octubre 20, 2020

Las 6 Controversias transformadas en Mitos y la Falta de Ética en los investigadores del pensamiento único

El domingo 16 de junio, fue publicado un artículo el suplemento IDEAS de “Página Siete”, medio de prensa escrita de nuestro medio. El citado artículo se identifica con el título de “Seis controversias de la gestión económica actual de Bolivia” y el autor de este artículo de prensa se identifica como: Un equipo de investigadores. En fecha 19 del presente, en el editorial el mismo medio de prensa ya se identifica el coordinador de este “equipo”, cambiando el término “controversias” por el término “mitos”. Consultado el diccionario, mitos y controversias no son sinónimos. ¿Tal vez la magia del periodismo capcioso tiene la varita para transformas un concepto en otro, sin que los lectores nos demos cuenta de este ilusionismo comunicacional?

En el citado artículo se toca seis aspectos de la economía boliviana, en el que se muestran datos de indicadores macroeconómicos y opiniones tecno-ideológicas que pretenden ser análisis técnicos. Se nota a la legua que se trata de opiniones provenientes del despecho que sienten, los componentes de este “equipo”, con el gobierno actual y sobre todo con las políticas y decisiones que se van ejecutando, equipo de militantes del neoliberalismo mestizo, ex funcionarios del aparato gubernamental, operadores de las decisiones que    tomaban los organismos internacionales en el manejo de la política económica, antes del año 2006.

A la luz de las posiciones político-ideológicos, motivación real de estas controversias, consideremos una de ellas:

¿Cuándo se inicio la bonanza actual?

El artículo muestras cifras e identifica momentos de la siguiente manera:

“Tras las crisis de los 90 comenzó el 2003 y 2004, ascenso de los precios de las materias primas. El gráfico, fuente Cepal, muestra que para Bolivia comenzó a partir del 2002:

La evolución del déficit del SPNF, que bajó desde el 9% el 2002, hasta el 2% el 2005.

El saldo de la Balanza de Pagos pasó de un déficit del 4,4% del PIB en el 2002 a un superávit del 1% el 2003 y a 5.9% en el 2005.

Lar reservas internacionales netas, el 2002 reiniciaron su ascenso con 976 millones, llegaron a 1.123 millones el 204 y a finales del 2005 a 1.714 millones”. (Página siete, 16 de junio)


En suma lo que se afirma en la exposición de las cifras es que el comienzo del auge comenzó el 2002 y no el 2006. Entre estos años el país estaba gobernado por neoliberales, modelo que ya entró en crisis a finales del siglo XX.

En el 2006 lo que comienza a cambiar, radicalmente, es el modelo, por tanto cambia la visión de país. Por voluntad y mandato popular se expulsa a las concepciones neoliberales, sus políticas entreguistas, sus asesores internacionales, sus operadores burócratas, etc. Se encarga la conducción del país a una concepción diferente en el manejo de las políticas y otra visión de país para el largo plazo, impresas en el Programa de Gobierno, el Plan Nacional de Desarrollo y la Constitución Política del Estado.

Dadas las cifras que se muestran y el periodo en el que comienzan, las mismas carecen de importancia, mostrarlas gráficamente y repetir su comportamiento es un simplismo descriptivo. Lo importante es identificar que concepción administraba en el comienzo de la inflexión y porque la necesidad del viraje. Desde este punto de vista, lo peligroso era continuar con el modelo neoliberal que ya había entregado gran parte de recursos estratégicos al capital extranjero. El neoliberalismo no tuvo la capacidad de reconducir al país, proponiendo, por ejemplo, un modelo nacionalista. ¿Acaso el MNR, la ADN, el MIR y sus derivados no se pretendían como tales? Preguntamos a los componentes del equipo: ¿Porque el modelo anterior no aprovechó la oportunidad de plantear mejoras y actitudes antes del 2006?

Un grado mínimo de honestidad científica de este equipo de investigadores les permitiría hacerse una autocrítica y preguntarse: ¿Por qué no propusimos comenzar el cambio de timón a nuestros gobiernos, desee el 2002, en nuestra calidad de operadores, técnicos, directores de esos gobiernos? ¿Por qué consentimos que las políticas económicas y sociales las impusieran los organismos internacionales? ¿Tuvimos miedo a perder nuestros cargos y trabajos de consultoría que nos daba el aparato gubernamental neoliberal? Ahora que el gobierno actual no los empleo, buscaron la trinchera universitaria para ocultarse en el anonimato y lanzar sus dardos a nombre de una unidad universitaria, como si en ella se habría impuesto el pensamiento único, el de ellos.

El problema es que en ocasiones dramáticas la universidad boliviana ha sido salvajemente intervenida y prohibida de que cumpla el rol de aportar al pensamiento y las soluciones de los problemas nacionales, regionales y mundiales. Fueron las dictaduras fascistas las que intervinieron en los términos que hacemos referencia. Sin embargo también hay momentos en los cuales la intervención es más disimulada, por ejemplo, el neoliberalismo intervino a las universidades a través de las distintas reformas curriculares, pretendiendo imponer el pensamiento único en la formación de los futuros profesionales.

El tema del rol que debe cumplir la universidad en este momento histórico es un debate urgente de dinamizarlo. El letargo y la desorientación en el que se encuentra, es el resultado de 20 años de neoliberalismo. Pero no por ello debemos aceptar que, grupos pequeños de docentes o estudiantes, se atribuyan la representación institucional, violando los principios de sus estatutos, como la libertad de cátedra y la libertad de pensamiento. Pequeñas roscas que han tomado las direcciones de algunas unidades académicas y que no permiten espacios de expresión para los que pensamos distinto a ellos.

Los comentarios de las otras cinco controversias convertidas en mitos, las reservamos para otra ocasión, siempre y cuando nos confirmen que son controversias, porque las ficciones no se debaten.


*    Docente Investigador Titular de la UMSA, economista antineoliberal, crítico y subversivo.

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