octubre 20, 2020

Bolivia: Estado pacifista

Un Estado pacifista es una comunidad organizada mediante un orden social pacífico u que busca de la eliminación paulatina de la violencia, la construcción de una justicia social y el rechazo a la solución de cualquier controversia mediante la amenaza o el empleo de fuerza y la violencia.

La Constitución Política del Estado presenta una serie de transformaciones en la manera de concebir al Estado. Conforme a lo establecido en el Artículo 10 de la Constitución, se introduce una nueva forma de concebir la relación del Estado con la sociedad y con otros Estados y pueblos del mundo. Esta nueva forma es la del Estado pacifista, entendido como aquella comunidad política y cultural inspirada en una profunda repulsión a la solución de controversias mediante la amenaza o empleo de la violencia.

La categoría paz aparece varias veces en la Constitución: en el preámbulo (avanzar hacia una Bolivia inspiradora de la paz), en los fines del Estado (Artículo 9 numeral 1, Constituir una sociedad justa y armoniosa, cimentada en la descolonización, sin discriminación ni explotación, con plena justicia social  1), en los deberes (Artículo 108 numeral 4, defender, promover y contribuir al derecho a la paz y fomentar la cultura de paz), en las atribuciones del Órgano Legislativo (Artículo 159 numeral 10, aprobar en cada legislatura la fuerza militar que ha de mantenerse en tiempo de paz), en el apartado dedicado a las Relaciones Internacionales de Bolivia (Artículo 255, parágrafo II numeral 1, solución pacífica de conflictos entre los Estados).

En los archivos del proceso constituyente, es decir en los informes de las comisiones de la Asamblea Constituyente (2006-2007), la categoría paz se encuentra concernida a las maneras de relacionamiento entre los pueblos, al rol del Estado, a la justicia y al derecho de paz de la población y en consecuencia a la manera en la que se concibe al Estado. No existe una caracterización específica de Estado pacifista, pero si un conjunto de enunciaciones dirigidas a caracterizar las distintas lógicas en las que se comprende la paz.

Para Pietro Verri el término paz designa el gran objetivo de la humanidad sobre cuyo contenido no existe, sin embargo acuerdo alguno. Hablar de paz plantea el problema de su opuesto: la guerra.

Asimismo Luigi Ferrajoli caracteriza a la paz como la expectativa del no uso desregulado y ofensivo de la fuerza, garantizada por la correspondiente prohibición.

Entiéndase por paz a la ausencia de violencia, a la ausencia de guerra 2. Siguiendo a Johan Galtung, al relacionar paz y violencia se puede afirmar la existencia de un orden social pacífico en el que la violencia esté ausente 3.

En un orden social se puede afirmar dos facetas de la paz, una faceta negativa y una positiva.

La razón para la utilización de los términos ‘negativa’ y ‘positiva’ es obvia: la ausencia de violencia personal no conduce a ninguna condición positivamente definida mientras que la ausencia de violencia estructural es aquello a lo que nos hemos referido como justicia social, una condición definida positivamente (distribución igualitaria del poder y de los recursos) (Galtung).

En este sentido un Estado pacifista se refiere a aquella comunidad organizada mediante un orden social pacífico, desarrollado a partir de medios democráticos, en busca de la eliminación paulatina de la violencia, la construcción de una justicia social y el rechazo a la solución de cualquier controversia mediante la amenaza o el empleo de fuerza y la violencia.

Siguiendo a Norberto Bobbio un Estado pacifista puede ser entendido también como una comunidad política y cultural que rechaza la guerra, en este caso la categoría paz puede ser entendida como no-guerra, es decir como una forma de rechazar la guerra.

En su sentido negativo la paz es un estado de cosas genérico (el estado de no guerra); en su sentido positivo la paz es un estado específico previsto y regulado por el derecho internacional, un estado que se determina posteriormente a un acuerdo con el cual dos estados cesan las hostilidades y regulan sus futuras relaciones. ‘Hacer la paz’ significa no sólo cesar las hostilidades y no hacer más la guerra sino también instaurar un Estado jurídicamente regulado que tiende a tener una cierta estabilidad (Bobbio)

En este sentido un Estado pacifista es aquella comunidad organizada mediante un orden social y cultural pacífico que rechaza a las acciones de guerra, como señala el Artículo 10 de la Constitución boliviana, rechaza toda guerra de agresión como instrumento de solución a los diferendos y conflictos entre estados (…) prohíbe la instalación de bases militares extranjeras en todo el territorio del Estado pacifista.

