junio 13, 2021

Directrices del proceso autonómico cruceño

Si la autonomía cruceña no avanzó, ¿de quién es la responsabilidad?”. Esa es la consulta que se hizo a la población de la capital cruceña, a cinco años del primer Cabildo en el cual se demandó autonomías departamentales (junio de 2004) y, a tres de la aprobación de los Estatutos Autonómicos de Santa Cruz.

Los cambios de las tres últimas décadas en Bolivia han alterado substancialmente la estructura productiva, la organización del espacio económico, la composición demográfica, el sistema político, la vinculación del Estado nacional con el entorno externo y, por ende, la posición y el peso específico de las regiones en el escenario nacional. Por ende, los gobiernos departamentales son poderes en formación que han alterado el mapa político y están reconfigurando la lógica del sistema de poder boliviano.

Es incuestionable que las temáticas referidas con la Autonomía Departamental se han reubicado con inédita prioridad en la agenda política del país. Ya no se trata de una inquietud académica periférica de un sector especializado -como lo fue durante mucho tiempo-; ya es indiscutible que dista mucho de ser la preocupación de una élite departamental, de un sector “oligarca y despótico” o de un movimiento regional cívico y/o empresarial que obedece meramente a sus intereses.

Sin embargo, la masificación de las autonomías ha estado guiada por entusiasmos, prejuicios e imprecisiones. El debate -completamente desordenado y confuso-, partía de diferentes perspectivas: profundización de la democracia, equilibrio entre Estado y Nación, papel de las élites capitalinas, reivindicaciones regionales, centralismo nacional y departamental, identidad de los pueblos indígenas, lucha contra la pobreza, entre otras.

Sin embargo, a partir de la aprobación de la nueva Constitución Política del Estado (61,4% de los votos válidos) y promulgada por el presidente el 7 de febrero del mismo año, Bolivia se torna un Estado Plurinacional con cuatro niveles de autonomía: municipal, regional, indígena y departamental.

A su vez, dado que no se puede hablar de la mediatización de las autonomías, sin acreditar que han sido las motivaciones cruceñas las cuales han logrado posicionar el proceso autonómico mucho mas allá de las fronteras de la “Media Luna”, parece relevante ver las ultimas percepciones de la ciudadanía cruceña sobre los avances autonómicos.

Para empezar, debemos tener presente que la sociedad cruceña está construida por inmigrantes y lugareños que cargan una serie de resquebrajaduras. En lo relativo al tema que acá nos compete, la temática de la autonomía en Santa Cruz ha sido un factor de conflicto entre cambas y collas: un 35,3% y un 53,6% de los inmigrantes collas y lugareños cambas, respectivamente, está totalmente de acuerdo con la temática.

Si la autonomía cruceña no avanzó, ¿de quién es la responsabilidad?” 1. Esa es la consulta que se hizo a la población de la capital cruceña, a cinco años del primer Cabildo en el cual se demandó autonomías departamentales (junio de 2004) y, a tres de la aprobación de los Estatutos Autonómicos de Santa Cruz que obtuvieron una votación del 85% a favor (mayo de 2008).

El resultado del estudio de opinión, desarrollado por la empresa Captura Consulting en la ciudad de Santa Cruz, por encargo de El Deber, reflejó de esta manera culpas compartidas para un proceso de descentralización con autonomías departamentales, concluyendo que el 53% de los encuestad@s lo percibe como un proceso estancado.

La respuesta del 29% de los cruceñ@s señaló al gobernador Rubén Costas como responsable del estancamiento autonómico, mientras que un 17% apuntó a la falta de liderazgo en Santa Cruz, un 13% lo atribuyó la responsabilidad al presidente Evo Morales y un 11% a la acción del partido de gobierno que encabeza Morales.

El resultado del estudio de opinión, desarrollado por la empresa Captura Consulting en la ciudad de Santa Cruz, por encargo de El Deber, reflejó de esta manera culpas compartidas para un proceso de descentralización con autonomías departamentales, que el 53% de los encuestad@s percibe como un proceso estancado.

Por otra parte, no deja de ser interesante que el “ser autonómico” y el “creer en la autonomía” apenas alcancen un poco más del 5% en el consenso de los encuestad@s, mientras que el que ser cruceño signifique “ser camba” sea aceptado solamente por un 4,3% de las personas abordadas.

Dada la relevancia que ha tenido las reivindicaciones autonómicas para Santa Cruz y, que estamos asistiendo a la implementación del proceso autonómico en todo el Estado Plurinacional, consideramos muy útil este tipo de encuestas para que las autoridades políticas electas reflexionen sobre el papel que están jugando a los ojos del conjunto societal.

Este tipo de encuestas le permiten a l@s representantes tener una percepción aproximada de cómo estamos tomando l@s cruceñ@s ciertas medidas que son nodales dentro de la legitimidad con la cual el electorado los benefició.

Dado que un 29% dice que el Gobernador Rubén Costas es responsable de que la autonomía no avanza y un 17%, que esto se debe a una falta de liderazgo en el departamento, el Gobernador y su equipo tendrían que prestar mucha atención a este tipo de manifestaciones ciudadanas, que son pautas que evidencian la orientación aproximada de l@s gobernad@s.

Y, si es bien sabido que la coyuntura no es muy favorable para ejercer gestión pública a nivel meso, la ciudadanía cruceña quiere resultados y, de una vez ver plasmada la ambición de ejercer una autonomía plena; y si este proceso autonómico no avanza, entonces viene la frustración con la autonomía y con quienes liderizan las reivindicaciones autonómicas. Y, es que el haber salido favorecido con el 53% da una legitimidad al gobernador Costas Aguilera para actuar y eso es lo que la ciudadanía le puede empezar a cobrar políticamente.

Con el trasfondo de estas consideraciones, los bolivian@s requerimos construir -entre todos los actores sociales y las regiones del país- una cultura democrática de tolerancia que faculte generar espacios donde converjan, se escuchen, se comprendan y se discutan las distintas visiones de futuro y, donde se exploren a fondo las disposiciones y posibles trayectorias de cada actor en relación a las distintas áreas y perspectivas que nos ofrece este nuevo modelo de Estado Autonómico.

1          El Deber, “Ven que la autonomía se para por Costas y el MAS”.Domingo, 19 de junio del 2011 Santa Cruz de la Sierra – Bolivia

2          Universo. Se consultó a hombres y mujeres mayores de 18 años y con residencia en Santa Cruz de la Sierra, La Paz, El Alto y Cochabamba. Para la elaboración de la nota periodística se utilizaron los resultados obtenidos en la capital cruceña. Muestra. De las 800 entrevistas aplicadas a escala nacional, 300 se hicieron en la ciudad de Santa Cruz. Los resultados fueron ponderados según el peso poblacional de la capital, hecho por el que se considera que se puede generalizar los resultados. Margen de error. Con 300 encuestas realizadas en Santa Cruz, se afirma que los resultados tienen un 94,3% de confianza y que se tiene un margen de error del 5,7%. Este tipo de encuestas se utilizan durante periodos electorales para medir la intención de voto. Composición de la muestra. Un 50% de los encuestados son hombres y el resto, mujeres. El 35% tiene nivel socioeconómico medio y el 65% restante, nivel bajo. EL 40% tiene entre 26 y 40 años, un 30% entre 18 y 25 y el otro 30% tiene más de 40. Muestreo. Es probabilístico y proporcional al tamaño de la población (PPT), con selección aleatoria de puntos muestrales y selección sistemática de hogares. Se aplicó a través de entrevistas cara a cara y utilizando un cuestionario estructurado.

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