diciembre 6, 2021

Entender el trabajo sexual y sus vínculos con el VIH

Hace un par de semanas, en esta sección de La Época, se publicó un artículo de Rosario Aquím que proporciona elementos de comprensión sobre la patología del poder patriarcal y su relación con la trata y tráfico de personas con fines de explotación sexual. En esta oportunidad, se presenta otra arista de la cuestión: la del trabajo sexual como “opción”, sus riesgos y consecuencias. Al margen de acuerdos o desacuerdos con ello y, sobretodo, de juicios morales (por lo general, de “doble moral”) lo cierto es que existe una fuerte corriente orientada al reconocimiento de derechos de esta población que obtiene sus ingresos del trabajo sexual porque existe un mercado de los cuerpos socialmente aceptado o tolerado.

Entre los profesionales del sexo se incluyen “adultos mujeres, varones y transexuales, y jóvenes 1 que reciben dinero o mercancías a cambio de servicios sexuales, ya sea en forma habitual u ocasional…” 2. El trabajo sexual varía entre y dentro de los países y las comunidades. El trabajo sexual puede variar tanto en el grado en que es más o menos “formal” u organizado como en el grado en que se diferencia de otras relaciones sociales y sexuales y tipos de intercambio sexual-económico 3. Cuando el trabajo es organizado, los controladores 4 y encargados por lo general fungen como intermediarios con poder y funciones claramente definidas entre el profesional del sexo y el cliente, y muchas veces entre ambos y las autoridades locales. Los trabajadores sexuales autónomos generalmente consiguen clientes por medios independientes, cada vez más a través de teléfonos móviles e Internet 5, y pueden ser reclutados o excluidos de los ámbitos donde existe un sistema organizado. Los individuos pueden vender servicios sexuales como ocupación de tiempo completo, de tiempo parcial o en forma ocasional para satisfacer necesidades económicas específicas(como gastos de educación o en situaciones de crisis económica familiar). Otros son objeto de trata u obligados a vender servicios sexuales. Muchas personas que cambian servicios sexuales por dinero o mercancías no se identifican como trabajadores sexuales 6 ni buscan ni tienen acceso a asesoramiento o servicios de prevención, tratamiento, atención y apoyo con relación al VIH destinados a profesionales del sexo, incluidos aquellos en contextos de emergencia humanitaria y de posconflicto 7.

Los contextos en que puede tener lugar el trabajo sexual varían desde prostíbulos u otros establecimientos específicos hasta el borde de las carreteras, los mercados, estaciones de servicio, paradas de camiones, parques, hoteles, bares, restaurantes y viviendas particulares, y pueden ser reconocibles u ocultos. Los ámbitos de comercio sexual pueden atender a comunidades locales o bien pueden incluir poblaciones transitorias, migratorias o móviles, tanto de profesionales del sexo como de clientes. Según las circunstancias individuales, los profesionales del sexo también pueden ser castigados por la violencia, la explotación sexual y las actitudes discriminatorias por razón de género o por su pertenencia a otras poblaciones con alta exposición al VIH, como los hombres que tienen relaciones sexuales con hombres y los usuarios de drogas inyectables 8. Las políticas y los programas para abordarlos vínculos entre el VIH y el trabajo sexual deben tener en cuenta la diversidad social y geográfica del trabajo sexual, así como los rápidos cambios que pueden ocurrir en los patrones del trabajo sexual, por ejemplo, los tipos de relaciones sexuales transaccionales 9, en los contextos del trabajo sexual 10.

Las condiciones en que tiene lugar el trabajo sexual pueden repercutir ampliamente en el riesgo y la vulnerabilidad al VIH 11. Si bien algunos ámbitos de comercio sexual han servido de excelentes lugares para los programas de prevención del VIH, muchos otros no fomentan las relaciones sexuales seguras ni protegen a los profesionales del sexo de la violencia perpetrada por clientes, agentes del orden público, pandillas, propietarios de los establecimientos o controladores. Además, la servidumbre por deudas, las bajas remuneraciones y las deficientes condiciones de vida también pueden poner en peligro la salud y la seguridad de los trabajadores sexuales. Cuando los profesionales del sexo pueden ejercer control sobre sus ámbitos de trabajo e insistir en las prácticas sexuales más seguras, las pruebas indican que el riesgo y la vulnerabilidad al VIH pueden reducirse considerablemente.

Algunos excelentes ejemplos de programas de prevención del VIH organizados por la comunidad son: AVAHAN (India), Clinque de Confance (Côted’ Ivoire), CONASIDA (México), DAVIDA (Brasil), Durjoy NariShango (Bangladesh), EMPOWER (Tailandia), FIMIZORE (Madagascar), Comité Durbar Míala Samanwaya (India), SWING (Tailandia) y TAMPEP (Europa) 12.