Entonces es necesario determinar estas dos condiciones de un Estado pacifista:

Acción interna del Estado pacifista: eliminación paulatina de la violencia y la construcción de una justicia social.

Acción externa del Estado pacifista: rechazo de la guerra y de todas las acciones que suponen la práctica de la guerra.

Respecto a estas dos condiciones de un Estado pacifista el economista francés Alain Caillé señala que la construcción de la paz y la justicia social se relacionan directamente con la noción de convivecialidad.

El principio base del convivencialismo consiste en la afirmación de la común humanidad y la común sociabilidad de todos los seres humanos. Tomar en serio este principio, que excede y precede toda consideración utilitarista, implica la subordinación de toda medida política al respeto prioritario de la dignidad humana, material y moral (Alain Caillé)

Por otro lado, la concepción de la noción denominada paz en la Constitución Política del Estado tiene una vinculación directa con los principios ético morales establecidos en el Artículo 8 de la Constitución:

Suma qamaña (vivir bien), ñandereko (vida armoniosa), teko kavi (vida buena), ivi maraei (tierra sin mal) y qhapaj ñan (camino o vida noble).

Cada uno de estos principios supone una búsqueda de las condiciones materiales y espirituales de la vida. Vida, concebida al interior de las comunidades de sentido de los pueblos en Bolivia como un evento relacional, es decir como un vivir bien que supone la vida no sólo de seres humanos sino vida de todos los otros seres, animales, plantas, el planeta en si mismo. En consecuencia, la vida es el eje central del Estado pacifista boliviano.

Este giro en la concepción de paz en tanto vida, supone pensar la paz desde la paz, y no desde la violencia, comprendiendo que las distintas culturas son sistemas cooperativos de vida, de producción de espacios vitales, de relaciones vitales y de derechos de vida. Entonces, no debe comprenderse la vida sólo como un dato biológico, sino y ante todo en un carácter relacional, es decir que uno vive en un mundo que se configura siempre en relación con los otros, en una fluidez del vivir que supone la existencia de relaciones interpersonales que producen condiciones materiales y espirituales de vida. Vivir bien, vida armoniosa, vida buena, vida noble, todos estos principios se vinculan en algo más que pensar la vida como un dato biológico.

Lo que llamamos cultura de paz, derecho a la paz, entonces, se vincula con las formas cooperativas de producción de la vida en cada una de las culturas y pueblos que constituyen Bolivia. Dicho de otro modo, la concepción de lo que se entiende por cultura de paz o por derecho a la paz se encuentra atravesado por las formas de comprender la vida y el desarrollo complejo de la misma al interior del pluralismo cultural.

1          La justicia social es un sinónimo de paz positiva.

2          Entiéndase por guerra a la confrontación armada entre dos o más Estados, llevada a cabo por fuerzas armadas y que el Derecho Internacional pretende reglamentar. No debe confundirse con las hostilidades que son sólo los actos de violencia, pero no en si una confrontación armada. Según Eric Hobsbawm (2000) la idea misma de guerra se encuentra en transformación, es decir que ya no es tan clara la definición de guerra. Asimismo conforme a Kaldor (1999) los conflictos bélicos de las últimas décadas permiten observar que el modelo de guerra westfaliano, es decir la guerra como un fenómeno sólo entre Estados se encuentra en declive y que en estos últimos años se presencia una serie de caracteres hasta ahora desconocidos, como la participación de actores no estatales como ser los warlords, empresas de guerra y grupos terroristas, asimismo nuevas fuentes de legitimación de la guerra y nuevas estrategias de mano con las nuevas tecnologías.

3          Johan Galtung (1995) caracteriza a la violencia en directa, entendida como la agresión física o verbal, llamada también violencia visible; violencia cultural que se manifiesta en las ideas y creencias, como el machismo, el racismo, el odio religioso, este tipo de violencia intenta justificarse e incluso construye discursos racionales que intentan justificar la violencia; y finalmente la violencia estructural, que proviene de la forma de organización de una sociedad en particular, la construcción de diferencias sociales como las clases, el estatutos, la distribución y redistribución de la riqueza. Por ello, si se relaciona a la paz con la ausencia de violencia se debe entender, entonces, que existen distintos niveles para comprender la paz.

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