noviembre 29, 2021

Julián Assange desnuda las verdades de la guerra cibernética

«Se lleva a cabo una guerra por el futuro de nuestra sociedad. ¿El futuro del mundo es el futuro de Internet?”, se pregunta Julian Assange. Para abordar el tema de las guerras cibernéticas el fundador de WikiLeaks entrevista a los ‘Criptopunks’, activistas que hacen códigos y repercuten en la política pública.vitados del nuevo programa de Julian Assange son tres amigos del movimiento ‘Criptopunk’: Andy Müller-Maguhn de Alemania, Jeremie Zimmermann, de Francia, y Jacob Appelbaum, de EE.UU.

Para Assange, de las tres libertades fundamentales -la libertad de comunicación, la libertad de movimiento y la libertad de interacción económica-, la libertad de comunicación ha cambiado mucho. “Ha mejorado mucho en cierto sentido porque ahora podemos comunicarnos con muchas más personas. Pero, por otra parte, ha empeorado significativamente porque ya no existe privacidad y nuestras comunicaciones pueden ser espiadas, y son espiadas y son guardadas, y como resultado pueden utilizarse contra nosotros”, denuncia.

“Nunca se habla de la paz cibernética porque es su negocio”

Según Jacob Appelbaum, hay tanto jaleo sobre la guerra cibernética porque “toda la gente que tiene el poder y que habla de la guerra cibernética, nunca habla sobre la construcción de la paz cibernética, solo hablan de la guerra porque es su negocio y por eso tratan de atar la tecnología a esto”.

El activista Appelbaum está convencido de que la vigilancia a través de la Red es un arma y “no hay ninguna duda de que es un arma en lugares como Siria o Libia, la utilizan para perseguir políticamente a personas”.

Jeremie Zimmermann, a su vez, planteó otro aspecto del problema: “No es solo la vigilancia patrocinada por el Estado, es un tema de privacidad, de cómo terceros manejan la información y el conocimiento real de la gente de lo que se hace con esta información”.

Los activistas denuncian que los usuarios a menudo revelan sus datos personales a las compañías telefónicas o los ponen en Internet sin tener idea de que estos datos pueden ser usados por terceras personas. “La gente no entiende cómo funciona Internet. Tampoco saben cómo funcionan las redes telefónicas. Pero [en el caso de una supuesta violación de los derechos del usuario] los tribunales dictaminarán que es así”, dice Zimmermann.

“No es una cuestión de tecnología, es una cuestión de economía”

Según denuncia Jacob Appelbaum, compañías como Facebook o Google literalmente venden sus usuarios a los Gobiernos y para ellas es una cuestión puramente económica. “Al saber que en realidad tales compañías tienen una gran responsabilidad ética, han hecho una elección económica. No es una cuestión de tecnología, es una cuestión de economía, y han decidido que es más importante colaborar con el Estado y vender a sus usuarios, violar su privacidad y ser parte del sistema de control, recibiendo remuneraciones por ser parte de la cultura de vigilancia, ser parte de este sistema de control que oponerse a él. Así que lo construyeron, son su parte y son sus cómplices”.

Pero a la suposición de Julian Assange de que el mundo tal vez esté moviéndose a “una sociedad bajo vigilancia totalitaria”, los activistas no se han mostrado muy pesimistas.

“Hay que crear herramientas que nos ayuden a derrocar a los dictadores”

Jeremie Zimmermann afirma que la tarea primordial de la sociedad es ante todo oponerse al régimen autoritario y el poder que tiene en la era de las tecnologías digitales. “Uno puede dictar cuál es la información que la gente puede saber y quiénes son las personas con las que se puede comunicar. Es un poder enorme y hay que oponerse a él”. Otro punto, según Zimmermann, es crear herramientas para una tecnología que pueda eludir problemas como la censura, “crear herramientas que sean parte de la infraestructura que nos ayude así a derrocar a dictadores”.

Jacob Appelbaum, a su vez, cree que al igual es importante el hecho de que WikiLeaks publicara documentos que permiten hacerlo y de que se trate de compartir información. “Pero es la gente la que toma esa información importante y la mueve, porque siempre queda el argumento de que estamos viviendo en un régimen democrático, de que somos libres, de que estamos gobernados con nuestro consentimiento. Y cuando todo el mundo entienda qué es lo que está pasando y descubra que no es algo que nosotros consintamos, entonces será muy difícil seguir con eso y aprobar esas supuestas leyes y hacerlo todo sin el consentimiento de la gente gobernada”.

