enero 18, 2021

Apuntes de la conferencia de Álvaro García Linera en Caracas. Punto y círculo, economía socialista en Venezuela

por: Ricardo Jimenez

“No nos llamemos a engaño: la formación socioeconómica que todavía prevalece en Venezuela es de carácter capitalista y rentista… el socialismo apenas ha comenzado a implantar su propio dinamismo interno entre nosotros… una radical supresión de la lógica del capital que debe irse cumpliendo paso a paso, pero sin aminorar el ritmo de avance hacia el socialismo” (Hugo Chávez. Plan de la Patria para la gestión bolivariana socialista 2013-2019).

En el marco del X Encuentro internacional de intelectuales, artistas y luchadores sociales en defensa de la humanidad, desarrollado en Caracas el 27 y 28 de marzo, se abordaron múltiples aspectos del cambio social emancipatorio en América Latina teniendo como eje el legado del Presidente Hugo Chávez. Uno de ellos resultó especialmente innovador y desafiante: la construcción económica socialista en el siglo XXI.

Desafiante porque para el socialismo histórico del siglo XX resultó el ámbito más difícil de concretar. Los poderes fácticos económicos son quizás los más poderosos y por lo general determinan a los otros: mediáticos, militares, etc. Pero quizás lo más complejo y arduo de superar sea la lógica capitalista del lucro y la competencia, sus anti valores, arraigados profundamente durante siglos como sentido común hegemónico, convertidos en “naturaleza” humana inmodificable, en pensamiento único como “ciencia económica” incuestionable.

Innovador, porque es en este campo económico donde se hace más pionera y creativa, si cabe, la práctica de construcción y la reflexión teórica de los pueblos en lucha por la transformación. A diferencia del siglo XX, en el siglo XXI en América Latina las nuevas fuerzas socialistas son conscientes de que no existe ninguna supuesta teoría infalible, receta teórica que aplicar y solucionar mágicamente los colosales e innumerables problemas. Por eso, esta vez no hay arrogancia, autoritarismo ni dogmatismo en los debates, sino apertura, interés, disposición a inventar y ensayar. Así lo graficó el Presidente Chávez cuando en 2004, al presentar una idea, dijo como al pasar pero muy reveladoramente: “Este fue el nombre que se nos ocurrió ponerle”. Lo que hay de hecho es un conjunto irrenunciable de valores y lógicas: solidaridad, democracia, complementariedad, bien común, igualdad, autogestión, y otros, que deben regir la economía para que sea socialista. A eso fundamental se subordina la práctica de construcción y su conceptualización teórica. Álvaro García Linera, Vicepresidente de Bolivia e intelectual orgánico del proceso de cambios de su pueblo, valoró ese punto de partida muy definido éticamente pero abierto teóricamente, como uno de los legados metodológicos del Presidente Chávez.

Sobre esa base y siempre con esa metodología, Linera, desarrolló una interesante reflexión específicamente referida a la construcción económica socialista actual en Venezuela, en el marco de los procesos de cambios populares en América Latina. Dado el valor y utilidad de esta reflexión, ligada a los problemas reales del cambio social y el cambio de paradigma, y su carácter pedagógico que acerca y hace comprensibles problemas que aún aparecen muy lejanos para la mayoría de las poblaciones latinoamericanas, entregamos aquí una síntesis esencial de ella.

Punto y círculo

En la mañana del 27 de marzo, en diálogo con cerca de 500 intelectuales, artistas y luchadores sociales del mundo y autoridades de Bolivia, Cuba y Argentina, el Presidente de Venezuela Nicolás Maduro leía tweets en su teléfono celular, que enviaban televidentes que seguían el diálogo en vivo por TELESUR, el canal de TV suramericano. En uno de ellos le decían: “Maduro, no te olvides del ‘Punto y circulo’, ahí está la guía del Presidente Chávez, por ahí debemos seguir”. Maduro comentó que se trataba de una consigna, una estrategia que había surgido en los debates y que el Presidente Chávez había recogido, sistematizado y popularizado. Terminado el diálogo, García Linera regresó varias horas más tarde al encuentro para dictar su conferencia. En ella retomó la idea del “Punto y círculo” como parte de su reflexión sobre la construcción económica socialista.

