diciembre 6, 2021

Balance político. El TIPNIS a partir de los factores de poder y las correlaciones de fuerzas

La destacada politóloga cruceña, Helena Argirakis, presentó el miércoles pasado, en un conversatorio organizado por la FBDM y el PNUD en La Paz, el trabajo “La conflictividad social como epistemología del poder: las dimensiones de la conflictividad del TIPNIS en el 2012”, cuyas partes más importantes las reproducimos a continuación.

Un primer balance político a considerar en el análisis del TIPNIS es que a pesar de siete meses de evolución del conflicto, una primera etapa favorable a los intereses de los pueblos indígenas de tierras bajas (y de la CIDOB) y del desgaste tanto en la imagen como en la credibilidad del Gobierno central, no variaron significativamente los factores de poder y las correlaciones de fuerzas favorables al oficialismo, permitiéndoles a éstos administrar una situación pendular de conflictividad (y la variable tiempo). Es decir, la conflictividad en torno al TIPNIS no ha llegado a socavar las bases estructurales e institucionales de poder del Gobierno del MAS, al no existir hasta ahora un proyecto contra hegemónico nítido y coherente que pudiera disputarle al oficialismo la preferencia electoral por el control del Estado Plurinacional.

La consolidación de una burguesía plebeya

Siguiendo la línea del análisis de los factores de poder y a pesar de que muchos analistas afirman el fracaso de la (neo) nacionalización y la incapacidad del Gobierno de dar solución a la problemática tierra – territorio (que fueron dos de las principales banderas ideológicas y discursivas a inicios de la gestión del Presidente Morales), el Gobierno central ha cumplido con el objetivo estratégico de consolidar una nueva “burguesía plebeya” 1, basada – entre otros elementos – en la liberación de tierra de grandes latifundistas y terratenientes para conformar la base económica de esta nueva clase media emergente de rostro comerciante, gremial, sindical, transportista, pequeño y/o mediano productor de alimentos y también cocalero.

La dimensión socio económica de la alianza entre el Estado y la emergente burguesía plebeya la evidenciamos en las palabras del Vicepresidente Álvaro García Linera cuando afirma: “Hoy el Estado es el principal generador de riqueza del país, y esa riqueza no es valorizada como capital, es redistribuida en la sociedad por medio de bonos, rentas y beneficios sociales directos….Intenta priorizar la riqueza como valor de uso, por encima del valor de cambio. El Estado no se comporta como un capitalista colectivo propio del capitalismo de Estado, sino como un redistribuidor de riquezas colectivas ante las clases laboriosas y un potenciador de las capacidades materiales, técnicas y asociativas de los modos de producción campesinos, comunitarios y artesanos urbanos. En esta expansión de lo comunitario agrario y urbano depositamos nuestra esperanza de transitar por el poscapitalismo, sabiendo que también esa es una obra universal y no de un solo país”: 2

Por lo tanto, podemos concluir que existe una apertura 3 o recomposición en la base social del bloque en el poder, que en la anterior etapa del asenso al Gobierno, estaría identificada esencialmente con el sujeto constituyente indígena – originario – campesino. 4 La actual base social estaría asentada sobre esta emergente burguesía plebeya – la afirmación del bloque nacional popular – quienes (irónicamente) coincidirían con las miradas, necesidades, intereses y proyecciones de una facción de la burguesía empresarial nacional.

Luego de la finalización del Primer Encuentro Plurinacional en enero de 2012, el Presidente Morales anunció la creación de un Consejo Económico y Social con la participación de organizaciones sociales, empresarios y productores, que sesionaría regularmente para “dar seguimiento y el fortalecimiento del aparato productivo”. 5 No se puede dejar de contextualizar que esta “coincidencia” actual entre la emergente burguesía plebeya y una facción del empresariado nacional es producto de un esfuerzo estratégico del Gobierno de fragmentar a la (pequeña) burguesía empresarial nacional para aislarla de la facción oligárquica terrateniente y reaccionaria. 6

El TIPNIS visto desde los cierres de espacios geográficos, territoriales y económicos productivos.

