octubre 31, 2020

Chávez y el cambio del mapa geopolítico mundial

El Comandante Hugo Chavez Frías, fue, es y será un polifacético caudillo latinoamericano, cuya obra ideológica, política y económica tardaremos algunas decenas de años para estudiar y entender en su verdadera dimensión.

Polifacético por ser el poeta que tomando el pie de un verso, lo desarrollaba de acuerdo al contexto en el que se encontraba para crear el certero mensaje que quería dar. El cantor que rompiendo todo protocolo, se decidía a cantar, cuando la canción tenía un contenido con el que quería llegar a su pueblo. El histriónico del chiste a flor de labios, que mediante la broma o la mofa, si era necesario, develaba las debilidades del contrario.

Pero también el historiador que no sólo conoce las fechas y los contextos, sino que como pedagogo, saca de ella lecciones que las comparte. Hábil comunicador y orador con capacidad de dialogar horas con su pueblo, demostrando su capacidad de líder que orienta, dirige, enseña.

Ideólogo heterodoxo, que causaba urticaria en la izquierda bien vestida y fundamentalista, porque creía en Dios y al mismo tiempo era materialista en su análisis político. Por la misma razón, odiado por la derecha, que lo concebía como un demonio inmanejable por sus palabras y obras. Estratega que entiende la contradicción principal a la que apunta sin contemplaciones, amalgamando las contradicciones secundarias para acumular fuerzas que produzcan victorias tácticas. Político que sabe ser duro cuando es preciso y dar espacios a la negociación si es necesario. Militar, consustanciado con su gente y profundo cultor de la palabra Patria.

Economista de brillantes ideas para enfrentar y contener al capitalismo y en condiciones de mercado, e inmerso en él, generar una propuesta socialista, entendiendo que el socialismo no es un modo de producción sino un proceso de transición entre el capitalismo que muere y el comunismo que está por nacer.

Antropólogo y costumbrista, filósofo popular que conoce la diversidad cultural y genera unidad en la diversidad. Ecologista y científico, que usa la ciencia y la tecnología para vivir bien, usando de ellas de una manera amable, produciendo dignidad para los seres humanos y respetando a la madre naturaleza. Geógrafo, conocedor del territorio y sus potencialidades y debilidades. Abogado y jurista que conoce las leyes y las transforma con contenidos que sirvan al pueblo rompiendo sus cadenas.

Internacionalista y solidario, siempre presente en cualquier lugar del planeta en que se presenten catástrofes que afecten a la gente. Cultor de las relaciones multilaterales precautelando los intereses de los más débiles y productor de relaciones bilaterales, que siempre favorezcan a la Patria. Las Naciones Unidas, las cumbres hemisféricas, las cumbres intercontinentales, los procesos regionales, las relaciones entre naciones, son de su perfecto conocimiento y análisis certero, pues a él no le cuentan ya que es un estudioso de las relaciones internacionales.

Es el diplomático que acercó al “eje del mal” a los latinoamericanos, produciendo y reproduciendo una profunda amistad con China, Irán, Rusia, con los países de Medio Oriente, Asia y África, en desmedro de las potencias colonialistas.

Humanista, que siente en su piel el dolor ajeno y saltándose la ley del valor, da, colabora, presta, más allá de posibles ganancias. No acomoda dinero que caliente su economía, sino lo brinda sin la lógica de acumulación capitalista.

Pero entre todas estas facetas, que sin duda no son todas, quiero destacar la del sociólogo que le dio una orientación y sentido político a la categoría pobreza.

Lejos de pretender convertir a los pobres en consumidores y por consecuencia ciudadanos y sujetos “del desarrollo”, utilizó esta categoría para darla vuelta y convertir la aparente debilidad de los pobres en una fortaleza histórica, política y moral, capaz de transformar la correlación de fuerzas a nivel mundial.

Develó en su discurso y lucha anti capitalista y anti imperialista, el origen y la razón de la pobreza para convertirla en una categoría subversiva para el sistema, que aun teniendo todo el dinero y las armas, no tiene la fuerza moral y combativa de los pobres, que saben que tienen poco que perder y si saben lo mucho por ganar si se unen y empiezan a producir espacios de encuentro, generadores de propuestas macro económicas y macro políticas que enfrenten al capitalismo.

Los pobres de los cinco continentes del planeta tierra, entendieron ese mensaje revolucionario que dice que otro mundo es posible, que el socialismo no es un mito sino que ya se está construyendo en medio de la crisis financiera capitalista, que el Estado socialista se lo construye desde la sociedad, que la política no es una mala palabra si se expresa en actos que permitan vivir con dignidad.

Su mensaje señala que es necesario construir una ideología de los pobres, que recogiendo la ideología del proletariado del siglo XIX y XX, la impulse y la renueve incorporándolos como sujetos transformadores de la historia, no importando si son indígenas, obreros, campesinos, pequeños productores, clases medias burocráticas, intelectuales y artistas comprometidos, todos aplastados por el sistema capitalista y neocolonialista interno y externo.

El Comandante Chavez nos ha dejado una línea a continuar. Por eso no debemos retroceder ni para tomar impulso. El proyecto del ALBA ha de ser profundizado en lo económico y lo político. La CELAC continuará construyéndose día a día con sus instituciones económicas y de integración, restándole gobiernos títeres al imperialismo y devolviendo dignidad a los pueblos de Nuestra América. UNASUR ha de materializarse no en competencia sino en complementación económica.

De la misma manera hemos de seguir consolidando los espacios que se han construido en cumbres con los países africanos y las potenciales alianzas con los países emergentes del Asia con quienes compartimos el Pacífico y también con la India, nación con la que regionalmente aún existe mucho para debatir y compartir.

La geopolítica mundial ha producido un nuevo mapa de correlaciones de fuerza y sin lugar a dudas, el aporte del estratega, ideólogo y político Comandante Hugo Rafael Chavez Frías, ha sido, es y será indiscutible para lograr ese objetivo y por tanto, junto a Bolívar, Martí, Sandino. el Che y nuestro preciado Fidel, han de ser motivo de estudio y análisis para emprender los actos de construcción de la Patria Grande Latinoamericana y del otro mundo posible, socialista, humano, justo y fraterno.

*          Fernando Rodriguez Ureña es zoociologo, con maestría en quimeras. Hizo su doctorado en la pluriversidad de Los Sauces en Lian Ma He Nan Lu. Alguna vez fingió como diplomático.

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