Análisis preelectoral: pescar a río revuelto

Javier Biardeau R./ Questión Digital

Es conveniente desechar todas las ilusiones triunfalistas. Desconocer que no todos los escenarios son favorables, incluso ganando el proceso electoral por estrecho margen hay que demoler la doxa triunfalista.

Ciertamente, si Chávez supera los 8.5000.000 votos el 7-O, la revolución bolivariana entraría en una fase de profundización hegemónica y consolidación, siempre y cuando los escenarios de baja abstención favorezcan al gobierno. Si la revolución no llega a los 7.500.000 votos y la oposición logra superar los 6.500.000 el proceso de radicalización y de profundización quedaría prácticamente bloqueado, la trayectoria más viable sería un socialismo reformista con amplias concesiones y negociaciones a los actores sociales y políticos de la oposición.

Un exceso de confianza y triunfalismo haría imposible llegar a los 9.000.000 de votos pues, si tomamos en consideración los datos históricos, una meta de 10.000.000 de votos implicaria una reducción nunca vista de la abstención (< 20 %), un techo de la oposición en 6.000.000 de votos; y por tanto una canalización nunca vista de nuevos votantes y de no alineados hacia la opción bolivariana.

La situación de salud del Presidente, dado el carácter del sistema de conducción del proceso bolivariano, es una variable determinante de cualquier resultado en juego. Las especulaciones sobre si un presidente enfermo puede ganar un proceso electoral son eso: simples especulaciones. Lo que si aparece sobre el horizonte es una amplia zona de incertidumbre sobre el reconocimiento o no de los resultados electorales, lo cual obliga a reforzar de modo urgente la autoridad electoral del CNE y del resto de la institucionalidad del Estado, incluyendo al Plan República, la Defensoría del Pueblo, la Fiscalía General de la República, la Asamblea Nacional y el TSJ.

El reciente Consejo de Estado podría ser un agente articulador o dinamizador de dos dimensiones de la coyuntura: a) lograr el fortalecimiento institucional de las instituciones del Estado ante la coyuntura electoral; y b) viabilizar políticamente unos parametros mínimos de diálogo y concertación sobre reglas de juego electorales claras, respetadas por los actores que participan en el conflicto sociopolítico venezolano, canalizado electoralmente.

El Comando antigolpe podría pasearse por escenarios no electorales, que incluyen una mirada mas fría de la realidad electoral, no contaminada exclusivamente por las interpretaciones de encuestas, analizando experiencias comparadas, monitoreando exhaustivamente el rigor técnico de las empresas encuestadoras, así como el juego de intereses económicos, internacionales,mediáticos y políticos que las condicionan.

Lo más preocupante es que no se haya aprendido de la experiencia del “golpe mediático” del 11 de abril, para impedir que condiciones como las que se presentarán sin duda el día 7-O sean aprovechadas como estructuras de oportunidad para activar un plan de desconocimiento de los resultados electorales que tiene como blanco fundamental la manipulación de percepciones y la distorsión informativa. Es falso, por ejemplo, que si un actor conquista el corredor electoral del país gana las elecciones nacionales. Hay que desactivar esta trampa a tiempo. No es posible confundir deliberadamente la “parte” con el “todo”, por más que “la parte” concentre significativos recursos de poder a ser movilizados: económicos, políticos, informacionales, comunicacionales, internacionales e incluso focos de agirtación militar.

Finalmente, habrá que reconocer la heterogeneidad constitutiva de las bases sociales de apoyo de la revolución bolivariana. Existen apuestas pragmáticas e identificaciones ideológicas con la revolución bolivariana.Todavía sigue siendo una tarea clave de los partidos y movimientos sociales que participan en el impulso del proceso bolivariano el conquistar o ganarse electores sin definición político-ideológica; transformar a los actores pragmáticos en actores concientes mas comprometidos con el proyecto nacional y ahondar en su conocimiento pleno de las fuerzas antagónicas, para evitar sorpresas y zarpazos que pueden anticiparse con medidas de alerta temprana.

