junio 13, 2021

“Un 20-N que cambia el mapa político en Euskal Herria y en el estado español”

por: Andoni Baserrigorri *

En Euskal Herria la izquierda independentista vasca se impuso como primera fuerza en su autonomía en las elecciones generales del estado español. Una victoria que con la contraposición de la llegada al poder central por el Partido Popular puede perjudica el proceso de paz tras el comunicado de ETA de dejar la lucha armada.

Como hace mas de 30 años y desde que se celebran elecciones de cualquier tipo en el estado español, ya sean estas generales, europeas o de la OTAN, el mapa electoral es radicalmente distinto en Euskal Herria. Ninguna de las pautas que se dan en el estado son válidas en este país, que parece entrar en una fase política diferente.

En el estado español, el bipartismo ha funcionado a la perfección y a 8 años de gobiernos Zapatero, le sucede el PP. Un PP, que no convence y a la que la gente teme, por las previsibles medidas ultra liberales que se prevé adoptará en un mandato marcado por la crisis capitalista y la debilidad del estado español para afrontar dicha situación.

Pero si el PP, ha logrado tan amplia mayoría, se debe sin duda por la nula credibilidad del gobierno Zapatero, y porque la gente sabe de los tiempos difíciles que se avecinan y para afrontarlos apuestan por la ultraderecha, que “ponga en cintura” a las gentes que participarán en las más que seguras movilizaciones que se darán como respuesta a sus durísimas medidas económicas.

La situación del estado español, es casi dramática. Casi intervenido por la Unión Europea, y con pocas armas para salir con garantías de una situación económica asfixiante, las clases medias apuestan, como en tantos momentos históricos por la ultra derecha. La gente pasará apuros pero va a tragar cono todo tipo de ajustes e imposiciones del capital. Así de claro y de crudo. Le tiene miedo al parado, al inmigrante, al alborotador… “Vivan las cadenas” el grito que reclama mano dura vuelve a oírse en las calles españolas, en forma de voto al PP. Una mayoría absoluta que permite a la CEOE, a la banca y al FMI hacer y deshacer a su antojo en el estado.

Duros son los momentos que le esperan al PSOE. Momentos de recambio, porque la era Zapatero ha terminado. Ya se reclama un congreso que traiga caras nuevas, que ilusionen a la sociedad, pero de un partido domesticado hace décadas por el capital, ninguna cara nueva nos dirá nada nuevo que no sea capitalismo amable.

De esa debacle socialista ha sacado tajada Izquierda Unida, con un lenguaje nada radical y que no se plantea ningún tipo de ruptura con el escenario político que impuso Franco vía Transición Democrática. IU es la izquierda del sistema capitalista español.

A su izquierda un conglomerado de partidos que no terminan de salir de su anonimato, por su sectarismo algunos y falta de realidad otros. Buenas intenciones de muchos, que no calan en una sociedad narcotizada por le leyenda urbana de la seudodemocracia española.

Pero Euskal Herria, lleva otros ritmos y su realidad es otra. Amaiur ha logrado resultados espectaculares, pero resultados que ahora debe gestionar.

Ha quedado claro que la mayoría social vasca es abertzale y de izquierdas, pero esa realidad que se ha plasmado en las urnas es una realidad que no desea visualizar el estado. La incógnita es hasta donde llegaran los poderes españoles, en su intento de torpedear un proceso recién abierto y que le incomoda. Una baza a favor de Euskal Herria, es la penosa situación de crisis que atraviesa el estado. Euskal Herria es un foco de lucha de clases que quizás intenten sofocar mediante una negociación a la baja, dando alguna concesión con el fin de apaciguar las ansias de libertad de este pueblo.

En ese intento no cabe duda, van a contar con la ayuda del PNV. Un partido que defiende sus intereses de clase y de partido y que no está para nada interesado en la autodeterminación de Euskal Herria. Ellos quieren estar cómodos en España, haciendo negocios y ganado dinero. Poco a poco, pierden posiciones y credibilidad y su histórica hegemonía en el mundo nacionalista, ya está en entredicho. Sus aliados naturales, para recuperarla, por paradójico que parezca son los partidos españolistas, necesitados de un nacionalismo “moderado”. El PNV no va a ser, pues, aliado en esta apuesta.

También queda claro, que el Lehendakari —gobernador Vasco— es ilegitimo, dados los pírricos resultados del PSE. PP y Amaiur, tiene por delante la tarea de solucionar el conflicto vasco y esa solución, para que sea duradera, debe basarse en los derechos de este pueblo, como nación.

Y para terminar la responsabilidad de Amaiur es alta ante este pueblo y la histórica. Se espera que vayan a Madrid como pueblo y para hablar a España de tu a tu, no a politiquear y a gestionar transferencias. Y a hacer una política consecuente de izquierdas coherente con la tradición de lucha de la Izquierda Abertzale.

Nos esperan cuatro años apasionantes, en este nuevo tablero que nos ha dado el 20-N. Tan apasionantes como duros.

*          Andoni Baserrigorri es militante comunista, internacionalista, abertzale, miembro del colectivo Boltxe.info

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