octubre 31, 2020

La metamorfosis del capitalismo y su desorden civilizatorio: De lo unipolar a la multipolaridad

por: W. Abraham Pérez Alandia *

2011-10-13

Nuevamente resurgieron interrogantes como: ¿Hacia dónde va el capitalismo? ¿Estamos en la fase terminal de este sistema cuestionado por las visiones críticas y ensalzadas por las visiones dogmáticas? ¿El sistema capitalista está atravesando por momentos de ajustes necesarios a fin de retomar nuevos impulsos y seguir su desarrollo? ¿Las condiciones en las cuales continuará son distintas al de su fase neoliberal y globalizadora? ¿Cómo hay que entender el imperialismo como fase superior o terminal del capitalismo? Frente a estos cuestionamientos y muchos otros más, es necesaria la observación de las coyunturas y articularlas al recorrido largo de la historia del sistema capitalista en cuestión. Esta vía para construir totalidades permitirá entender el devenir de este orden civilizatorio, sus condiciones actuales, las posibilidades de su transformación y permanencia. Afirmar que el modo de producción capitalista es eterno y el máximo logro de la humanidad, es ceguera crónica del intelecto, la razón y del sentido común.

La crisis del capitalismo es crisis de las múltiples determinaciones de las que se apropió y sometió este sistema. El capital subsumió todos los aspectos de la vida del ser humano y de la naturaleza, convirtiéndolas en mercancías, por tanto en objeto de ganancia. Este sometimiento no solo es del trabajo por parte del capital, sino también del consumo, tal como afirma el economista Jorge Veraza:

“ ……. Desde 1976 propuse el concepto de subsunción real del consumo bajo el capital para comprender al capitalismo contemporáneo en acuerdo a su concepto y según su realidad terminalmente enajenada puesto que el consumo es el ámbito en el que toda sociedad se extrema y donde debiera afirmarse finalmente, pero también en el que el capitalismo niega integralmente a la sociedad…..” (Veraza Jorge; “Del reencuentro de Marx con América Latina en la época de la degradación civilizatoria mundial”; pag: 197)

La crisis financiera que se manifestó en toda su crudeza el 2008 no puede ser resuelta, a pesar de los cientos de billones de dólares que se utilizaron para salvar al irresponsable sistema financiero del imperio norteamericano. Al respecto dice el premio Nobel, Paul Krugman afirma que: “es difícil ver el fin del actual desastre económico”. En estos momentos, las instituciones financieras internacionales (IFI), como el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional no pueden negar que la economía de los países ricos está en una nueva fase de la crisis, más complicada y difícil de ser resuelta con sus instrumentos tradicionales.

Christine Lagarde, del FMI, advirtió que la economía mundial ha ingresado en una fase peligrosa, afirmando que: “Ese camino no es tan ancho como en 2008; es más estrecho. Pero si existe una voluntad colectiva, un empuje colectivo, para realmente tomar ese camino y aplicar las medidas correctivas y el conjunto de políticas que estamos considerando, hay esperanza para el futuro”. “El FMI pronostica una desaceleración de la recuperación mundial, al proyectarse un crecimiento mundial del 4% en 2011 y en 2012, frente a más de 5% en 2010. La actividad mundial ha disminuido y se ha tornado más desigual, la confianza ha descendido drásticamente y los riesgos de deterioro están creciendo. (Perspectivas de la economía mundial; informe del FMI; septiembre 2011).

Desde el punto de vista de los norteamericanos, en esta crisis confluyen tres aspectos, es decir tres crisis: una crisis de crecimiento y desempleo, una crisis de deuda soberana y una crisis bancaria,” tal como afirmó Mohammed El-Erian, Presidente de PIMCO, la sociedad de inversión más grande del mundo. Las miradas tanto del FMI como de los “expertos de la economía mundial”, visión desde los EE.UU y su paradigma de la teoría económica convencional apenas pueden ver la punta del iceberg.