En muchos países, las leyes, las políticas, las prácticas discriminatorias y las actitudes sociales estigmatizantes empujan al trabajo sexual hacia la clandestinidad, lo que obstaculiza los esfuerzos por llegar a los profesionales del sexo y sus clientes con programas de prevención, tratamiento, atención y apoyo con relación al VIH. Con frecuencia, los profesionales del sexo tienen acceso insuficiente a servicios de salud adecuados; preservativos masculinos y femeninos y lubricantes a base de agua; profilaxis posterior a la exposición por relaciones sexuales sin protección o violación; control de infecciones de transmisión sexual; tratamiento contra las drogas y otros servicios de reducción del daño 13; protección contra la violencia y las condiciones laborales abusivas; y apoyo social y legal. El acceso insuficiente a los servicios generalmente se agrava por el abuso de parte de agentes del orden público. Los migrantes documentados e indocumentados que se dedican al trabajo sexual a menudo enfrentan graves obstáculos al acceso, a raíz de las dificultades lingüísticas, la exclusión de los servicios disponibles a nivel local y el mínimo contacto con las redes de apoyo. Aun cuando los profesionales del sexo puedan acceder a la información y los servicios sobre VIH, por lo general estos servicios no cumplen con las normas de derechos humanos 14, involucran de manera insuficiente a los clientes, los controladores y los administradores del trabajo sexual y no tienen en cuenta el contexto sociocultural local.

En forma similar, en muchos países, las políticas oficiales están orientadas principalmente a reducir o castigar a los proveedores y, al mismo tiempo, se desatiende la demanda constante de relaciones sexuales remuneradas 15. La demanda de servicios sexuales puede verse afectada por las normas sociales y culturales y las circunstancias individuales; la soledad y el aislamiento social; el acceso a ingresos disponibles 16; y las actitudes basadas en normas de género nocivas, entre ellas, el deseo de dominación sexual y una sensación de derecho, que se manifiestan en la explotación sexual y económica y la violencia hacia los profesionales del sexo. Al abordar el VIH en el contexto del trabajo sexual, las políticas y los programas no sólo deben centrarse en las necesidades de los profesionales del sexo, sino también hacer frente a los factores que contribuyen a la demanda de relaciones sexuales remuneradas.

Una serie de factores complejos también puede contribuir al ingreso en el trabajo sexual. Para los profesionales del sexo, estos factores oscilan en un continuo que se extiende desde la libre elección hasta el trabajo sexual forzado y la trata de personas. La trata de personas, que representa la negación de prácticamente todos los derechos humanos 17, consiste en “la captación, el transporte, el traslado, la acogida o la recepción de personas recurriendo a amenazas o el uso de la fuerza u otras formas de coacción, al rapto, al fraude, al engaño, al abuso de poder… o ala concesión o recepción de pagos o beneficios para obtener el consentimiento de una persona que tenga autoridad sobre otra para propósitos de explotación” 18. Las mujeres y niñas son las principales víctimas de trata para el comercio sexual, aunque un número más pequeño de hombres y niños también son objeto de trata para el trabajo sexual 19. La trata de personas para el trabajo sexual constituye una gravísima violación de los derechos humanos que exige acción internacional eficaz e integral.

Algunas personas eligen libremente dedicarse al trabajo sexual. Otras comienzan a hacerlo como consecuencia de condiciones que, si bien son deplorables, no implican una coerción directa o el engaño por parte de otra persona; entre esas condiciones se encuentran la pobreza, la desigualdad por razón de sexo, las deudas, los bajos niveles de educación, la falta de oportunidades 20 de empleo, el abuso y la desintegración familiar 21, la drogodependencia, las emergencias humanitarias y las situaciones de posconflicto 22.

Esta nota de orientación afirma el derecho de todo profesional del sexo de dejar el trabajo sexual si así lo desea y de tener acceso significativo a las opciones de empleo no relacionado con el comercio sexual. Los gobiernos, el sector privado, la sociedad civil, las organizaciones de trabajadores sexuales, los donantes y las Naciones Unidas deben hacer todo lo posible por brindar apoyo a los profesionales del sexo para que adquieran las aptitudes, la educación y las oportunidades de empleo que los ayuden a ejercer la libre elección, consecuente con el goce pleno de sus derechos humanos. Independientemente de la condición legal del trabajo sexual, siempre debe aplicarse un enfoque basado en los derechos humanos.

*     Fragmento del documento: ONUSIDA (2009). Nota de orientación del ONUSIDA sobre el VIH y el trabajo sexual.

       (c) Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/Sida (ONUSIDA) 2009.

1    Jóvenes en este contexto corresponde a las personas de entre 18 y 24 años

2    ONUSIDA (2002) Technical Update Sex Work and HIV/AIDS.

3    Dee Zalduondo, B.O., Hernandez Avila, M. y Uribe Zuñiga, P. (1991) Intervention research needs for AIDS

4    “Controladores” es el término que se prefiere a “proxenetas”.

5    Un estudio de 7 países en la Red Europea de Prostitución Masculina halló que un número creciente de varones utilizan Internet para vender servicios sexuales. Muchos no están en contacto con ningún proveedor de servicios.AkeretR et al., (2002) Survey about male sex work on the Internet. Conferencia Internacional sobre Sida, 7-12 de julio; 14,resumen Nº ThPeD7666.