Linera contó que venía de una invitación del Presidente Maduro a palacio de gobierno donde los trabajadores organizados de la empresa estatal de teléfonos, después del primer año en que auto gestionaron la empresa, entregaban al estado el primer cheque de varios miles de millones de bolívares de utilidades, que antes se llevaban los propietarios trasnacionales de la empresa y ahora sería destinado a dotar de computadoras modernas a todas las escuelas de Venezuela. A partir de ello inició su reflexión señalando: “Quiero retomar y entender el ‘Punto y círculo’ del Presidente Hugo como estrategia de la construcción económica socialista en estos tiempos”.

“Hecha realidad exitosa la apuesta del Presidente Hugo por el socialismo, una apuesta arriesgada, valiente, de mucha audacia discursiva para ampliar los horizontes, disputar el sentido común, la hegemonía, porque él ya era un exitoso anti imperialista, con creciente respaldo electoral popular, estaba podríamos decir cómodo, pero retoma, hace renacer revitalizado el socialismo, crítico de los errores pasados e incorporando los nuevos aportes de la comunidad humana. Y logra con éxito esta apuesta arriesgada y audaz. Logrado esto, ¿Cómo empezar concretamente la construcción económica socialista en medio de un mar de lucro capitalista, hegemónico y aparentemente incontrarrestable? ¿Cómo aterrizar materialmente esa idea? Y ahí el Presidente Hugo, recogiendo los debates prácticos, elabora y plantea la fórmula del ‘Punto y círculo’, que me parece es el correlato económico de la estrategia política de los estados populares. Si para los pueblos y los gobiernos populares la política impone la obligación de una ‘guerra de movimientos’, en que se movilizan mayorías para la protesta callejera y para batallas electorales, la economía les impone una ‘guerra de trincheras’. En que se construyen bastiones de la nueva lógica, al principio aislados en ese mar de lucro capitalista, que buscan entrelazamientos graduales, un tejido paso a paso, con ensayo y error, que va expandiéndose hacia todos lados, formando la nueva economía”.

El Punto. Propiedad privada y propiedad pública

Para desarrollar esta tesis central, Linera desarrolló algunas definiciones conceptuales. “Existen dos tipos opuestos de propiedad de los medios de producción. Propiedad privada, y propiedad pública. Privada se refiere a que lo producido por el medio de producción, lo ganado, se apropia privadamente. Incluso si una empresa pasa a manos de sus trabajadores, pero éstos toman la ganancia producida para sí y sus familias, nada más, eso sería propiedad privada, otra forma de propiedad privada. Y el neoliberalismo, esa fase actual del capitalismo, puede definirse como la expropiación y apropiación de lo público para la acumulación privada; lo que es de todos, de la comunidad política: agua, tierras, biodiversidad, empresas estatales, se apropia como algo privado para acumular privadamente”.

“La propiedad pública a su vez es de dos formas diferentes. Propiedad pública estatal, cuando el estado a nombre de la comunidad política toda, recupera lo que había sido apropiado privadamente para que sus beneficios sean re invertidos en todos, en el bien común. Y propiedad pública social, cuando el estado entrega la propiedad, y la gestión, el poder de tomar decisiones, a los propios trabajadores o comunidades que laboran o viven en ese medio de producción. Ahí ya no es propiedad pública estatal, sino propiedad pública social”.

“En ese punto, es que retomo y quiero entender el ‘Punto y círculo’ del Presidente Chávez. Se trata de que las empresas de propiedad pública, estatal o social, se conviertan en bastiones, trincheras de la nueva economía y lógica económica socialista. Primero al recuperar la propiedad pública y ponerla al servicio de toda la comunidad política. Pero en segundo y necesario paso, que sea restituida a la gestión de los trabajadores o comunidad organizada, autónomamente, pero eso sí, y esto es muy importante y quizás lo más difícil, bajo la nueva lógica de servicio a la comunidad, donde el interés legítimo propio, de un buen salario, de derechos sociales plenos, no se opone egoístamente, no compite, con el de la sociedad, sino que se complementa en un bien común. Y así está ocurriendo, se está ensayando en esta reciente empresa de telecomunicaciones venezolana, donde ha pasado de propiedad privada a propiedad pública estatal y ya lleva su primer año de propiedad pública social. Nosotros, estamos en Bolivia en ese camino, un tanto más atrás, con empresas mineras, las principales del país, que hemos recuperado como propiedad pública estatal y queremos avanzar hacia la propiedad pública social”.

