoísmo, el luxemburguismo, el marxismo occidental, y el pensamiento de Gramsci, etcétera, esto es, el marxismo en su variopinta presencia, profundizaba su crisis.

La paradoja histórica fue tal que cinceló con precisión la paradoja teórica: si la crisis económica de 71-82 se explica por la ley de la tendencia decreciente de la tasa de ganancia no puede ser que estemos en la última fase del capitalismo caracterizada por una nueva relación de producción dominante, el capital financiero y ya no por el capital industrial o en cualquier fase así caracterizada; precisamente porque esa ley es la ley del dominio del capital industrial, 12 y sólo por eso es la ley del desarrollo capitalista. La ley de la época histórica que domina el capital industrial. Y la paradoja se presentó como franca incoherencia en la teoría del Capitalismo Monopolista de Estado -propugnada por Paul Boccara y otros- que asumía a un tiempo la ley de Karl Marx y la teoría del imperialismo de Lenin incluso para llevarla más adelante, figurando una nueva relación de producción dominante: el capital financiero monopolista fusionado con el Estado.Imperio de Hardt y Negri (2001) pertenece, por supuesto, a este horizonte paradójico e incoherente iniciado por El Capitalismo Monopolista de Estado de Boccara, publicado en 1969, entre otras cosas, porque la crítica de Hardt y Negri a la teoría del imperialismo de Lenin -en tanto teoría del desarrollo histórico capitalista que es- resulta superficial porque estos autores no la contrastan jamás con la ley del desarrollo capitalista de Karl Marx, cual debiera hacerlo una crítica consecuente. 13

*     Agradecemos por el presente texto al autor, el mismo fue extractado del libro de Jorge Veraza “La sorprendente teoría del imperialismo de Marx frente a la hegemonía mundial de Estados Unidos, la soberanía y los estados nacionales” que será publicado próximamente en México.

**    Jorge Veraza, fue el conferencista en el seminario Pensando el mundo desde Bolivia titulado “El reencuentro de Marx con América Latina” el viernes 2 de septiembre en La Paz, Bolivia. Jorge Veraza, es licenciado en economía y doctor en Estudios latinoamericanos. Profesor en el Seminario de El Capital en la UNAM de 1976 a 1984.

1    Jorge Veraza U; El siglo de la hegemonía mundial de EU. Itaca, México, 2004.

2    Eduard Bernstein; Las premisas del socialismo y las tareas actuales de la socialdemocracia; Editorial Siglo XXI; México, 1980.

3    Rosa Luxemburgo, La acumulación de capital (1912). Grijalbo, México, 1972., así como Reforma y revolución. Grijalbo, México, 1970.

4    Georg Lukács; Lenin. La coherencia de su pensamiento. Grijalbo, México, 1971.

5    Vladimir I. Lenin; El imperialismo. Fase superior del capitalismo; Ed. Cit.

6    Jorge Veraza U; Para la crítica a las teorías del imperialismo. Itaca, México, 1987.

7    Paul Sweezy y Paul Boccara, El capital monopolista. Siglo XXI, México, 1968. Introducción

8    Ibid.

9    Paul Boccara, El capitalismo monopolista de Estado. Fondo de Cultura Popular, México, 1972.

10  Ernest Mandel, Tratado de economía marxista. Era, México, 1970 y del mismo autor: El capitalismo tardío. Era, México, 1972.

11  Marx y Keynes, Era, México, 1972.

12  K. Marx, El capital, Tomo. III, secc. III “Ley de la baja tendencial de la tasa de ganancia”.

13  Michael Hardt y Antonio Negri, Imperio; Ed. Cit.

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