6    UNFPA, Secretaría del ONUSIDA (versión preliminar), HIV and sex work: Responses to date and opportunities for scaling-up; Gulshan. S et al. (2006) “HIV, sexually transmitted infections and risk behaviours in male sex workers in London over a 10-year period”,STI Online, 17 de agosto (2006) doi:10.1136/sti.2005.019257. En las consultas en África meridional, el Caribe, China, Europa oriental, Nepal y las Islas del Pacífico, se informó que muchas personas que venden servicios sexuales no se identifican como trabajadores sexuales.

7    La venta y el intercambio de sexo por mercancías en contextos de emergencia humanitaria o de posconflicto generalmente se denominan “relaciones sexuales por motivos de supervivencia”.

8    Las poblaciones clave incluyen mujeres y niñas, jóvenes, hombres que tienen relaciones sexuales con hombres, usuarios de drogas inyectables y otras drogas, profesionales del sexo, personas que viven en la pobreza, prisioneros, trabajadores migratorios, personas en situaciones de conflicto o posconflicto, refugiados y desplazados internos según lo definido en el documento “Intensificación de la prevención del VIH”. Documento de posición política del ONUSIDA, ONUSIDA (2006).

9    Surtees, R (2004) Traditional and Emergen Sex Work in Urdan Indonesia. Intersections: Gender, History and Culture in the Asian Context, Número 10, 20 de agosto. http://www.sshe.murdoch.edu.au/intersections/issue10/surtees.html

10  ONUSIDA (2006) Informe sobre la epidemia mundial de SIDA; Institutional Strengthening and Support for HIV Prevention Activities, TAMPEP European Network for HIV/STI Prevention and Health Promotion among Migrant Sex Workers (2007), informe producido para el UNFPA.

11  Ferguson AG, Morris C.N. (2007) Mapping transactional sex on the Northern Corridor highway in Kenya. Health and place. 2007, vol. 13, n.º 2, pp. 504-519

12  UNFPA, ONUSIDA, Gobierno de Brasil (2006) Report on the Global Technical Consultation on HIV and Sex Work, Río de Janeiro, 12-14 de julio; International HIV/AIDS Alliance http://www.aidsalliance.org. Hernandez-Avila, M, Uribe Zuniga, P y de Zalduondo, BO (1991) Diversity in commercial sex work systems: preliminary findings from Mexico City and their implications for AIDS interventions, en AIDS and Women’s Reproductive Health Chen LC et al., (Eds), Nueva York; Plenum Press pp. 179-194; Ngugi EN et al, (1988) Prevention of transmission of human immunodeficiency virus in Africa: Effectiveness of condom promotion and health education among prostitutes, Lancet. 15: 887-890. Véasetambién la Serie Network of Sex Work Projects Research for Sex Work en www.nswp.org

13  Un programa integral de reducción del daño para usuarios de drogas inyectables incluye la provisión de equipo de inyección estéril; información y educación; tratamiento para la drogodependencia, en especial la terapia de sustitución de opioides; provisión de preservativos; asesoramiento y pruebas de VIH; atención y apoyo con relación al VIH, que incluye la provisión de terapia antirretrovírica.

14  Según lo definido por el Comité de las Naciones Unidas de Derechos Económicos, Sociales y Culturales en su Comentario General Nº 14, 2000.

15  ONUSIDA (2006). Informe sobre la epidemia mundial de SIDA.

16  Comisión sobre Sida en Asia (2008) Redefining AIDS in Asia. Craftingan Effective Response.

17  Report of the Special Rapporteur on trafficking in persons, especially women and children, E/CN.4/2005/71, 22 de diciembre de 2004, Comisión sobre Derechos Humanos, sexagésima primera sesión.

18  Protocolo para prevenir, reprimir y sancionar la trata de personas, especialmente mujeres y niños, que complementa la Convención de las Naciones Unidas (2000) contra la Delincuencia Organizada Transnacional.(Protocolo de Palermo).

19  UNFPA (2003) Trafficking in Women, Girls and Boys: Key Issues for Population and Development Programmes.

20  OIT (2005) VIH/SIDA y el trabajo en un mundo globalizante, www.ilo.org/public/english/protection/trav/aids/publ/ globalizing.pdf. Si bien muchos gobiernos han reducido significativamente la proporción de la población que vive en la pobreza, en numerosos países el sector del comercio sexual sigue teniendo un gran tamaño. Véase el documento de referencia del ICRW (sin publicar) A Literature Review of the Intersections between Sex Work, Violence, Alternate Livelihood Experiments, and HIV/AIDS in Sub-Saharan Africa, South Asia, and South-East Asia.

21  Véase Dickson-Gomez J et al. (2006) Childhood sexual abuse and HIV risk among crack-using commercial sex workers in San Salvador, El Salvador: a qualitative analysis, Med Anthrolpol Q. 20 (4): 545-74

22  UNICEF (2001).Profiting from abuse. An investigation into the sexual exploitation of our children.

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