octubre 24, 2020

Ahora Siria después Irán

Nuevamente el imperio autonombrado como gendarme mundial, anuncia intervenir militarmente en un conflicto interno de otro país. Hoy es el turno de Siria.

En la larga lista de los pueblos intervenidos por los EE.UU., debemos poner especial énfasis en la militarización violenta que supone la muerte de civiles entre ellos de miles de niños, ya no se trata de buscar caminos de pacificación o acudir a los mecanismos de diálogo y consenso como deberían ser los mecanismos de las Naciones Unidas, pero ya hemos visto el desprecio que demostraron a hora de cumplir con las decisiones de las Naciones Unidas en Irak.

Nada podemos esperar de la voracidad del expansionismo capitalista, que vio derrumbarse el discurso de la globalización como discurso legitimador de su intervención silenciosa a nivel mundial.

A las políticas de expansión capitalista no le bastó con el reparto mundial de la pos guerra mundial del 45, tampoco los acuerdos de la Comisión Trilateral de los años 70; el gran capital lo quiere engullir todo, para vivir precisa de la sangre humana que exprime diariamente en los talleres de explotación diseminados por todo el mundo producto de la flexibilización laboral.

No contento con esta tragedia, emite señales al mundo para demostrar su actual poderío como quedó demostrado con el lamentable hecho del avión presidencial del presidente Evo Morales.

Europa fue humillada públicamente cuando varios gobiernos obedecieron al imperio desnudando el retorno triunfal de las políticas coloniales. Con esta demostración de fuerza ¿Será posible pensar que el sistema de Naciones Unidas pueda frenar estas políticas coloniales de expansión del capitalismo? Volvemos a sostener que no. La única posibilidad de poner límite a las políticas genocidas del imperio es la unidad de los pueblos, eso está ocurriendo en Suramérica, por eso se agredió a Evo Morales.

Los suramericanos debemos ser solidarios con los pueblos del mundo que son víctimas del imperio, recuperar la memoria histórica de nuestras luchas anticoloniales de 1700, de 1810 y conjugarlos con las luchas anticoloniales de Asia y África en las décadas de los 60 y 70 del siglo pasado.

El “No pasarán” de los republicanos españoles debe convertirse en la consigna de los pueblos del mundo que aman la paz, que cultivan la vida.


*    Camilo Katari, es escritor e historiador potosino.

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