Prosiguiendo, un segundo elemento a considerar en los trasfondos del TIPNIS hace alusión e variables geopolíticas. En la entrevista realizada por el periódico mexicano La Jornada al Vicepresidente García Linera, se puntualizaba lo siguiente: “Las tendencias separatistas de la oligarquía que estuvieron a punto de dividir Bolivia en 2008 fueron contenidas porque se les derrotó políticamente durante el golpe de Estado de septiembre de ese año, y porque parte de su base material – la agroindustria – fue ocupada por el Estado. Sin embargo, hay un último pilar económico que mantiene en pie a las fuerzas retrógradas de tendencia separatista: el control de la economía amazónica, que para llegar al resto del país, obligatoriamente tiene que pasar por el procesamiento y financiación de empresas bajo el control de una fracción oligárquica asentada en Santa Cruz. Una carretera que vincule directamente la amazonía con los valles y el altiplano reconfiguraría radicalmente la estructura de poder económico regional, derrumbando la base material final de los separatistas y dando lugar a un nuevo eje geo económico al Estado”. 7

En este pasaje esclarecedor, encontramos elementos – a mi criterio – determinantes para develar algunos de los trasfondos más remotos de la conflictividad en torno al TIPNIS, que hacen alusión a lo que daría cierre definitivo al ciclo de la lucha inter hegemónica entre los dos bloques históricos, antagónicos y polarizados de poder en disputa (en su momento de clímax) entre 2004 y 2009. Si bien existió una derrota en términos políticos y/o de superestructuras a las derechas nacionales y cruceñas 8, aun quedaba pendiente el desmantelamiento de la estructura económica y base de poder fáctico asentada sobre la tenencia de la tierra de parte de la facción de élite reaccionaria vinculada a la toma de instituciones de septiembre de 2008 y el caso Rózsa Flores de abril de 2009.

Como sostiene el Vicepresidente García Linera, el cierre final de la polarización antagónica entre los bloques históricos de poder se realizaría con la consolidación de este nuevo eje geo económico al Estado, conllevando la rearticulación del control de la zona de la amazonía, por lo que la carretera Villa Tunari – San Ignacio de Moxos se vislumbra bajo esta nueva arista como un interés estratégico de máxima prioridad para el Estado Plurinacional. La vinculación carretera del eje nor amazónico oriental culminaría una tarea geopolítica pendiente en la construcción de estatalidad en Bolivia, referente al “cierre de espacios” 9 geográficos, territoriales y económicos productivos.

La dimensión electoral del TIPNIS.

La tercera dimensión de la conflictividad entorno al TIPNIS tiene connotaciones electorales, ya que por medio de la afirmación de este nuevo eje geopolítico amazónico hasta fines de 2012, (el Gobierno) tendría la posibilidad de “asentar” e irradiar su presencia en los departamentos de la otrora “media luna”, habida cuenta de la reconfiguración de la estructura económica regional. De esta manera podría compensar o equilibrar las disminuciones en preferencias electorales en departamentos considerados anteriormente “cautivos” al oficialismo de Gobierno, pero que han comenzado a generar defecciones producto de la disputa política de naturaleza intra hegemónica ya mencionada con anterioridad.

Lo afirmado complementaría la hipótesis de un avance cuantitativo del MAS en la disrupción de las correlaciones de fuerzas pos electorales de abril de 2010 en las Asambleas Legislativas Departamentales (ALD) y en los concejos municipales en el país entero, pero especialmente en los departamentos del oriente. Estas variaciones en las correlaciones de fuerzas institucionales en los órganos legislativos sub nacionales posibilitaría la construcción de una plataforma institucional para el Gobierno central, una base geográfica, territorial para la ampliación de sus apoyos electorales en los departamentos del nor este oriental o de las llanuras, compensando los bajones que ha tenido en el occidente.

La resultante sería un sólida base territorial e institucional de irradiación electoral nacional bajo la vanguardia de una composición social formada en torno a la emergente burguesía plebeya (comerciantes, gremialistas, pequeños y medianos productores, transportistas) Si esto es cierto, estaríamos ante la fórmula de la reproducción electoral del MAS para el 2014 y – de paso – el mantenimiento y/o administración de la hegemonía en el país. Comprendiendo los alcances de algunos de los trasfondos no aparentes en la conflicitividad del TIPNIS, desde la perspectiva del análisis de los factores de poder y el balance de las correlaciones de fuerza, se podrán dimensionar los objetivos, intereses y prioridades – en este caso del Gobierno nacional – para la prospección de escenarios políticos en el futuro cercano. El año 2012 emerge nítidamente como un año pre electoral, de planificación y organización de escenarios, identificación de dispositivos discursivos renovados y de delimitación de estrategias de avanzada.