El Círculo. El desafío de ampliar

“Pero estos bastiones, estas trincheras, empresas o medios de producción de propiedad pública estatal primero y luego social, que son el ‘Punto’ precisan extender su radio de influencia y construcción de la nueva lógica, este necesario radio de ampliación es el ‘Círculo’. ¿Pero qué es exactamente lo que se extiende? ¿Qué hay detrás del cambio de propiedad privada a pública en términos específicos de economía? Lo que hay es el cambio de eje ordenador de la actividad económica, desde el valor de cambio, que presupone producir para el lucro, la ganancia, y entonces la producción y toda la actividad y decisiones económicas se rigen por esa lógica, ese sentido, alcanzar el mayor lucro y ganancia. Hacia el valor de uso, es decir, en que la lógica, la actividad, las decisiones tienen como criterio el cómo satisfacer la necesidad de las personas, las familias, la comunidad política, el país, el bien común. Es un cambio de paradigma, ético y específicamente económico”.

“Entonces, el ‘Punto’, el bastión, la trinchera que es la empresa o medio de producción recuperada su propiedad pública, primero estatal y luego social, tiene un doble desafío, un doble movimiento de transformación económica que hacer. Interno, hacia adentro, al organizar de manera democrática y eficiente la gestión, y la re inversión de las ganancias en salarios y derechos sociales plenos de los trabajadores o la comunidad, y para la comunidad país toda, como ha hecho esta empresa telefónica venezolana en su primer año de propiedad pública social. Y un movimiento externo, hacia afuera, de ampliación de esa lógica hacia el entorno, construyendo esa nueva lógica. Una empresa pública estatal o social no sólo se relaciona con el estado, representante de la comunidad política toda, sino que con proveedores y con compradores, con mercados y comunidades, etc. Y muchas veces allí predominan aún la lógica y los criterios capitalistas. Entonces, los trabajadores o comunidades deben hacer de la empresa o medio de producción un agente que amplia y difunde las nuevas lógicas y relaciones. Poniendo el valor de uso y la ganancia como propiedad del bien común por encima del valor de cambio el lucro. Es un camino gradual, difícil, con ensayos y errores, pero que cuenta con la voluntad política del estado y debe contar con la voluntad política cada vez más consciente de la población, del pueblo”.

“Así, el ‘Punto y círculo’ son el paso inicial económico en el largo camino hacia el ideal del socialismo pleno como lógica hegemónica en toda la sociedad. Recién, dificultosamente, los primeros bastiones y trincheras, con el apoyo del estado y el pueblo, van tejiendo poco a poco las nuevas relaciones económicas de bien común. La humanidad necesita transitar ese camino, es una necesidad histórica, estructural, por eso es posible. Piensen ustedes, ¿Por qué la gasolina está subsidiada en la mayoría de nuestros países, aún en los que todavía son neoliberales? ¿Por qué se subsidia el agua, la luz y muchas otras cosas? ¿Por qué no simplemente se les aplica el precio de mercado? ¿Por qué los estados, hasta los estados todavía neoliberales que quedan en nuestra región, fijan salarios mínimos y dan subsidios a los sectores más pobres? ¿Por qué no aplican las recetas y la lógica capitalista y dejan eso al mercado, como tanto pregonan? Porque es la realidad social y política, estructural, histórica, objetiva, material, la que los obliga. Porque la lógica capitalista es esencialmente anti social, anti humana, y si se aplicara sin estas medidas de control y limitación, los pueblos y las sociedades estallan, se ven al borde de la auto destrucción, como ha pasado en décadas recientes en varios de nuestros países. En esas relaciones de subsidio, obligadas aún en los países todavía neoliberales, lo que está ocurriendo es la existencia de la propiedad pública estatal y la lógica del valor de uso socialista, del agua, la electricidad, la gasolina, etc., por encima, que supera y deja atrás el valor de cambio capitalista. Ya está ocurriendo por la fuerza de la necesidad estructural. Falta ampliar esta superación, hacerla más consciente, crear las condiciones en cada caso, a la forma y ritmo de cada realidad, y empujarla hacia adelante, incluso a escala regional continental como hizo el Presidente Hugo con el SUCRE, por ejemplo, que es el ‘Punto y círculo’ continental, recién empieza, ensaya, pero allá vamos, es un inicio.”

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