mayo 7, 2021

Energía nuclear, hoy una prioridad estratégica para Bolivia

Bolivia desarrollará energía nuclear con fines pacíficos. Así lo declaró el Presidente Evo Morales, en ocasión de la conmemoración del cuatro año del Estado Plurinacional, en el Palacio Legislativo, a tiempo de brindar su informe de gestión de 2013. Este anuncio, sin duda fue el que más llamó la atención de la prensa nacional y extranjera, y será el que despertará, sin duda, una serie de opiniones a favor y en contra.

No cabe duda que se trata de un proyecto ambicioso que tomará varios años hasta que podamos ver los primeros resultados. Lo cierto es que el mensaje de Morales de la creación de un reactor nuclear con fines pacíficos, proyecta a Bolivia a una nueva era. No tardarán sus detractores en tratar de marear la perdiz de la ciudadanía, la que deberá informarse muy bien sobre los beneficios que este tipo de energía podría traer al país y conocer, también, los argumentos en contra. En todo caso, el tema de la energía nuclear es estratégico para el desarrollo de un país, en tanto sus usos sean con fines pacíficos, ya que se trata de la única fuente de energía, limpia y segura.

Es por esta razón que muchos países ya cuentan con decenas de plantas de energía nuclear. En el mundo, actualmente, existen 36 países con plantas de energía nuclear: encabezan la lista Estados Unidos, con al menos 100 en funcionamiento; le sigue Francia, con casi 60; y así sucesivamente, Japón, Rusia y China. Argentina, Brasil y México, son los países latinoamericanos que han desarrollado este tipo de energía, según la infografía actualizada que muestra el Sistema de Información de Reactores de Energía (PRIS) del IAEA.

Los reactores nucleares tienen diferentes usos, entre ellos para la generación de energía eléctrica, donde el mayor beneficio es que se requiere menor cantidad de combustible para su producción. Los argumentos a favor, también señalan la estabilidad que aportan al sistema eléctrico y su contribución a disminuir los efectos del cambio climático; la generación de empleo y riqueza para a las poblaciones que albergan una planta, entre otros. Algunos argumentos en contra señalan que la producción de electricidad por este medio genera residuos nucleares, que deben ser confinados durante largos periodos, ya que siguen emitiendo radiación y calor por un tiempo; que las plantas desmanteladas continúan generando gastos para el almacenamiento de los residuos; sus usos para la fabricación de armamento; los posibles accidentes, aunque muchos expertos aseguran que las plantas nucleares normalmente poseen sistemas de protección muy superiores, siendo ínfimas las posibilidades de incidentes.

Entretanto, hay mucho camino aún por recorrer hasta que podamos ver resultados. Sin embargo, se trata de una ruta que de, materializarse, nos colocará como país en una situación especial, en el contexto de la geopolítica nuclear. Es un tema que seguramente traerá mucha controversia, y esperemos, genere muchos debates, y esperemos también que despierte la curiosidad para conocer y aprender más sobre este fascinante tema.


*    Comunicadora y Periodista
    Twitter: @TaniaDelgadillo

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