Los analistas de las visiones críticas son más objetivos en este asunto, estas visiones son totalizadoras. Para estos autores la crisis del capitalismo en su fase globalizadora se manifiesta en sus múltiples determinaciones, es crisis económica, política, social, moral, cultural, etc. En suma se trata de una crisis civilizatoria. El capitalismo como esquema civilizatorio ha fracasado, rotundamente, en la solución de los problemas que tiene la sociedad en su conjunto. Las reglas con las que se desenvolvió nos están mostrando un mundo lleno de frustraciones, desigualdades y desesperanza generalizada.

El capitalismo, en la dimensión económica está pasando por una metamorfosis, que transita desde el dominio unipolar pasando por la bipolar, consolidándose en lo multipolar. En el primer caso, después del derrumbe del socialismo realmente existente, 1989, pocos años le duraron al imperio norteamericano para ser la única potencia económica del planeta, tiempo en el que sometió a gran parte de las economías del planeta al modelo neoliberal. El área de los países del euro, compartieron también parte del auge neoliberal; a esta etapa se la puede reconocer como la etapa del dominio de estos polos: el americano compartido con el europeo, es decir una etapa bipolar, auge del paradigma neoliberal.

El investigador norteamericano Wallerstein afirma que: “la situación en Estados Unidos va a empeorar porque se va a eliminar la posibilidad que el gobierno sostenga gastos necesarios en este momento, creándose una situación peor que la actual. La fantasía del Tea Party está llevando a Estados Unidos y por consecuencia a todo el mundo en dirección de un crash”. (Sally Burch;http://alainet.org/active/48721)

Los países emergentes protagonistas de la multipolaridad capitalista

Frente a la crisis del país hegemónico sus aliados europeos, que por el momento se manifiesta en recesión, los denominados países emergentes o BRICs (Brasil, Rusia, India y china) parecen gozar de buena salud. Sin embargo, según se vea el conjunto de la crisis esta bonanza puede ser una realidad o falsa o de corta duración. Por ejemplo, la China está obligada a comprar los Bonos del Tesoro de los EE.UU, a pesar de que estos, medidos en dólares pierden valor en la medida en que la moneda norteamericana pierde poder frente a todas las monedas más o menos fuertes, principalmente el “yuan” (moneda china de curso legal). Todo este sacrificio para que los norteamericanos no cierren las puertas de su mega mercado a los productos chinos.

Economías del Sur y sus estrategias de defensa frente a la crisis

Dado este contexto mundial: ¿Cuál es el camino a seguir por los países del sur, especialmente del contexto de Latinoamérica y el Caribe (LAC)?

Las propuestas de cambios en los proyectos políticos deben traducirse en propuestas y ejecuciones de políticas económicas liberadoras. La lucha por la liberación de los pueblos del sur no debe finalizar en las frustraciones que nos dejaron los modelos del “desarrollismo”, al no poder consolidar el proyecto de las burguesías independientes, fracción de la clase dominante incapaces de consolidar sus proyectos; nos referimos al modelo ISI (industrialización por sustitución de importaciones). En cuanto al modelo neoliberal, el mismo fue un fracaso, desde un principio y las fracciones de las clase dominante que rifaron los patrimonios nacionales del periodo anterior, está identificada como las oligarquías rentistas, los banqueros y sus operadores políticos, estos últimos sacaron provecho mediante las prácticas de corrupción de cuello blanco.

Consolidar las propuestas de un nuevo estilo de Integración

Uno de los elementos fundamentales, para protegernos de los efectos perniciosos de la crisis del capitalismo globalizado es la integración regional, la misma que debe ser multidimensional. Esto quiere decir que debe lograrse una integración en la dimensiones: económica, social, política, cultural, geopolítica, etc.

Estos procesos de integración deben acelerar la consolidación y el fortalecimiento de:

ALBA-TCP; UNASUR; CELAC; BANCO SUR; SUCRE.

*     Docente Investigador Titular UMSA

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