diciembre 4, 2021

Los caminos de la transición en la economía. Del Capitalismo Salvaje al Socialismo Comunitario y Humanizante

Cuando se plantean procesos de cambio, de transformación o, lo usual y tradicional, revolución; hay que situarse en tres momentos:

a)    La situación que se pretende cambiar o transformar, desde distintas dimensiones, entre ellas las económicas, sociales, políticas. Condiciones que se fueron impuestas a la medida de los intereses de grupos de poder externos que han constituido aliados o agentes operadores de sus objetivos en algunas élites al interior de un país: empresarios, académicos, políticos, dirigentes corporativos, etc. El rol de estos “elegidos” es mantener el estado de la situación siempre favorable a los objetivos de los poderes foráneos.

b)    Las condiciones o dimensiones que se deben transformar para consolidar una sociedad soberana y dueña de su propio destino, situación que se consolida siempre y cuando haya una intervención intencionada, voluntaria, decidida y planificada. Es el diseño de lo que se quiere, es la visión de futuro, la imagen objetivo de la planificación, el país o la sociedad que queremos. Aquello que el poder popular ha intuido y que está dispuesto a empeñarse en su consolidación.

c)    Entre la situación a) y la b), está la transición, el devenir. Hay que diseñar y vigilar esta transición, hay que debatirla, entender que es un campo de lucha permanente. La lucha con las fuerzas conservadoras que se resisten a dejar la servidumbre hacia los poderes externos, las contradicciones internas que deben resolverse con el permanente debate. Estos momentos de transición debe mostrar resultados, avances, situaciones que hay que seguir conduciendo y situaciones que hay que reconducir. Este es el momento del proceso.


En la dimensión de la Economía Política, hay que aprehender estos momentos, saber interpretar para evaluar, conducir y/o rectificar. Ese es el sentido con el que se deben analizar los resultados del desenvolvimiento económico: ¿Qué explica el crecimiento sostenido de los últimos periodos? ¿Qué ajustes necesarios se deben emprender para lograr consolidar el modelo económico de la visión objetivo? ¿Qué aspectos o condiciones nos están limitando avances más acelerados y de profundización del proceso? Estas y otras interrogantes deben ser causas del debate permanente en las organizaciones sociales, los movimientos populares y las esferas que conducen la economía y la política del país.

Desde la perspectiva de reflexión planteada, veamos algunos aspectos sobre la situación económica del país, cuyo periodo 2013 acabamos de cerrar. En otra ocasión haremos el ejercicio en lo que se refiere a la imagen objetivo del Estado Plurinacional, en materia de economía política.


1)    En los últimos periodos, incluido el 2013, el contexto de la economía mundial ha estado con débil crecimiento económico, situación que ha ocasionado que exista menores presiones inflacionarias importadas. El crecimiento de la economía boliviana ha cerrado con el 6,5%, superior al proyectado a principios del 2013, que se anunció en 5,5%. Todos los sectores tuvieron un comportamiento positivo en materia de crecimiento, incluido el minero que muestra comportamientos fluctuantes (ver gráfica)

El aporte significativo del sector hidrocarburos significa ingresos importantes que se distribuyen al interior de la economía nacional, aspecto que inevitablemente dinamiza la demanda interna. Si la causa produce el efecto esperado hay que ver la situación de la oferta interna. Frente a situaciones de respuestas insuficientes debe accionar la:

2)    Política monetaria, la misma que ejecutó sus atribuciones después de un análisis prudente para lograr los objetivos de controlar la inflación y coadyuvar al crecimiento económico. En este sentido, los títulos de las OMAs (operaciones de mercado abierto) fueron incrementados gradualmente, se mantuvieron las tasas de interés bajas, hasta el momento en que se presentaron choques inflacionarios de oferta, los meses de agosto y septiembre.

3)    Según el seguimiento del comportamiento de los precios, realizado por el INE se advirtió lo siguiente: Los primeros siete meses del año, la inflación mensual promedio fue de 0,4%, acorde con la meta anual de 4,8%. Sin embargo, en los meses de agosto y septiembre la inflación ascendió de manera significativa por factores de oferta. Posteriormente, esta tendencia se revirtió a partir de noviembre. Finalmente, la inflación con la que se cierra el periodo es de 6,48%, mayor a la meta anunciada (4,8%).

    ¿Cómo resolver a futuro esta situación? ¿Qué factores incidieron en la insuficiencia de oferta? Resulta que, los motivos fueron varios: especulación, ocultamiento de productos y fenómenos climáticos. Los dos primeros posibles de disminuir con la ley y la sanción que de ella emana; el aspecto climático es inevitable y se resuelven el mediano plazo, fomentar la producción acorde a las necesidades tanto del mercado interno, como de su transformación para darle valor agregado como de sus posibilidades de exportación. Las decisiones de políticas que se deben tomar al respecto son parte del diseño de la fase de transición. Hay que planificar el futuro.

4) La redistribución del excedente.- el momento de transición debe dar muestras de avance en materia de participación en los frutos del crecimiento. No es aceptable que haya crecimiento con pobreza, sin disminuirla, sin políticas de intervención que muestren resultados objetivos de que estamos transitando hacia lo que se propuso al inicio del proceso.

    “En la gestión 2013, el resultado fiscal del SPNF registraría un superávit de 0,1% del PIB. El desempeño fiscal estuvo marcado por un aumento sustancial de la inversión pública y una profundización de las políticas redistributivas”. Este superávit pudo haber sido mayor si no se daba el segundo aguinaldo, “esfuerzo por Bolivia”, esta es una muestra más de los avances que se están dando en materia de redistribución. Además de las políticas sociales consolidadas en los bonos hacia sectores vulnerables y con objetivos más allá de la simple distribución de recursos, por ejemplo, el Juancito Pinto está logrando la disminución de la deserción escolar.

5) La inversión pública a diciembre 2013 alcanzó cerca de $us3.500 millones, registro un incremento que logró a todas las gestiones pasadas. En materia de inversión pública debe resaltar la integración vial y comunicacional: aeropuertos, caminos, instalaciones de energía y el gran salto tecnológico con el Satélite Tupac Katari.

6) También, el 2013 se habría registrado un superávit de la balanza de pagos. En este aspecto se destaca el incremento de las exportaciones de gas natural y las remesas de los trabajadores. Este desempeño de las cuentas externas derivó en un incremento en las RIN, que podría haber sido mayor al del año 2012 si no se hubiese trasferido al FINPRO, fondo que permitirá el crecimiento productivo a futuro.


Los puntos que se han tocado son parte de los resultados económicos del momento de transición, es el proceso mismo. Hay muchos otros aspectos a ser tomados en cuenta. Junto con esas reflexiones hay que articularnos a los que se quiere, el país que se proyecta, la Bolivia que debe estar en la imagen objetivo de los planificadores y de las organizaciones sociales, del poder popular.

Sobre lo que se proyecta comentaremos después del informe presidencial del 22 de enero, puesto que un liderazgo necesario a un proceso no debe pensar solo en programa de gobierno, eso es pensar en corto plazo. El líder debe proyectar, en su propuesta, el largo plazo.


*    Docente investigador Titular de la UMSA, economista.

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