El Comando Carabobo y el GPP deben articularse como expresiones organizativa en todos los ámbitos de la geografía nacional de las fuerzas bolivarianas, para la actuación estratégica – operativa de la Misión 7-O. Para asegurar el triunfo electoral en el 7 de octubre de 2012 es preciso comenzar por reconocer que no erá una elección  convencional.

Como directrices estratégicas para la campaña electoral, debe reconerse que:

  1. a) La búsqueda del voto es una actividad fundamental de todas las unidades de base, de las patrullas y de cualquier forma de organización de base de los partidos y movimientos que suman sus esfuerzos a la revolución bolivariana..
  2. b) hay que evitar los intentos de fraude opositores en los centros de votación donde controlan tanto miembros de mesa como testigos..
  3. c) hay que incorporar decisivamente a los no alineados y a los excluidos políticos en la opción bolivariana.
  4. d) Hay que aislar y neutralizar a las fuerzas golpistas y desmontar cualquier plan de agitación y creación de focos de violencia antes, durante y luego del proceso electoral del 7-O.
  5. e) Hay que consolidar la fuerza electoral que se tiene, sembrar y fortalecer la unidad bolivariana a toda costa.
  6. f) Hay que atraer el segmento indeciso y no alineado, explicarle las razones para votar por Chávez, para consolidar un proceso de desarrollo con justciia social, e impedir una nueva entrega de la independencia nacional..
  7. g) Hay que neutralizar el crecimiento del adversario, además de conocer con certeza las lineas que dividen a una opocisión que juega a reconocer el proceso electoral como forma para dirimir diferencias, de aquella que está casada con un plan para derribar la revolución bolivariana a cualquier costo humano y político.

El incrementó del Registro Electoral, la inclusión de los sectores más marginados de la población, donde el proceso bolivariano, el asegurar una alta participación del electorado de las barriadas pobres del país, la incorporación de nuevos centros electorales en las barriadas pobres, todo esto son elementos para asegurar la construcción de un voto popular mayoritario.

Frente a cualquier contingencia, los organismos de seguridad del Estado y las redes de inteligencia social deben advertír de cualquier acción o plan activado el 15 de agosto, así como confrontar cualquier matriz mediática  que pretenda desconocer la autoridad electoral del CNE o promover hechos de sabotaje o de desobediencia en los centros de votación, a fin de enrarecer, demorar u obstaculizar los comicios.

Debe desplegarse una fuerte organización social de base por cada centro de votación en procura de reducir los márgenes de de la oposición desestabilizadora, sobre todo en aquellos bastiones territoriales donde se cuente con información veraz sobre posibles acciones de desconocimiento de los resultados electorales. Es la respuesta popular, junto a la amplia presencia de acompañantes internacionales, medios independientes de los paises de UNASUR y del ALBA, e internacionales desplegados en todo el territorio nacional, los que pueden neutralizar cualquier tendencia desestabilizadora.

Estas y otras medidas que aprecerán desde el seno del pueblo, deben canalizarse adecuadamente en el seno del GPP y el Comando Carabobo en función de modificar la actitud del triunfalismo por la actitud del activismo político y social en las actuales circunstancias. Esto implica dejar atrás las pasiones tristes, actuar conforme a un criterio de unidad de propósitos y manejar con madurez las diferencias y matices sin necesidad de obviar que los enemigos del proceso tratan de socavar la unidad patriotica de la revolución bolivariana con cualquier pretexto o subterfugio.

En cualquier caso, sea la candidatura de Chávez o sea la candidatura de la revolución bolivariana, lo fundamental es asegurar la consolidación, reconducción y profundización del proceso de revolución democrática y socialista de alcance descolonizador y ecológico, en función de la construcción del buén vivir y el desarrollo humano con justicia e inclusión social para todos y todas. Sin necesidad de tantas polémicas infecundas para el beneficio del avance y la unidad de todas las izquierdas presentes en el campo bolivariano. El asunto clave del 7-O es la victoría y la acumulación de fuerzas para un proyecto de nuevo socialismo democrático y liberador.

Be the first to comment

Deja un comentario