diciembre 3, 2021

Ametex y el esfuerzo industrializador por parte del estado plurinacional

El pasado 11 de junio con el Decreto Supremo Nº 1252 se crea la Empresa Nacional Textil (ENATEX) para promover la industrialización de nuestro aparato productivo y ampliar la aún limitada articulación en el sector de las confecciones textiles, entre la producción de hilo y tela con la de prendas de vestir. Este esfuerzo en el marco de los lineamientos constitucionales, coadyuvará a sustituir importaciones como a ampliar la exportación con valor agregado. Coyunturalmente, la creación de la estatal ENATEX responde a la crisis financiero-administrativa de AMETEX y a garantizar la continuidad de la fuente laboral para sus 1.725 trabajadores.

Con la visión estratégica de la economía política del actual proceso de cambio, léase revolucionario y de transición, la medida es sin duda correcta. Sin embargo, genera nuevamente polémica en torno al afán ganancioso propio del capitalismo dependiente, en el caso maquilador, para proveer manufacturas dignas de consumidores foráneos “de lujo”, a bajo costo a través de las cadenas transnacionales que monopolizan su distribución y venta en países del hemisferio norte como en las grandes urbes latino americanas.

Ante ello, la producción de ENATEX garantizará entre otros aspectos propios de la industrialización de la economía nacional y el fortalecimiento del mercado interno, que los excedentes de la exportación con valor agregado que efectuaba AMETEX retornen al país en la mayor cuantía posible, generando más ingresos empezando para los trabajadores que hoy por hoy en éste sector y en condiciones “formales”, no ganan sino el salario mínimo más cierto plus a “destajo”, siempre y cuando haya exportación efectiva y, cuando los empresarios privados no evaden, minimizan y/o adeudan sus beneficios y prestaciones sociales que deben pagar de acuerdo a ley.

En el sector productor de confecciones textiles también se subcontrata a la fuerza de trabajo a “domicilio”, proveyendo a las unidades productivas familiares o a pequeños establecimientos “informales” de materia prima, para pagar a los trabajadores directos un mínimo por unidad producida en largas jornadas laborales, en las que participan esposas, cuando no madres solteras, hijos y parientes.

Empero, ante esa medida, corifeos y analistas interesados se empeñan por culpar al Gobierno de la crisis de AMETEX, generalizando el caso en cuanto a no evitar una supuesta “pérdida de mercados” que “puede acabar matando sobre todo a los pequeños que de por sí tienen una competencia desleal y permitida en la ropa usada y lo que ingresa de contrabando” o, no brindar suficiente apoyo, velando así el afán de renta fácil y cortoplacista de empresarios que tradicionalmente apelan precisamente a los recursos estatales nunca restituidos, ya que por designio divino ellos serían los beneficiarios naturales de “políticas estructurales de desarrollo industrial” que también supuestamente y según ellos, el Estado Plurinacional estaría adoleciendo. 1

Empecemos por la supuesta falta estatal tomando también como ejemplo lo acaecido en AMETEX en cuanto a la “pérdida de mercados”, citando por honestidad y respeto a objeto de no desinformar como parece ser el fin de algunos medios, lo que declara un analista a “El Deber” (18/6/2012): “¿Qué posibilidades de éxito tendría la más reputada empresa del mundo que se arriesgue a invertir su capital, utilizando la mejor tecnología existente, disponiendo de personal altamente capacitado, motivado y competitivo, con grandes ideas y enorme voluntad para lograr un producto de altísima calidad, pero que no cuenta con el acceso asegurado a un mercado para poder vender su producción?”, a tiempo de lamentar “lo que pasa con el sector textil boliviano”.

El punto medular es que con un claro manifiesto político se responsabiliza a la política exterior del Estado Plurinacional que procura la dignidad y soberanía nacional, como la responsable de la suspensión unilateral en 2008 por parte de EE.UU. al país, de la desgravación arancelaria para exportar prendas de vestir a su mercado a través del ATPDEA. Lo que no menciona el analista es que ya a principios de siglo, la reputada empresa que dirigía más del 80% de sus ventas totales al mercado del norte, empieza a mostrar señales de deterioro financiero por su alto endeudamiento con financiadores privados, cuando cae su demanda por lo acaecido el “11 de septiembre” y acuerdos comerciales de EE.UU. con países centroamericanos, entre otros, en el preludio de una nueva crisis financiera internacional.

