octubre 25, 2020

Puchero preelectoral

En Cochabamba, Sucre y La Paz, entre otros lugares de nuestra patria es tradicional servir un Puchero en las fiestas del carnaval. Este exquisito y típico plato nacional, aunque sus orígenes vienen de la colonia española, consta con los más variados ingredientes, carnes diversas, hortalizas, cereales y todo aquello que la imaginación y gusto de los cocineros lo permitan. Quién no lo ha saboreado alguna vez un sabroso puchero no sabe lo que se pierde.

En gastronomía es posible hacer ésta y otras maravillas con la combinación más imprevisible de ingredientes, por eso se considera a la cocina como un arte. Pretender hacer lo mismo en política no es sino demostrar el haber llegado al límite de la desesperación y de la carencia de principios y consecuencia.

Eso es lo que ha sucedido hace unos días, cuando un grupo de viejos políticos, de la más variada gama ideológica, apareció en público para dar lugar al parto de un supuesto Frente Amplio destinado a disputar la Presidencia del Estado, La Asamblea Legislativa, las gobernaciones y los municipios en las próximas elecciones.

Debo confesar que fueron sentimientos contrapuestos los que me invadieron (como seguramente a muchos otros) al ver el show montado para los medios. Por una parte, de lástima por aquellos políticos de oficio y de mañas (de los que siempre vivieron de la politiquería y de las prebendas del poder) que a la cabeza (o por detrás) del jefe propietario (gerente) de Unidad Nacional volvieron a aparecer como dirigentes y, por otra, de sorpresa y pena al ver a alguna otrora respetable luchadora social, junto a ese grupo de indeseables políticos, pretendiendo justificar su presencia sin lograr convencer a nadie.

La explicación del porqué de esta agrupación hay que remitirla a la desesperación de los grupos opositores y de algunos desplazados del gobierno que, ante la evidencia de un incuestionable triunfo del Movimiento al Socialismo en las elecciones del 2014, buscan su acomodo en las listas de candidatos a senadores o diputados de un frente que puede lograr una mejor expectativa que si sus grupitos políticos (conformados por miristas, emebelistas, adenistas, movisocialistas, movimientistas y otros más), irían solos a cualquier contienda electoral.

Están agonizando, ya casi muertos. El electorado ya les dio la extremaunción, pero con manotazos de ahogado intentan mediáticamente sobrevivir a través de esa muestra jurásica. Samuel en su juego, con su pretensión de convertirse en el paladín de la unidad de una oposición incapaz y desubicada, con la solvencia que le otorga su dinero, ya que de atributos políticos carece.

El puchero es uno de mis platos favoritos, lo confieso, eso hablando de comida; sin embargo, la sola idea de que el ciudadano tenga que tragarse un puchero electoral de viejos políticos, seguro que cuando menos provocará náuseas y vómitos, para decir lo menos.


*    Correo: osilvaf@bolivia.com • osilvaf@gmail.com
      Twitter: @osilvaf

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