octubre 25, 2020

Las andanzas de Joaquino

por: Rafael Artigas

René Joaquino no acaba de salir del asombro tras enterarse que dentro de muy poco sería la primera autoridad electa suspendida que retomaría sus funciones después del fallo del Tribunal Constitucional Plurinacional que declara la inconstitucionalidad de los artículos 144, 145, 146 y 147 de la Ley Marco de Autonomías Departamentales.

El ex alcalde potosino, que en 2010 fue reelecto por mayoría absoluta, estaba suspendido al existir acusación formal en su contra por la supuesta compra irregular de autos usados en 2006 (en su primera gestión). Joaquino estuvo alejado del cargo dos años y seis meses.

Y es que René Joaquino más allá de inventar amagues y tratar de esquivar a la justicia boliviana, difícilmente podrá eludir algunos hechos que marcaron su vida política y que necesariamente —si es coherente con sus principios— le llevará a un examen serio de su pasado político, a sus extrañas andanzas en las que penosamente, no podrá ocultar de sus extravíos ideológicos.

Por ello, en este breve balance a la trayectoria política de Joaquino y cotejando con algunos que conocemos en escenario político actual y que vinieron de la izquierda, habremos de ser justos en el análisis y señalar si éste, verdaderamente fue leal a sus principios y, por sobre todo a su pueblo.

Cuando vimos a René Joaquino desde sus ocho años emprendiendo dignamente su vida en diversas labores, cuidando ovejas, de lamparero en las minas, panadero, albañil, y finalmente en una última faceta, emprendiendo un liderazgo político con clara coherencia de su propuesta y un fuerte respaldo de su propia gente, no nos cabe en la cabeza, que con ese perfil, Joaquino, traicionaría a esos ideales.

Y es que, como veremos más adelante, nos desconcierta que un humilde portero de una guardería, que promovió su liderazgo con una campaña en las calles potosinas por el Eje Pachakuti y con sólida formación política, haya tenido serios y profundos desvaríos en su vida política.

Recordemos que Joaquino fue alcalde de forma sorpresiva en las elecciones de 1996, cuando obtuvo el 61%. Ganó en 1999 con otro similar. Luego, con su nueva agrupación, Alianza Social, el año 2004, ganó obteniendo 10 de los 11 concejales, llegando ser el alcalde más votado del país.

Dicen por ahí que su secreto fue saber leer la realidad del pueblo potosino. Joaquino fue aquel alcalde que trabajó con los vecinos y obreros entre las prioridades, de ese modo logró la adhesión de los vecinos que se expresa en trabajo comunitario.

De aquel Joaquino que conocimos por allá los años ‘90 no quedó casi nada, porque como muchos que vimos pasar en los últimos veinte años, Joaquino no ha podido dejar de escapar a la tentación del poder, como lo hicieron de forma descarada los neoliberales en el poder.

Sus posibilidades de ascenso tentaron a Joaquino y ya no era la alcaldía ni la gobernación, como pretensión para llegar al poder, lo que restregaron su afán de poder a este líder, y que la historia da cuenta es que el propio Gonzalo Sánchez de Lozada estaba tras él para llevarlo como candidato a la vicepresidencia, antes que éste busque como acompañante en el 2002 a Carlos Mesa y Joaquino estaba a punto de vincularse a los emeneristas.

Pero no sólo fue eso, a Joaquino le movió tanto el afán de poder, hasta que sus propios compañeros militantes manifestaron su descontento cuando aún estaba en la alcaldía, como el ex concejal potosino Fermín Delgado y su repudio por haber firmado un acuerdo político con el partido de Manfred Reyes Villa, Nueva Fuerza Republicana.

Lo mismo pasó con el entonces tercer concejal de la lista de los “socialistas municipales” de Potosí, Félix César Navarro Miranda, hoy Viceministro de Coordinación con Movimientos sociales, quien se desmarcó del partido de la línea “oficialista” de Joaquino, por ese acuerdo político con Reyes Villa.

Los potosinos todavía no olvidan y no le perdonarán que, cuando René Joaquino, se postuló para alcalde en las listas del Eje Pachakuti, llevó como compañera de fórmula a Ruth Velasco Garrón a quién no le inscribieron de manera oficial, pero hizo la campaña y salió elegida concejal, y nunca le entregaron su credencial.

A la llegada de Evo Morales al gobierno, Joaquino se suma a la lista de opositores y seguidores del discurso repetitivo que señala a todos como los “perseguidos” políticos del gobierno de Morales, cerrando filas en torno a esa línea opositora codeándose con los Costas, Suárez y del propio Juan del Granado.

Todos debemos recordar que el juicio que se le inició el 2010, no tenía componentes políticos, ni con el propósito de inhabilitarlo a las elecciones de ese entonces, sino que éste, fue imputado por la compra irregular de seis autos y maquinaria usada, en su anterior gestión, como Alcalde de Potosí, en 2006, y fue suspendido de sus funciones el 18 de agosto, después de ser reelegido como burgomaestre potosino, para enfrentar el proceso judicial.

René Joaquino Cabrera, quien ya habla de reincorporarse a su cargo deberá primero mirarse en el espejo de su pasado político, pero ésta vez acompañado de su pueblo, que así como le fue leal para elegirlo por más de tres veces, ahora deberá dar la cara y ser consecuente con su proyecto político, como un día, esa consecuencia política y esa coherencia ideológica, le llevaron a dirigir los destinos de un pueblo digno como es Potosí.

*          Rafael Artigas, es comunicador y periodista orureño

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