Reflexiones finales: La conflictividad social como epistemología 10 del poder.

El Gobierno nacional se nutre de la conflictividad social, ya que la conflictividad es un insumo político estratégico que le provee de múltiples entradas de sensibilidad e interés colectivo para orientarse en el decurso político. La conflictividad social le sirve de retroalimentación tanto en el proceso de toma de decisiones, como en la ampliación de los universos discursivos, la elaboración de agendas y políticas públicas, además de la permanente reconstrucción de sistemas de apoyos y legitimidades a través de la constante incorporación de miradas, perspectivas, demandas y reivindicaciones en sus registros políticos La conflictividad social para el Gobierno del MAS funciona como un epistemología del poder.

La conflictividad como epistemología del poder en el Gobierno del MAS marca una diferencia existencial respecto a las concepciones, dinámicas y manejos de la conflictividad entre este Gobierno con los anteriores de la etapa de la democracia pactada, ya que el lugar que ocupa el conflicto y la conflictividad es radicalmente diferente.

Es interesante remarcar cómo a partir del refrendamiento social de la Constitución Política del Estado y la superación del empate catastrófico (o la etapa de relacionamiento político a través de la lucha inter hegemónica) el conflicto y la conflictividad social deviene en un insumo central para el Gobierno central, que lejos de desgastar, debilitar o corroerlo, le permite reinventarse permanentemente por medio de la sintonía selectiva – no amplia e indistinta – de demandas, reivindicaciones, pero sobre todo de miradas y visiones proyectivas sobre temáticas estructurales que le permiten al Gobierno del MAS tomarle el pulso o la temperatura a la sociedad civil y conocer (de aquí la epistemología del poder) o acompañar su formación de posición y criterios respecto a temáticas de sensibilidad e interés societal.

La dinámica política consiste en acompañar e inclusive “provocar” 11 situaciones de conflictividad para luego “selectivamente”, – según su matriz de intereses y núcleos ideológicos – incorporar, adoptar o inclusive cooptar los dispositivos discursivos presentes en la sociedad civil a través de sus diversas formas organizativas, para transformarlos ya sea en orientación, visión, dispositivo discursivo renovado, legislación y/o políticas públicas. Un ejemplo de lo anterior es el paquete de legislación aprobado por la ALP respecto a las medidas económicas productivas luego del ciclo de 8 meses de conflictividad suscitado en torno al gasolinazo o la legislación proveniente de la problemática del TIPNIS, sea la Ley No. 180 de protección e intangibilidad del Parque Nacional Isiboro Sécure o la Ley No. 222 de Consulta Previa.

Otro ejemplo esclarecedor para ilustrar esta dinámica de manejo de la conflictividad como insumo político estratégico fue la realización del Primer Encuentro Plurinacional para el Cambio en la ciudad de Cochabamba en el mes de diciembre del año pasado.

En concreto: la conflictividad social y política constituye una brújula para el Gobierno central a partir de cómo concibe, maneja, se mueve y reacciona ante el conflicto, permitiéndole reciclarse y/o reinventar su base social de poder y legitimidad. La conflictividad socio política en Bolivia constituye una epistemología del poder.

*          Politóloga cruceña.

1          En palabras del analista Róger Cortez.

2          El pueblo boliviano vive la mayor Revolución Social. La institucionalidad del poder se trasladó al ámbito plebeyo. Entrevista a Álvaro García Linera en el periódico La Jornada de México. 07 de febrero de 2012. www.jornada.unam.mx/2012/02/07/politica/002n1pol

3          “Como Gobierno de movimientos sociales intentamos en todo momento someter a debate público estas tensiones y resolverlas por vías democráticas impulsando que la vanguardia indígenas, campesinos, trabajadores, obreros, vecinos y estudiantes siempre lleven por delante la bandera del común, el interés del común, de la comunidad que es todo Bolivia” GARCÍA LINERA, ÁLVARO. 2011. En Las Tensiones Creativas de la Revolución. La Quinta Fase del Proceso de Cambio.

