octubre 28, 2021

Construir poder junto a la gente

Este 22 de enero se han cumplido dos años del inicio de la construcción del Estado Plurinacional y seis años del proceso de cambio más profundo de nuestra larga y compleja historia, lo que debe conducir a sacar algunas tareas para profundizar esta revolución.

El desafío más importante, quizá el centro de todo lo que se debe hacer, es mantener y proyectar la iniciativa presidencial traducida en la convocatoria al Primer Encuentro Plurinacional hacia otros niveles. Esto significa, en concreto, volver a ejercer poder junto a la gente o, incluso para ser más precisos, construir un nuevo poder —radicalmente distinto al determinado por la lógica del capital—, a través de la protagónica participación del pueblo.

Las condiciones están dadas para que el gobierno, a partir de la renovación de su gabinete, restablezca una relación de correspondencia armoniosa entre el Estado y la sociedad, que no es otra cosa que caminar en la dirección de un Estado Pleno en el que éste no sea asumido como algo distante de la sociedad, sino como algo próximo y suyo.

El restablecimiento de esta relación de correspondencia, que ha entrado en contradicciones en los dos últimos años desde la perspectiva de la construcción del Estado Plurinacional, conducirá a pensar-sentir-vivir el poder de manera diferente y, por tanto, a resolver los problemas que existen y alejar los peligros que acechan al proceso de cambio.

Esta forma nueva de concebir el poder no se logra de la noche a la mañana. El Estado, sin la presencia predominante del pueblo, tiende a volverse conservador y es entonces la capacidad del sujeto histórico, acompañado de ideología y organización, lo que garantiza que los problemas propios de la transición sean encarados exitosamente.

Lo que se hizo en el primer mandato fue la forma políticamente correcta de hacer las cosas. De otra manera, ni se hubiese derrotado al neoliberalismo en el período 2000-2005 ni se hubiese resistido-avanzado entre 2006 y 2009. Ahora, la situación ha cambiado y la realidad exige continuar hacia el horizonte del Socialismo Comunitario del Vivir Bien con otras formas de unir al pueblo para vencer aquellas resistencias, nacionales y extranjeras, a la construcción de una sociedad con plena igualdad de derechos y oportunidades sustantivas para todos.

Por lo tanto, sobre la base de las conclusiones del Primer Encuentro Plurinacional, hay que volver a tejer aquella subjetividad favorable al proceso de cambio que se ha visto debilitada en algunos sectores, principalmente urbanos, para lo que es necesario ganar la batalla de las ideas y éticamente enfrentar las señales de descomposición moral que todavía prevalece en la sociedad producto de la ideología neoliberal.

Son las autoridades del Estado Plurinacional, los movimientos sociales y sus dirigentes los llamados a ser la referencia ética para el conjunto de la sociedad. Todavía existen condiciones para lograrlo y con eso dar nuestro aporte a otra causa mayor: la emancipación de Nuestra América.

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