octubre 24, 2020

TIPNIS: Más allá de un camino

En la plaza principal de Cochabamba, convertida en una ágora o un Speakers’ Corner londinense, oigo a una mujer delgada y pelo negro. Indudablemente mestiza, habla a un público atento. La mayor parte campesinos e indígenas, algunos en tránsito y otros migrantes recientes a la Llajta. Recrimina a los marchistas por el TIPNIS: Son unos malagradecidos. Aprenderán con la carretera a distinguir el bien del mal, sigue la arenga. Cada palabra me recuerda a los conversores franciscanos del siglo XIX. Cita a Roberto Coraite y me trae al oído a Civilización o Barbarie, de Sarmiento. Los caminos unifican, termina la oradora. Aniceto Arce, en 1892, puso la última riel del tren entre Antofagasta a Oruro. Venció a sus adversarios que lo combatieron al poco modernizante grito de ¡Viva la llama! ¡Muera el ferrocarril!. —Ahora podéis matarme— exclamó. En 1956, Víctor Paz, inauguró la carretera Cochabamba- Santa Cruz, y sentenció que era más importante que la Nacionalización de las minas. Desarrollismo y espacialismo del nacionalismo revolucionario; el Estado hilvanado geografías dispersas en un único haz monocorde. En 1900, el presidente José Manuel Pando, creó elTerritorio Nacional de Colonias en el Norte Amazónico. El Estado tenía derecho a disponer de tierras calificadas de baldías. El MNR rebautizó a los indígenas como campesinos y creó los colonizadores para rematar la mutación. Ahora se llamaninterculturales, para borrar su origen espurio. Su nombre los delata(ba); quien coloniza, asume que conquista un territorio vacío, poblado solo de bosques y animales; pero allí viven pueblos ancestrales. En las barricadas de Yucumo, Pando y el MNR tenían seguidores de rostro moreno.

Las sociedades se conocen en su momento de crisis, decía René Zavaleta. La descolonización, la plurinacionalidad o las naciones originarias están en brete ¿hay nuevamente dos visiones de nación en pugna, ambas desde gérmenes indígenas? ¿Una de la parcela propia y otra del territorio colectivo? ¿Se desplaza el MAS al discurso de la modernización, que lo emparenta con el nacionalismo de 1952? Mientras el MAS se corre fuera de la Constitución, clases medias y opositores de derecha, que la habían combatido, la usan para “defender” el TIPNIS. Oportunismo vergonzante y mediático. Los indígenas de Tierras Bajas no son para ellos un sujeto histórico ni convergen con su proyecto de Estado y territorio. Por su intermedio pueden empero cuestionar y confrontar a otros indígenas. En su debilidad no se animan a presentar su propio rostro, que no es otro que el de antiguos (y futuros) colonizadores de piel blanca. La situación actual tiene pues mucho de hegeliana; la historia vuelve y arremete contra nosotros. Solo que esta vez retumba dos veces como tragedia.

 

*     El autor es historiador. Sus opiniones son personales.

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