4          En el contexto del traspaso de la etapa de lucha inter hegemónica entre bloques históricos antagónicos (2004 a 2009) hacia la disputa intra hegemónica (2010 en adelante) entre actores socio políticos que provienen del desprendimiento del bloque indiano – originario – campesino y popular, encontramos la fractura del Pacto de Unidad y el alejamiento de los pueblos indígenas de tierras bajas.

5          Destacan 25 conclusiones del 1er Encuentro Plurinacional por su carácter novedoso. Creación de Consejo Económico Social para el seguimiento y el fortalecimiento del aparato productivo. ABI. 11 de enero de 2012.

6          Recordemos la invitación del Vicepresidente García Linera en noviembre de 2009 a los empresarios cruceños con vocación nacional a realizar negocios y emprendimientos con el Estado boliviano (bajo el paraguas de la economía plural), pero con la condicionante de que los empresarios se dediquen a hacer negocios y no se inmiscuyan en (la) política. “Señores empresarios, quieren ganar dinero, quieren hacer negocios, háganlo. El Gobierno les abre mercados, les da plata para tecnología, les apoya en lo que ustedes pidan, pero no mezclen eso con la política, no conviertan su poder económico en poder político, porque eso genera una concentración excesiva de poder que le hace daño al país y a la región”, haciendo referencia a la facción oligárquica terrateniente y empresarial que conformó en el 2004 al Bloque Cívico Regional y luego impulsó la toma de instituciones en el oriente en septiembre de 2008, además presuntamente vinculada con el caso Rózsa Flores en abril de 2009. Álvaro García advierte a medios y empresarios que no hagan política. FM Bolivia Radio Online en Internet. 30 de noviembre de 2009. http://www.fmbolivia.com.bo/noticia19856-lvaro-garcia-linera-advierte-a-medios-y-empresarios-que-no-hagan-politica.html

7          www.jornada.unam.mx/2012/02/07/politica/002n1pol

8          Para mayor información sobre la evolución de las derechas cruceñas, ver los siguientes artículos en semanario La Época de ARGIRAKIS, HELENA: Conclusiones tentativas sobre las elecciones departamentales y municipales 2010 (abril de 2010), La reconfiguración del campo político boliviano a partir de la regionalización y subregionalización de la política (abril de 2010), La ausencia de la oposición como entidad política (septiembre de 2010), Auge y decadencia del Bloque Cívico Regional (noviembre de 2010), De la lucha inter hegemónica a la lucha intra hegemónica (febrero de 2011), Crisis estructural de las derechas cruceñas (junio de 2011), Las oportunidades y riesgos de la crisis estructural de las derechas cruceñas (septiembre de 2011) y La crisis de superestructuras de las derechas cruceñas y la posibilidad de pluralismos en el oriente (febrero de 2012).

9          El “cierre de espacios como principio de estructuración, asegura la soberanía del Estado, liberándolo frente al poder de otros y unificando su propio poder hacia adentro”. Según Maraval, 1972. En JOSÉ BENEDICTO Y MARÍA LUZ MORÁN. 1995. Sociedad y Política: Temas de Sociología Política Alianza Universidad Textos. España.

10       Epistemología del griego epísteme o conocimiento y logos o estudio, es la rama de la filosofía cuyo objeto de estudio es el conocimiento. Conocida también como la teoría del conocimiento, se ocupa de las circunstancias históricas, psicológicas, sociológicas que llevan a la obtención de un conocimiento en particular, además de los criterios por los cuales se justifican o invalidan.

11       Considero que la medida del Gasolinazo cae en esta línea de pensamiento. Fue una medida expresa del Gobierno para ensayar algunos escenarios de conflicto que abrieron perspectivas políticas para la deliberación y posterior toma de decisiones – elaboración de políticas públicas en materia económica, habida cuenta de que hacía más de un año que la sociedad civil demandaba la gestión de políticas públicas en el campo económico.

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