Ante ello AMETEX aprovecha el salvataje instrumentado por el gobierno de entonces, el “hospital de empresas”, recibiendo recursos de la CAF por $us2.64 millones que aún adeuda al Estado, más moras e intereses penales. Su deuda llegó a casi $us60 millones dando lugar hasta ahora, a que sus acreedores privados establezcan una “junta” interventora y fiscalizadora de la empresa.

“El Día”,18/6/2012, menciona a sus analistas señalando que “el rubro ha sido víctima de las políticas populistas del gobierno del presidente Evo Morales” y que “vaticinan un panorama poco alentador para este gremio”, a tiempo de afirmar que “la quiebra de la empresa… Ametex y el anuncio de su venta son un diagnóstico”. Pero no dice que ya en 2008 el Gobierno del Estado Plurinacional como respuesta a la suspensión al país del ATPDEA y a fin de mantener la exportación boliviana a EE.UU., estableció a través de un fideicomiso administrado por el BDP, $us16 millones, para que las empresas exportadoras de manufactura a EE.UU. exentas antes de pagar aranceles, financiasen los mismos si continuaban exportando al país del norte. AMETEX fue la gran empresa beneficiaria del Fideicomiso recibiendo recursos por $us2.28 millones.

En febrero de éste año, la “política populista” del Estado Plurinacional también dio liquidez adicional ($us902.285) a dicha empresa por sus operaciones de exportación a la República Bolivariana de Venezuela, a través de otro fideicomiso implementado en 2009 y también administrado por el BDP. AMETEX recibió los recursos con garantía mínima y tasa de interés concesional, pagando por ellos con valores fiscales CEDEIMs que en el marco de la “populista” promoción de la exportación con valor agregado, se otorga a los exportadores como devolución de sus impuestos indirectos (IVA) y de los gravámenes arancelarios que pagan al comprar materia prima y bienes intermedios, además de los beneficios del RITEX.

En cuanto a la exportación nacional de confecciones textiles a EE.UU. con “arancel 0” a través del ATPDEA, vigente entre 2002-2008, se observa que aumentó de $us19.5 millones en 2002 a $us40.6 millones en 2004, aunque en 2008, año en que éste país excluyó a Bolivia de entre sus “beneficiarios” ya había caído a $us14.5 millones como resultado de los factores ya indicados. Similar caída de la exportación a EE.UU. se dio en Chile y México que mantienen TLCs con éste país y en los otros países andinos con ATPDEA.

Entre 2009-11 la exportación de confecciones textiles a EE.UU. fue de $us7.2 millones en promedio anual. Sin embargo, tal exportación con el ATPDEA que llegó a un valor acumulado de $us198 millones entre 2002-08, pudo compensarse con la exportación a Venezuela que entre 2008-11 llegó a $us206 millones, estando AMETEX como la gran exportadora.

En efecto, mientras la exportación acumulada de AMETEX entre 2000-05 fue $us117.6 millones, entre 2006-11 fue 26% mayor: $us132.6 millones. La empresa entre 2010-11 exportó a Venezuela respectivamente, $us21 millones y $us19 millones, destacándose el valor exportado con programas de facilitación y financiamiento a la exportación nacional en el hermano país a través de SUVINCA, el Banco del ALBA y el SUCRE. Esta empresa entre noviembre de 2011-junio de 2012 exportó al mercado venezolano mediante el Banco del Alba y el SUCRE por $us4.957.905 y tiene operaciones por realizar de $us5.128.782; sus embarques junto a otras empresas se efectuaron en vuelos del TAB pagados a precio de costo, tres veces menor al que cobran las aéreo líneas internacionales.

Por todo ello bien conviene preguntarse hasta donde llegan los esfuerzos del Estado Plurinacional y los del empresariado local, que puede producir y exportar de acuerdo a la necesidad estratégica nacional y al relacionamiento externo de Bolivia, apoyado en la apertura de mercados, la entrega de recursos financieros concesionales, la efectiva promoción comercial, el transporte a precio de costo de sus mercancías, la devolución o en su caso, exención de tributos en la compra de insumos, etc. ¿Quién falló en el caso de AMETEX?

1          Los textos en cursiva son declaraciones a “El Deber” (19/6/2012) de los presidentes de las Cámaras Nacional de Industria y de la Pequeña Industria y Artesanía de Santa Cruz.

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