octubre 25, 2020

Los laberintos del extravío

Quién no recuerda con cariño al Comandante Mamani, portador de arengas revolucionarias cuando nadie se animaba a desnudar los albores del neoliberalismo y las debilidades del movimiento popular. El mundo en el que se movía el Comandante Mamani conjugaba una realidad cotidiana y un alucinante sueño irreal.

Hoy existe un remedo del Comandante Mamani, con menos imaginación y con una tremenda compulsión de borronear cuartillas, predicando desde un pasado superado y ha construido una realidad de acuerdo a su estatura.

En 1946 la izquierda dogmática coincide con la rosca en su objetivo de poner fin a un gobierno cercano a los intereses populares, convirtiéndose en el cómplice bobo de un magnicidio. Hoy ocurre el mismo fenómeno, por lo pronto con una situación larvaria, pero juntando todos los odios posibles acumulados por la negación histórica del momento que nos toca vivir.

Todo el acartonamiento que supone el trabajo intelectual colonial se viene abajo cuando se plantea un llamado a un golpe de estado, repitiendo los mismos argumentos de Barrientos Banzer y García Mesa, esa es la talla de quien hace un llamado público a la rebelión.

Los únicos oídos receptivos han sido los endebles espíritus faltos de coherencia ideológica, atrapados en la vieja enfermedad burguesa del protagonismo personal sin merecimiento alguno. Incapaces de asumir el debate al interior de los movimientos sociales en movimiento, actitud que demuestra su desprecio por el saber acumulado durante siglos.

Los que hoy toman como única referencia la Asamblea Constituyente pierden la dimensión del proceso constituyente, en el que la Asamblea fue solamente un hito, hoy vivimos la época post Asamblea y como toda sociedad en movimiento presenta contradicciones, revisiones, certezas e incertidumbres, solamente los dogmáticos pueden vivir con verdades inamovibles y apegados a un momento de la historia.

Los demenciales llamados a la rebelión y a la “entrega del gobierno” demuestran el grado de extravío y desesperación que ha llegado a muchos cerebros que han decido “vivir mal”, es una elección personal y están en su derecho, como lo están los movimientos sociales cuando deciden mantener a sus representantes en el gobierno y renuevan su apoyo en cada momento.

Si tomamos distancia del hecho demencial de las palabras, encontraremos que el asunto es más pueril y casero, se trata de hacer marketing político para salir del profundo pozo que cayeron para que algún político despistado les tome la palabra y sean candidatos para algo, puro oportunismo electoral, en realidad ese es para nosotros el propósito de las altisonantes declaraciones: una simple llamada a las cámaras y micrófonos de los medios, también interesados en hacer campaña electoral en contra del actual presidente. Vieja política de los mañudos de siempre.

Un prudente retiro espiritual, que devuelva el equilibro a las almas atormentadas, es recomendable para los que hoy destilan veneno puro tratando de convencer que venden agua de la fuente de la juventud, un reposo necesario para “vivir bien”.


*    Camilo Katari, es escritor e historiador potosino

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