octubre 19, 2020

Apostando a extraer Recursos Naturales, no a la industrialización. La inversión extranjera directa en América Latina y el Caribe

La Inversión Extranjera Directa (IED) es la colocación de capitales que provienen de otros países o cuyos propietarios inversionistas (empresas o personas) no son nacionales.

Los países cuyos ahorros no alcanzan a cubrir los proyectos productivos que necesitan para cubrir sus necesidades o las de exportar y/o de tener un crecimiento económico, promueven políticas de promoción internacional para mostrarse atractivos ante los capitales extranjeros, con el objetivo de que los propietarios de estos capitales realicen las inversiones a cambio de obtener ganancias. Por otro lado, la pugna por recursos naturales y espacios de mercado potenciales y estratégicos, entre las empresas transnacionales, hacen que estas utilicen medios no necesariamente éticos para forzar a países ricos en recursos naturales, a conferir sus riquezas a estos capitales foráneos. En estos casos, los capitales transnacionales no necesariamente se acomodan a las necesidades del país que permite su residencia para obtener ganancias.

América Latina y el Caribe (ALC) es una región que ha tenido experiencias históricamente amargas en materia del uso y el abuso que suelen hacer las IEDs. Los países de ALC, han experimentado experiencias históricas de frustración con la penetración de las inversiones extranjeras. Las estrategias de intervención en la autodeterminación y soberanía de los países que permiten la estadía y la obtención de ganancias a las empresas extranjeras, son variadas, llegando incluso a actitudes perversas.

En los últimos años, nuevamente, ALC se muestra atractiva para las IEDs, dado que las crisis por las que atraviesan las economías desarrolladas como Europa y los EE.UU., hacen que los inversionistas desconfíen de las garantías necesarias para obtener ganancias en estas regiones desarrolladas. Sus cálculos de seguridad están vinculados a las oportunidades que ofrecen las economías emergentes y las economías que proporcionan recursos naturales o materias primas a estas economías emergentes.

La afirmación anterior está confirmada por el estudio empírico que hace la CEPAL respecto al comportamiento de la IED en América Latina y el Caribe (ALC) durante el año 2012, publicada recientemente en su informe: “La Inversión Extranjera Directa en América Latina y el Caribe • 2012”.

El informe de la CEPAL inicia sus síntesis y conclusiones con la siguiente afirmación: “Por tercer año consecutivo, los países de América Latina y el Caribe siguieron atrayendo flujos crecientes de inversión extranjera directa (IED). El resultado alcanzado en 2012 ha sido particularmente significativo porque se ha dado en un contexto internacional de marcada reducción de los flujos mundiales de IED”.

Los detalles de la composición expansiva de la IED que realiza este informe nos permite sacar importantes conclusiones: América del Sur se expandió con el 12% de IED, El Caribe con el 39% y Centro América en el orden del 7%. De esta tendencia expansiva, los países de América del Sur, en su mayoría también tienen porcentajes de expansión, como se puede apreciar en el Cuadro 1

Los países que tuvieron IED incrementos regresivos son Brasil, Ecuador y Venezuela. Este comportamiento de la IED en estos países no es, de ningún modo, negativo. Los argumentos explicativos de esta situación tienen que ver con las decisiones de políticas de crecimiento económico adoptadas y con el ejercicio pleno de soberanía en materia económica. Por ejemplo, muchos de los proyectos de industrialización están siendo asumidos, tanto por sus estados como por sus empresarios privados. Es decir hay una preferencia por el uso del ahorro interno y no por la IED.

Los sectores que han sido objeto de interés de la IED en América del Sur, tiene que ver con la explotación de materias primas y/o recursos naturales, en el informe CEPAL se afirma que: “En América del Sur (sin incluir el Brasil) se consolidó un patrón sectorial donde los recursos naturales -en particular la minería- fueron el principal destino de la IED (51% en 2012), mientras que las manufacturas y los servicios captaron el 12% y el 37%, respectivamente. Por su parte, el sector manufacturero del Brasil concentra un porcentaje importante de la IED recibida (38% en 2012), pese a que este valor se ha reducido en el último año respecto del promedio de los cinco anteriores…”. Claramente, se verifica que somos el atractivo en cuanto recurso natural no renovable.

Veamos el caso de nuestro Estado Plurinacional de Bolivia, aspecto que el informe de la CEPAL los considera en algunos párrafos. En la descripción que se hace para Bolivia y el interés de la IED, en el informe CEPAL, se ve que el incremento del 23% de IED para el 2012 significó 1.060 millones de dólares; que el rubro de mayor atracción para la IED que vino a Bolivia fue en el rubro hidrocarburos, hasta el primer semestre el 63%, después de esa prioridad le sigue, de lejos el rubro de la industria con el 12%. El rubro de la minería no tuvo atractivo para la IED, así como la producción y distribución de energía eléctrica. Según la CEPAL, por haber sido objeto de nacionalización. Según nuestro análisis, las nacionalizaciones permiten ejercer nuestra soberanía económica en estos rubros, haciendo que la economía boliviana por si misma puede asumir el desarrollo de estos sectores considerados estratégicos. Sin embargo es necesario puntualizar que es la economía estatal la que está asumiendo estas responsabilidades en tanto que la economía privada continúa con esa debilidad de la falta de agresividad en materia de inversión. No existe en nuestro medio, el empresario privado con el espíritu del riesgo o lo que decía el economista Keynes, el espíritu animal de los empresarios capitalistas de su época.

Durante el 2012, alrededor de dos tercios de la producción de gas y petróleo producidos en el país estuvieron bajo la responsabilidad de la empresa brasilera Petrobras y de la española Repsol. En el mes de mayo de 2012, YPFB autorizó a Repsol a iniciar la exploración en nuevas áreas, y le permitió a Petrobras explorar tres áreas reservadas del departamento de Tarija en busca de gas y petróleo. Estas decisiones significarían el incremento de las inversiones alrededor del 40% para el 2013.

Concluimos afirmando que no dejamos de ser atractivo de las IEDs por nuestras riquezas gasíferas y petroleras y no tanto por IEDs dirigidas a la industrialización de este recurso estratégico. Razón por la que el proceso industrializador lo tendremos que financiar por nuestra cuenta o en alianzas estratégicas con países que también se encuentran en procesos de transformación, “hacia un mundo diferente con una economía distinta”.


*    Docente Investigador Titular de la UMSA, economista subversivo

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